Reabren la fábrica Cerámica del Sur bajo gestión obrera.

Quince trabajadores la pusieron en marcha hace una semana creando la Cooperativa Conocer.

Habían sido despedidos en agosto del año pasado cuando los dueños decidieron cerrarla.

Con la experiencia de Zanon como guía y objetivo, los obreros de la ex Cerámica del Sur gestionaron ante la patronal, que los despidió por última vez el 29 de agosto del año pasado, un contrato de locación para explotar la fábrica -que ya está produciendo y vendiendo cerámico rojo hueco- bajo gestión obrera.

Los quince trabajadores involucrados en la gestión obrera crearon la Cooperativa Conocer y la semana pasada pusieron en marcha la fábrica. Cuentan con stock y están vendiendo por menor y mayor en Moquehue 500 del barrio Confluencia de esta ciudad.

La fábrica es la única de la capital que produce ladrillos huecos para edificar, ya que sólo hay dos más que lo hacen en la provincia. Tienen cuatro hornos funcionando que cocinan los ladrillos a 900 grados durante veinte horas, con capacidad para 5 mil cerámicos rojos por cada horno.

“Lo más importante es que se pueda reactivar el trabajo público en un momento donde hay tanta necesidad”, expresó Luis Calfueque, uno de los obreros que reabrieron la fábrica.

Cerámica del Sur cerró sus puertas en forma definitiva en agosto del año pasado luego de seis meses de actividad. Anteriormente a eso, la fábrica estuvo seis años parada.

“Llevamos tres meses de negociación con el dueño para que nos ceda las máquinas para ponerlas en producción y, al cabo de ese período, resolvimos firmar un contrato de locación de tres años con la posibilidad de renovarse por tres años más, entre la patronal y la cooperativa. Además se pautó una devolución de un canon en materiales”, manifestó Calfueque.

Por su parte, el Sindicato de Ceramistas acompañó a los obreros durante los meses de negociación y ayer, en el lanzamiento oficial de la fábrica, su secretario general, Alejandro López, obrero de Fasinpat, expresó que lo más importante es haber conservado la fuente laboral y la unidad productiva.

“La maquinaria la dejaron en pésimo estado pero de a poco se puede comenzar a producir un buen ladrillo. Los compañeros se organizarán de una mejor manera con el correr de los días, necesitan cubrir ciertos puestos, lo que generará más trabajo”, manifestó López.

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