Las razones para el sorpresivo giro de Duhalde y su eventual candidatura

Las razones para el sorpresivo giro de Duhalde y su eventual candidatura
Especialistas consultados por lanacion.com analizaron los motivos del inesperado anuncio del bonaerense sobre su intención de competir en 2011.
No hay duda: Eduardo Duhalde sacudió el tablero, sorprendió a propios y a extraños y dejó a más de uno sin palabras. La posibilidad de que pelee por la presidencia en 2011, después de haber repetido hasta el cansancio que no volvería a la política activa, impactó de lleno en la coyuntura. Pero, ¿por qué lo hizo?, ¿por qué eligió estas horas para lanzar la bomba?, ¿cómo afecta su revelación en los planes de Néstor Kirchner?

Analistas consultados por lanacion.com ensayaron respuestas para esos interrogantes. Coincidieron en que la inesperada reaparición del bonaerense no es casual ni mucho menos y que su impacto excede por mucho al propio Duhalde y sus aspiraciones. También evaluaron las chances electorales del ex presidente si finalmente decide postularse para suceder a Cristina Kirchner.

Sin opciones. Sergio Beresnztein no vaciló en vincular el giro de Duhalde con la interna del PJ. "Esto se da en un contexto de absoluta indefinición en el mapa del justicialismo disidente", comenzó el director de Poliarquía. Y avanzó con situaciones específicas. "Los que quieren ser candidatos, como [Felipe] Solá no terminan de fortalecer sus chances, los que podrían serlo, cono [Carlos] Reutemann, son reacios a exponerse y los que quisieran avanzar, como [Mauricio] Macri y [Francisco] De Narváez, son fuertemente resistidos por la estructura tradicional", enumeró. En el mapa incluyó al chubutense Mario Das Neves, de quién destacó que "no puede ser opositor" y a Juan Manuel Urtubey, a quien describió como "demasiado joven" como para hacerse cargo de una candidatura. "En esa brecha aparece Duhalde", completó.

El especialista opinó que el "potencial" de Duhalde de cara a las próximas presidenciales es "altamente dudoso". Para explicar su pronóstico, hizo un repaso de lo que llamó la "sucesión de fracasos" de su trayectoria política reciente: recordó las derrotas de su mujer y las propias en 1997, 1999, 2005 y 2007. "En 2003 ganó su candidato que era Kirchner, pero enseguida le dio la espalda", diferenció. Y concluyó: "La pregunta es si va a poder construir algo exitoso con ese récord a sus espaldas. Además, sigue teniendo una imagen negativa muy superior a la positiva y eso está fuertemente asentado en la opinión pública. Habrá que ver si puede revertir esa percepción", planteó.

En el diagnóstico poco alentador Berensztein incluyó la aparente contradicción entre lo que Duhalde representa y lo que la sociedad supuestamente demanda. "Eduardo Duhalde tiene en política tanto tiempo como la democracia. Generacionalmente y en términos de estilo es visto como lo viejo. No sé si la sociedad le va a dar otra oportunidad a su generación", advirtió.

Pasado de bañero. Para Graciela Römer la clave de la inesperada revelación pública de Duhalde tiene que ver con los atributos que el bonaerense adquirió como presidente de la transición después del estallido de 2001. "Duhalde quedó cristalizado en la mitología política como el piloto de tormentas y es simbólicamente importante que haya aparecido en este momento de particular inestabilidad. Se dan las condiciones para que vuelva a aparecer en el rol de salvavidas, que hasta hace honor a su historia personal", señaló en alusión al pasado del bonaerense como bañero.

La movida se explica además como una reacción directa a la consolidación de Julio Cobos como el candidato de la oposición. "Duhalde está poniendo en juego su capacidad de volver ser la figura que logre estimular al peronismo para que acelere la discusión sobre quién será la alternativa a Cobos", planteó Römer. Y reforzó: "Esta apurando al peronismo para frenar el crecimiento aparentemente irreversible de Cobos".

La especialista no cree que las intenciones de Duhalde terminen cristalizándose en una candidatura. "Creo más bien que está explotando su condición de figura disponible y capitalizable en situaciones de crisis", concluyó.

Ricardo Rouvier también atribuyó el sacudón al tablero político que ayer provocó Duhalde con sus declaraciones a una situación de "vacío" en el PJ. "Duhalde empezó por impulsar la candidatura de Reutemann, que primero aceptó y después intentó sacárselo de encima. Al fracasar la posibilidad de Reutemann como candidato para ganarle a Kirchner, Duhalde salió a jugar la carta final: ir él como candidato", analizó el consultor, un hombre cercano al kirchnerismo.

Kirchner, ¿firme? Según el encuestador, a ese espacio vacío se sumó lo que llamó "la contraofensiva de Kirchner", es decir, la intención del santacruceño de volver a competir por la presidencia en 2011 a través de internas. "Duhalde tiene claro que enfrente a Kirchner, que no es un [Fernando] De la Rúa, sino que, aún después de la derrota del 28 de junio, retoma la iniciativa y reaparece como para 2011. Frente a eso, Duhalde sale a plantarse como el otro candidato del PJ", completó.

No obstante, puso en duda el éxito de una eventual postulación del caudillo bonaerense. "Evidentemente, la opinión pública no lo acompaña. Duhalde sigue teniendo poder en Buenos Aires, aunque claramente menguado, pero no tiene poder más allá", planteó.

De todas maneras, Rouvier no quiere acelerar los pronósticos. Más bien prefiere "esperar y ver". "El partido acaba de cambiar absolutamente y hay que ver como sigue. Sobre todo, hay que ver cómo reaccionan los gobernadores y los intendentes", concluyó.

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