Reabrió el hogar para mujeres golpeadas "María Magdalena"

Ricardo Ermesino cargó contra el gobierno provincial y en especial contra el Consejo de la Mujer, porque mientras no hay plata para el "María Magdalena" sí hay para alquilar un chalet para que se reúnan "mujeres pintadas y de pellejo estirado" que hablan mucho y no hacen nada.
El hogar "María Magdalena" volvió a abrir sus puertas hace diez días. "Y, uno manguea y te dan respuesta", le dijo a Radio Noticias el cura Ricardo Ermesino al explicar cómo había conseguido el dinero necesario para sostener ese establecimiento destinado a la atención de mujeres golpeadas.

"El gobierno provincial no me dio ninguna respuesta y expliqué en una misa que debía cerrarlo. Se encontraba la señora del senador (Rubén) Marín y al día siguiente me llamó Marín y me preguntó cuál era el importe que necesitaba por mes, cuando le dije cinco mil planteó que cómo no podía darme esa cantidad la Provincia y me pidió que lo abriera que él me iba a dar ese importe todos los meses".

"Ahora está abierto, porque lo que necesitábamos era eso, los cinco mil mangos que nos sirven para pagar la asistente social que está al frente, la psicóloga que acompaña a las mujeres golpeadas y a los estudiantes de abogacía que son los que después acompañan, asesoran a las mujeres en los trámites ante la Defensoría".

Ermesino, quien a comienzos de año debió cerrar el hogar ante la acumulación de deudas contraídas y la falta de apoyo estatal, dijo que se le comunicó la reapertura al ministro de Gobierno (César Rodríguez), a algunas seccionales policiales y a Acción Social de la municipalidad.

A modo de reflexión, Ermesino dijo que "en el momento de ganar guita, uno tiene un montón de cosas para poder sacarles guita, pero cuando hay que laburar no tenemos nada" y cuestionó a las integrantes del Consejo Provincial de la Mujer diciendo que son "mujeres pintadas, con el pellejo estirado" que declaman la solidaridad "pero que al momento de ir al barrio, no tenés ni al loro, ni a la Pirucha".

"Si hay un Consejo Provincial de la Mujer), tendría que manejar todas las cuestiones de hogares parra mujeres golpeadas, para mujeres embarazadas que están abandonadas; y la bronca que me da es que esta gente alquila lugares pero no en Villa Germinal o en el Barrio Matadero, alquilan un flor de chalet atrás de la Casa de Gobierno. Resulta que no hay un mango para un hogar de mujeres abandonadas, pero sí tienen para alquilar un flor de chalet. Estamos todos locos".

El responsable del "María Magdalena" siguió quejándose: "Para laburar no hay guita, pero para aparentar y gastar guita al pedo sí hay; sinceramente, a este gobierno no lo entiendo. He ido dos o tres veces a las reuniones (del Consejo Provincial de la Mujer), pero es perder tiempo al pedo. Para hablar de la problemática tal de la mujer utilizan palabras muy lindas, pero hay que bajar a la realidad, al laburo de la calle, pero no, ahí hacen agua todos".

"Muchas definiciones raras, palabrerío del que todos sacan conclusiones a más no poder, ahora cuando hay que trabajar la calle, enfrentar la problemática y poner la cara, no tenés a nadie".

Ricardo Ermesino contó una situación vivida por las religiosas del Hogar San José Obrero. "Estaba cerrado el "María Magdalena" y les llegó una mujer, un fin de semana, y se quiso retirar el domingo y se les armó un tremendo lío porque ellas no están preparadas para atender esa problemática. Llaman a Acción Social y le contestan que no podían hacer nada porque era domingo, que no trabajaban".

"Para cobrar un sueldo están todos haciendo cola, pero para laburar no. Está faltando el compromiso con lo que tienen que hacer", acotó el cura Ermesino.

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