Reactiva la Justicia las causas contra kirchneristas

Jueces y fiscales admiten que serán citados actuales y ex funcionarios
La frase se repitió en los tribunales de Comodoro Py durante las últimas semanas: "Pase el lunes después de las elecciones". Después de la derrota de Néstor Kirchner, una docena de jueces y fiscales federales hicieron un diagnóstico a La Nacion que dejó en claro el porqué de aquella recomendación: el momento de iniciar el desfile de actuales y ex funcionarios kirchneristas por los juzgados acaba de llegar, admitieron.

Las causas que hasta ahora se movían con morosidad tendrán nuevo impulso. Y el primer oficialista que, se prevé, tendrá complicaciones judiciales será el ya ex secretario de Transporte, el polémico Ricardo Jaime, cuya renuncia, presentada el miércoles pasado, fue anticipada a este redactor por una de las voces más experimentadas de Comodoro Py.

Esa misma fuente señaló a otros oficialistas en la mira: desde el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el piquetero Luis D?Elía hasta Néstor Kirchner como último y posible eslabón.

La ofensiva judicial no será estrepitosa, sino paulatina. Además de los casos contra Jaime se reactivarían los casos sobre la valija de Antonini Wilson, Skanska, la toma de la comisaría 24a. y el manejo del Indec, entre otras pesquisas que tuvieron alta repercusión y escasos avances.

La ofensiva tomará su tiempo, porque responde a la pérdida progresiva de poder que los funcionarios judiciales perciben en la Casa Rosada, a la que respetaron ?o temieron? durante los últimos seis años, como antes ocurrió con Carlos Menem. Pero con fuertes contrastes entre ambos ex presidentes. "Menem trataba bien a todos. Enviaba emisarios que sabían cómo moverse. Estos gritan órdenes por teléfono, amenazándonos o exigiéndonos que hagamos algo o dejemos de molestar a alguien", comentó uno de los fiscales que dialogaron con La Nacion.

La presión kirchnerista sobre Comodoro Py se apoyó en dos ejes desde mayo de 2003. El primero fue el intento de diluir su influencia con el proyecto que impulsó el primer ministro de Justicia de Kirchner, Gustavo Béliz, para mezclar al fuero criminal y correccional federal con el ordinario. El plan se truncó con la ruidosa salida de Béliz.

El segundo factor fue la reforma del Consejo de la Magistratura, que acrecentó la influencia del Ejecutivo sobre los jueces, de la mano de sus referentes Diana Conti y Carlos Kunkel. Con la derrota electoral, el poderío oficialista también menguará (ver aparte).

A estos factores se sumó la pérdida de interlocutores, tras las salidas de Alberto Fernández, jefe de Gabinete, y Rafael Bielsa, ex canciller. Sólo queda el actual ministro de Justicia, Aníbal Fernández, cuya capacidad de diálogo quedó trastocada tras dejar en evidencia un diálogo con el entonces fiscal Carlos Stornelli.

Fue el 16 de mayo de 2007, cuando Stornelli accedió a un pedido previo de su amigo y le anticipó que se "llevaría puestos" a dos funcionarios en el caso Skanska. Fernández se lo informó al jefe de Gabinete y Kirchner firmó el decreto 539/07, en el que ordenó la salida de los acusados basándose en la comunicación telefónica con el fiscal.

No fue la primera ni la última vez que un alto funcionario u operador de la Casa Rosada coordinó tácticas y estrategias con un fiscal o incluso un juez. Pero aquella vez significó un punto de inflexión. "Rompieron un código", dijo un juez.

Los fiscales también confían en que el actual procurador general, Esteban Righi, cuyo estudio jurídico privado defiende a varios funcionarios actuales o pasados ?Kirchner y De Vido, entre otros?, también comenzará a ceder terreno.

En la Justicia señalan otros datos complicados para la Casa Rosada. El primero, que los ánimos están cargados en la Cámara de Casación, la máxima instancia penal. El oficialismo cargó contra sus integrantes y logró la salida de Alfredo Bisordi, pero la animosidad perdura entre los sobrevivientes. Y, por encima, la Corte no les garantiza una ayuda, como sí ocurrió con Menem gracias a su defenestrada "mayoría automática".

Uno por uno

¿Qué casos podrían trastocar los sueños kirchneristas? Desde Comodoro Py se ilusionan hasta con la resurrección de la investigación sobre los fondos de Santa Cruz. Pero también son concretos: avanzarán sobre D?Elía por la toma de la comisaría de La Boca en 2004, aunque también podría quedar complicado el actual coordinador de Asuntos Técnicos de la Unidad Presidencial, Rafael Follonier. La causa está en manos del juez Sergio Torres y el fiscal Luis Comparatore.

A De Vido las fuentes judiciales creen que podrían complicarlo por el patrimonio que acumuló junto con su mujer, Alessandra Minnicelli. El juez subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid los sobreseyó en marzo, pero apeló el fiscal Guillermo Marijuán.

Aráoz de Lamadrid también sobreseyó a Guillermo Moreno por enriquecimiento ilícito, pero el secretario de Comercio también es investigado por el juez Rodolfo Canicoba Corral por su peculiar manejo del Indec. Y el juez Julián Ercolini tiene entre manos el expediente sobre la presunta asociación ilícita comandada por Kirchner, secundado por De Vido, Cristóbal López, Rudy Ulloa, Lázaro Báez, Jaime y Claudio Uberti.

Uberti es uno de los protagonistas de la causa sobre la valija, junto con Alejandro Antonini Wilson, en el fuero en lo penal económico. Dividida entre ese fuero y el federal se encuentra el otro escándalo icónico de este Gobierno, Skanska.

Pero la incógnita, ironizan en Comodoro Py, no pasa por qué investigaciones podrían complicar al poder, sino por definir nombres. ¿Qué kirchnerista será la María Julia Alsogaray o el Víctor Alderete, es decir, símbolos que entregó el menemismo para saciar los reclamos?, se preguntan. ¿Será Jaime? Y llegado el caso, ¿habrá un nuevo Emir Yoma, el hombre que señaló hacia arriba y empujó a un ex presidente a la cárcel?

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