Reacciones a la reunión de dirigentes del PJ en Aimogasta.

"Hay hechos que hablan mas que mil palabras", dice el titular del partido Compromiso Riojano, Carlos Chacón, al hacerse eco de la llamativa reunión del miércoles entre dirigentes del PJ -sin presencia del bederismo- en Aimogasta. "Lo grave del hecho es que si para transmitirle al gobernador opiniones o visiones de la realidad, deben armar una liga de dirigentes, ¿qué le queda al vecino común si quiere expresar su descontento con alguna de las funciones del Estado?"
Desde que el Dr. Beder Herrera asume la representación máxima provincial, siempre sostuve que en la provincia comenzaría a regir el autoritarismo. Lo denuncié públicamente cuando mi partido conformó el Frente de la Esperanza, y lo sostengo más enérgicamente cuando observo que la provincia está paralizada por la burocracia de un Estado autista, centralizado en un personalismo que, gráficamente lo describe el mismo gobernador cuando dice que “está sentado en la caja”.

Mientras el gobernador sigue sentado en la caja de una provincia que recibe más fondos que nunca y que ninguna otra provincia, excepto Santa Cruz -dato confirmado por el reciente informe del Auditor General de la Nación- y, en vez de distribuir esos fondos a los municipios para que sirva a los intendentes y sean ellos los que puedan lograr las soluciones para la gente; el mandatario parece encaprichado en armar una maquinaria burocrática innecesaria, que será útil sólo para dos cosas: primero que se deriven fondos que vaya uno a saber quien controla, y segundo para instalar candidatos o candidatas para las próximas elecciones.

En este contexto, recibimos la noticia que en Arauco se reunieron dirigentes del PJ, tratando de armar un esquema de contención para los compañeros en el que puedan expresarse y poder así transmitírselo al gobernador.

Lo grave del hecho es que si para transmitirle al gobernador opiniones o visiones de la realidad social y política, deben armar como una liga de dirigentes; cuyos integrantes pueden o no despertar simpatías en la población, pero que innegablemente todos o casi todos, tienen o han tenido poder territorial importante como para facultarlos por sí solos a exigir al gobernador la apertura a un diálogo que hasta ahora es de sordos; ¿qué le queda al vecino común si quiere expresar su descontento con alguna de las funciones del Estado?

Así como en política los silencios siempre dicen algo; los movimientos y deliberaciones también; y éste es sin duda el hecho político de la semana. Y, así como los dirigentes del mismo partido comienzan a moverse para despertar al gobernador quien sigue durmiendo en la caja de todos; comencemos también nosotros, sin temor, a reclamar y defender lo que es justo.

Comentá la nota