Reactivan los "Cambio Rural" para Pymes agropecuarias

El INTA renueva el impulso a un programa que en los 90 llegó a coordinar 400 productores, 40 presidentes de grupo y 40 promotores asesores en todo San Luis.
Una reciente capacitación del INTA en dinámica grupal disparó una “sentida y consensuada necesidad” de intensificar y reorganizar un Programa cuyas ideas fuerza “están más vigentes que nunca”: Cambio Rural, una herramienta diseñada para colaborar con los pequeños y medianos empresarios agropecuarios (Pymes) en la búsqueda de alternativas que aumenten sus ingresos, eleven su nivel de vida, generen nuevas fuentes de empleo, retomen el proceso de inversión y posicionarse mejor en los mercados.

Técnicos del INTA capacitaron en Villa Mercedes a promotores asesores del programa Cambio Rural, el Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria que funciona desde 1993 y que en sus mejores momentos, en la provincia de San Luis llegó a coordinar las actividades de 400 productores, 40 presidentes de grupo y 40 promotores asesores.

En ese encuentro se difundieron las metodologías de trabajo del programa, en un taller que estuvo a cargo del especialista Alberto Belgrano Rawson y que incluyó temas como herramientas para el trabajo grupal, ¿qué se espera del encuentro?, presentación por refranes, ¿qué es un grupo?, planificación de la reunión y elaboración de la cartilla, roles en un grupo y modelos de educación y comunicación.

Este encuentro sirvió además para delinear objetivos y acciones del plan operativo anual de Cambio Rural en la provincia de San Luis para 2009, según se informó.

Profesionales del INTA de extensión que participaron en la promoción, difusión y formación de los cuarenta grupos de Cambio Rural originales recordaron alguno de los logros y resultados positivos obtenidos a nivel grupal, individual y del programa propiamente dicho.

Según los técnicos, si bien el INTA principalmente genera, difunde y transfiere tecnología para aumentar la producción, las propuestas del programa eran más amplias y tenían como una de sus metas mejorar el ingreso neto de la empresa Pyme, cuyo diagnóstico fue posible gracias al programa de cálculo CALSIS.

“Estos esfuerzos de reconversión de la Pyme agropecuaria mostraban como primer logro la valorización de la solidaridad, el espíritu de cuerpo, voluntad de capacitación e innovación en el negocio agropecuario”, destacaron.

Los objetivos de esta iniciativa, que se encuentra contemplada dentro del Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (ProFeder) de INTA, son

asistir al productor en la organización y gestión de su empresa, la producción, la transformación y la comercialización, con la finalidad de mejorar sus ingresos y facilitar su integración a la cadena agroalimentaria.

También busca capacitar a los actores sociales responsables de impulsar los cambios necesarios en las PyMES agropecuarias, promover la integración de las acciones de los sectores público y privado, facilitando el acceso a mercados y a las vinculaciones comerciales necesarias para lograr el fortalecimiento del sector y fortalecer la articulación público privada para vincular las demandas de los productores con los sectores de oferta tecnológica.

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