Reabrió la Estatua de la Libertad

El mirador estuvo cerrado desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001
WASHINGTON.- Vedada al público durante casi ocho años tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la corona de la Estatua de la Libertad volvió ayer a recibir las visitas de norteamericanos y turistas, el día en el que Estados Unidos celebró un nuevo aniversario de su independencia.

Considerado uno de los íconos norteamericanos, la estatua había sido cerrada al público después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. La base, el pedestal y la plataforma de observación exterior reabrieron en 2004, pero el acceso al pequeño observatorio desde el interior de la corona siguió cerrado.

"Siento como si hubiera nacido hoy", dijo Andrea Balfour, de 38 años, mientras se preparaba para subir los 354 escalones con su hija Mona, que ganó un concurso de ensayo para subir a la corona el día de su 13° cumpleaños. La visita era para ambas "su mayor sueño", dijo Balfour.

La corona permaneció cerrada desde los atentados de 2001 porque las estrechas escaleras de caracol no permitían una evacuación fácil en caso de una emergencia y no cumplían con las reglas de construcción y seguridad para incendios. Además, los turistas solían padecer fatiga por el calor, problemas de respiración o ataques de pánico, claustrofobia y temor a la altura, dijo el vocero Darren Boch.

El representante Anthony Weiner luchó durante años para que la corona se reabriera y alguna vez dijo que la decisión de mantenerla cerrada era una "victoria parcial para los terroristas", además de considerar vergonzoso que estuviera fuera de alcance del público durante tanto tiempo.

La reapertura "representa una reivindicación personal", dijo Weiner. "Es agradable caminar por los dedos de los pies de la estatua, es bonito respirar el aire de la isla de la Libertad. La verdad no se ha vivido la experiencia hasta que uno llega a la punta de su corona. Muchos estadounidenses lo podrán hacer ahora´´, agregó.

Un grupo selecto de 280 personas obtuvo ayer el permiso de subir los 354 escalones y las 22 plantas por el interior de la estatua para acceder a la corona. Las entradas están agotadas hasta el próximo invierno (boreal).

Entre 12.000 y 14.000 personas visitan todos los días la estatua. La Estatua de la Libertad, que tiene 93 metros de altura hasta la punta de su antorcha, es un regalo de Francia a Estados Unidos para conmemorar el centenario de la independencia de los Estados Unidos, declarada en 1776.

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