La realidad de las urgencias está a pleno

Varios analistas reflejaron esta semana que la Provincia había "vuelto a la realidad" con dramáticos hechos de inseguridad que vuelven a colocar a esa problemática en lo más prioritario de la agenda de gestión junto con los reclamos sociales y salariales.
La vuelta de hoja tras la agotadora etapa de debate de la ley de medios -en la cual los grupos periodísticos hacían gala de su autorreferencialidad- corrió el velo de la gran ventana mediática y dejó traslucir que el paisaje estaba igual que antes, sin grandes cambios en cuanto a resultados. En el Conurbano, el miedo a ser víctima del delito encabeza las encuestas entre la población y los trabajadores públicos siguen con su propio temor de que algo puede ocurrir y no justamente a favor de sus intereses.

El caso "Urbani", ocurrido en Tigre, dejó una serie de sinsabores en el gabinete provincial y reacciones por el protagonismo de un intendente, ex funcionario nacional, Sergio Massa, quien lógicamente empujó el carro a favor de sus vecinos.

A horas de ocurrido, el terrible episodio fue tal vez el que más potenció la falla en el sistema de patrullaje, que él, como tantos otros jefes comunales, subsidian con fondos municipales, y deben responder, a veces en forma injusta, por una problemática que es exclusivamente provincial como la seguridad.

Entró así en discusión y se potenció una falla en el sistema de cuadrículas denunciada por Massa en torno a presunta inactividad de algunos efectivos que debían patrullar la zona. La réplica desde otros sectores aludió a otro tipo de fallas que excluían a los agentes como inconvenientes en el sistema del 911.

El debate sigue y los cortocircuitos también. No son pocos quienes han afirmado que el caso profundizó aún más las grietas entre el hermano José "Pepe" Scioli, secretario general de la Gobernación y uno de los más influyentes en decisiones trascendentes del gobernador, y el ministro del área, Carlos Stornelli.

Al hermano José siempre le atribuyen la gran usina de rumores sobre una supuesta renuncia del ministro, que no se produce, pese a renovados esfuerzos por potenciar tal especie. Incluso, a muy poco tiempo de iniciada la gestión, han circulado nombres de posibles reemplazantes que derraparon en la carretera antes de despegar.

A Stornelli, según trascendió, se le pasó una importante factura por alguna demora en la reacción tras la noticia del desgraciado suceso en Tigre, y luego potenciado por Massa. El ministro actuó siempre como complemento o reacción por las novedades que iba instalando el intendente, cuando muchos suponen que debió haber sido al revés. En esta última tesitura ubican al "gran hermano".

La inseguridad promete quedarse como uno de los grandes déficits de la gestión Scioli que acompaña al real y numérico del Presupuesto que acaba de ingresar a la Legislatura para ser aprobado antes del 10 de diciembre, aprovechando la mayoría circunstancial del oficialismo.

Las autoridades provinciales prevén un déficit de más de cinco mil millones en un presupuesto general de 65 mil millones. Lo positivo parece ser que no se esconde tierra debajo de la alfombra y se sinceran algunas variables.

También parece que habrá buenas noticias para el presente, pero malas para futuras generaciones. Habrá fondos en los próximos meses pero muchos de ellos provenientes por la vía del endeudamiento. Algo parecido a dejar el famoso "huevo de la serpiente" para futuras gestiones hasta que alguien decida cortar la hemorragia fiscal y aplicar la famosa y tan temida palabra del ajuste.

Por lo pronto, el Presupuesto elaborado por el ministro Alejandro Arlía apuntó a ser lo más funcional posible a la superación de momentos aciagos en los cuales los reclamos sectoriales sindicales amenazan con desbordar.

Esta semana se realizaron movilizaciones y medidas de fuerza protagonizadas por distintos sectores docentes. Los trabajadores públicos nucleados en ATE, y médicos de la Cicop, mantienen una vez por semana paralizadas las actividades en 77 hospitales públicos bonaerenses, y la lista sigue. Todo amenaza con convertirse en un dilema generalizado que será difícil resolver si no se enfrenta esta problemática social en tiempo real.

Por el lado de la oposición, la situación también es problemática, y siguen los inconvenientes para hacer pesar en su conjunto la representación obtenida en los comicios del 28 de junio.

Francisco De Narváez, más que molesto por la obligada expulsión que debió decidir respecto de dos diputados nacionales que apoyaron el Presupuesto para el 2010, es perseguido por el temor de perder poder en su tropa en la Legislatura. La aparición de Eduardo Duhalde en escena es una severa amenaza para él y una tentación para quienes sólo vieron en el empresario multimillonario una verdadera punta de lanza para el combate, pero nada más que eso. A esto se debe añadir que el ex presidente provisional no para de recibir apoyos, destacándose desde el ámbito gremial el anunciado por Gerónimo "Momo" Venegas, titular de las 62 Organizaciones y de la poderosa Unión de Trabajadores rurales (UATRE).

A esto se le debe sumar cierto desplante de Felipe Solá de las últimas horas con respecto a Mauricio Macri. El ex gobernador bonaerense anunció que no será "partenaire" del jefe de Gobierno porteño en su campaña presidencial cuando ambos, según se dice en los pasillos, están "compitiendo por el mismo queso", como vulgarmente se dice. En este caso, ambos pretenden el sillón de Rivadavia y Solá siente, como lo sintió en campaña, que es más lo que aporta que lo que recibe. También sabe muy bien que, si se despega, quedará en el frente Unión Pro la imagen de una derecha empresaria que no tiene, por el momento, elementos que disimulen hacia un concepto en contrario.

Es más posible, dicen en los pasillos legislativos, que se incremente el denominado "felipismo" en las dos cámaras como contrapeso del número que puedan oponer la "Joint Venture" de De Narváez y Macri.

Por el lado de la oposición no peronista, las cosas tampoco andan de parabienes. La Coalición Civica-Ari intenta recuperar magnetismo y convertirse en zona de atracción en la interna de aquel conformado Acuerdo Cívico y Social. En este sentido, los cantos de sirena apuntan hacia las filas del GEN de Margarita Stolbizer. La presencia de dos diputados nacionales de esta extracción en el relanzamiento de "Lilita" provocó más de un comentario e internismo.

El plato fuerte parece ser que se presentará en el Senado. Allí las malas lenguas comentan que hay un profundo avance en conversaciones con el intendente de 25 de Mayo, Mariano Grau, para que acepte incorporarse a la bancada de la Coalición-Ari. Algo que podría confirmarse en las cercanías del 10 de diciembre cuando tenga lugar el recambio parlamentario. (www.agencianova.com)

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