Se realizó en Pergamino la primera cirugía bariátrica

Conocido como “manga gástrica” el procedimiento quirúrgico se desarrolló con éxito en la Clínica Centro y estuvo a cargo de un equipo de profesionales interdisciplinario, conformado por especialistas de nuestra ciudad especialmente entrenados para atender las cuestiones relativas con el pre y posoperatorio de pacientes con obsesidad mórbida.
DE LA REDACCION. Ayer a la mañana en la confitería del Hotel Americano, el equipo profesional que desarrolló en Pergamino la primera cirugía bariátrica en instalaciones de la Clínica Centro brindó una conferencia de prensa en la que ofrecieron precisiones respecto de las características del procedimiento quirúrgico realizado mediante el sistema de videolaparoscopía y que coloca a Pergamino en un lugar de referencia en la región para la concreción de estas prácticas de alta complejidad.

La cabecera estuvo integrada por los doctores Luciano Angles, Camilo Abud y Fabio Vignola y por la licenciada Marisol Tocci y el psicólogo Germán Debeljuh, referentes del equipo interdisciplinario que intervino en el proceso.

El primero en hacer uso de la palabra fue el doctor Angles, que planteó la intención de “transmitir a la comunidad que hemos realizado una cirugía bariátrica en Pergamino, una iniciativa que abre muchas puertas en el campo de las cirugías de alta complejidad”. “Es una práctica que se realizó a través de un grupo interdisciplinario, estamos hablando de una cirugía para la obesidad mórbida o para aquellos pacientes obesos que tienen morbilidad, es decir enfermedades asociadas al sobrepeso”, explicó.

Brindando precisiones respecto de las características de la intervención, puntualizó que “consiste en una cirugía videolaparoscópica en la que se hacen cinco incisiones muy pequeñas, una microcirugía y mini invasiva en la que el efecto que tratamos de buscar es la resección de dos tercios del estómago” y agregó que “esto se conoce con el nombre de manga gástrica y lo que trata es de disminuir la capacidad del estómago y llevarla a un volumen de 60 ó 120 mililitros lo que hace que el paciente adelgace a través de dos mecanismos, la reducción del estómago que produce una saciedad temprana y la resección de la parte del estómago en la que se encuentra un péptido que se llama grelina, que es orexígeno, y que por tanto da apetito”.

En orden a los tiempos de la recuperación el cirujano explicó que “es una cirugía que requiere de pocos días de internación, con una recuperación rápida y un descenso de peso al año bastante importante”.

Fuerte inversión

En otro plano de sus consideraciones, el doctor Angles calificó al procedimiento como “de gran envergadura” y en el que participó “un equipo interdisciplinario conformado no sólo por cirujanos sino por psicólogos y nutricionistas, además del equipo quirúrgico habitual”.

En este punto aprovechó la oportunidad para “agradecer a la Clínica Centro que fue el establecimiento donde se hizo el procedimiento y cuyas autoridades nos han apoyado personal e institucionalmente porque debido a este avance técnico y a las cirugías de alta complejidad que estamos realizando, fue necesario construir dos quirófanos nuevos y habitaciones y departamentos apropiados para atender a este tipo de pacientes”.

Por su parte, y consultado porqué se eligió la Clínica Centro como espacio para concretar el procedimiento quirúrgico, el doctor Camilo Abud, recordó que “tanto el doctor Angles como yo y el anestesiólogo Fabio Vignola somos profesionales que trabajamos en la Clínica Centro y desde hace años desarrollamos nuestra actividad quirúrgica en ese centro de salud”.

En concordancia con las apreciaciones de Luciano Angles, Abud calificó la cirugía como “un evento científico y quirúrgico novedoso en Pergamino y la zona” y refirió que “comenzamos con este proyecto en marzo de 2006 cuando hicimos un curso internacional con especialistas en el tema”.

“Asistimos a cursos, congresos y nos fuimos capacitando, y luego convocamos al psicólogo y a la nutricionista, quienes adhirieron al proyecto”, recordó destacando que “hemos formado un grupo de profesionales que se han abocado a esta iniciativa que hoy ya se hizo realidad”.

“Manejamos las normas pre, posoperatorias y de selección de los pacientes del Hospital Austral que es donde nos hemos apoyado”, añadió.

Consultado respecto de la cobertura de la intervención quirúrgica por parte de las obras sociales, el profesional señaló que “algunas cubren el procedimiento”, aunque aclaró que “no todas lo hacen”.

En esta línea fue Angles quien aprovechó la ocasión para referir que “este es un proceso y algunas obras sociales se están haciendo cargo, la difusión de esto también sirve para impulsar que se empiece a cubrir la atención de estas patologías por cuanto la obesidad es una enfermedad y un problema que conlleva múltiples trastornos respiratorios, cardiovasculares y articulares además de patologías asociadas como la hipertensión y la diabetes”.

Un método seguro

Presente en la cabecera de la rueda de prensa, el doctor Fabio Vignola puso el acento en describir algunas cuestiones vinculadas con la anestesia que recibe el paciente que se somete a este tipo de intervenciones y destacó las bondades del método quirúrgico al señalar que “como no se abre el abdomen sino que se trabaja a través de pequeñas incisiones y de la visualización de imágenes a través de una pantalla, el paciente a las dos horas está sentado en su habitación totalmente consciente y con capacidad de movilizarse en forma precoz”.

Al respecto recordó que “habitualmente un paciente obeso tiene variables fisiológicas que están muy exigidas, la parte cardiovascular y respiratoria” y mencionó que “este método de cirugía, al requerir de un proceso relativamente breve, asegura una recuperación mucho más sencilla para el paciente que la que le propone la cirugía convencional”.

El equipo estuvo integrado por: Luciano Angles, Roberto Bernarda, Camilo Abud, Fabio Vignola, Rubén Barrera, Norma Laborde, María teresa Rodríguez, Marisol Tocci, y Germán Debeljuh.

Nutrición y acompañamiento psicológico

El común denominador de la presentación de la experiencia fue el énfasis puesto por los profesionales en la tarea que les cabe en el proceso a los psicólogos y nutricionistas, dos piezas clave del proceso.

En el equipo local, estos roles recaen sobre el psicólogo Germán Debeljuh y sobre la nutricionista Marisol Tocci.

En orden al acompañamiento psicológico, el primero comentó que “se hace una primera entrevista de evaluación y se trabaja sobre dos cuestiones, una vinculada con la cirugía en lo que se denomina psicoprofilaxis pre quirúrgica, y luego en la historia del paciente respecto de la obesidad”.

“Es necesario trabajar antes y después de la operación para que el resultado sea el esperado, no sólo en el descenso de peso, sino en mejorar la calidad de vida de la persona que es lo que tratamos de lograr”, señaló.

El aspecto nutricional también se divide en dos etapas, un período preoperatorio en el que se hace una evaluación nutricional y se conocen los hábitos nutricionales del paciente y otro posoperatoria orientada a su reeducación y su nueva relación con la alimentación.

Al respecto, Marisol Tocci explicó que “se inicia un plan de alimentación personalizado, el objetivo es preparar al paciente para que llegue a la cirugía con las mejores condiciones de nutrición y con el menor peso posible y luego trabajamos con la educación nutricional porque el paciente es el protagonista, va a someterse a una cirugía que lo va a ayudar mucho a seguir los lineamientos nutricionales, pero la mentalidad seguirá siendo la misma”.

“Hay que trabajar desde la conducta alimentaria, la educación nutricional y la actividad física”, destacó poniendo el acento en el aprendizaje que el paciente tiene que hacer para no tener complicaciones.

“El paciente comienza a subirse al tren de la vida saludable, y se encamina hacia una mejor calidad de vida; es él el protagonista y el que tiene que generar el cambio y a futuro sostenerlo”, concluyó.

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