Razzetti: piden mediación judicial

Carlos Razzetti, hijo de Constantino Razzetti, el bioquímico, dirigente justicialista y vicepresidente del Banco Municipal asesinado por sicarios de la Triple A en Rosario en 1973, presentó un pedido de mediación judicial ante el juzgado federal Nº 4, según confirmó el denunciante a La Capital.
 "Solicito la mediación judicial por los daños y perjuicios que me ha ocasionado la muerte de mi padre, Constantino Razzetti, ocurrida hace 35 años, el domingo 14 de octubre de 1973", expresó Razzetti en su presentación.

   En el escrito elevado a la Justicia, se planteó la acción contra "quien fuere hallado responsable de dicho delito de lesa humanidad, con el Estado argentino y la provincia de Santa Fe por su vinculación y directa relación en la formación de la organización paraestatal Triple A a través de sus funcionarios de gobierno, así como los ocasionados por el Poder Judicial de la provincia de Santa Fe por el retardo y privación de justicia".

   Razzetti explicó que "vengo a reclamar a la mediación los daños y perjuicios contra la provincia de Santa Fe por las causas de hecho y de derecho: la garantía constitucional de defensa en juicio impone la posibilidad de recurrir ante un órgano jurisdiccional en procura de justicia, cosa que aquí faltó que sucediera en serio".

Un expediente polémico. Con respecto al trato que recibió la causa del asesinato de su padre, Razzetti advirtió que "si bien es verdad que oportunamente el delito fue objeto de tratamiento judicial mediante el expediente 911/73, éste terminó archivado y prescripta la acción en fecha 13 de diciembre de 1983, habiéndose generado una inacción total por parte de la Justicia provincial ex profeso y un consecuente retardo y privación de justicia por tratarse de un delito intrínseca y esencialmente político".

Represalia por Rucci. Razzetti declaró que "en la foja 59 del expediente se hace mención a un sobre dirigido a Angelita Pereyra, domiciliada en San Juan 536, con un panfleto del comando José Ignacio Rucci. Si bien no se hace mención al texto del mismo, según pudimos ver mi madre, mi hermano y yo, se hacían cargo del homicidio de Razzetti, en supuesta represalia del asesinato de José Ignacio Rucci, en días anteriores".

   Agregó que "en la foja 61 solicitan una pericial scopométrica —las que se realizan a documentos—, y en la foja 63 aparece el sobre pero al contenido del mismo lo hicieron desaparecer para siempre. Nunca hicieron declarar a la señora Pereyra y nunca más investigaron en ese sentido".

Hipótesis no investigadas. En otro párrafo de su pedido de mediación, Razzetti revela que "nunca investigaron la hipótesis que vinculaba a Antonio Pizarro y a Bonino, ni indagaron adecuadamente a la señora Anita Fared por sus contradicciones con respecto al crimen, ni por la sospecha de que el matrimonio Mansilla fue el entregador por dinero de Constantino Razzetti".

   Asismismo, Razzetti cuenta que "el 9 de noviembre de 1973 el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) anunció la detención de Pedro Saucedo, a quien denunciaba como un reconocido matón a sueldo de la burocracia de la carne".

   Continuó que "a partir de entonces, el grupo guerrillero dijo que iba a investigar el asesinato de Razzetti y divulgó una serie de comunicados, en los que identificó como responsables a tres miembros del Sindicato de la Carne: «Garcilazo, delegado de etiquetada; Aguilera, alias El Zorro, y José Echeverría, alias Piquito de Oro, sindicado como el autor material de los disparos»".

   Razzetti añadió que "el 29 de noviembre de 1973, el juez (Juan Bernardo) Iturraspe pidió a la comisaría 25ª que ubicara el paradero de los acusados por el ERP. La policía cumplió con el pedido e informó sobre sus domicilios, pero Iturraspe nunca los citó a declarar y no continuó con la investigación".

   La falta de investigación del autor material y de los autores intelectuales del crimen de Constantino Razzetti fue resumida por su hijo Carlos con una frase que le dijera el extinto juez Juan Bernardo Iturraspe, quien admitió: "Lo de tu padre es un fierro caliente. Yo por un sueldo no me juego. Te aconsejo que te alejes de esto".

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