Un rayo causó pavor y daños en Barrio Norte

Una tormenta eléctrica sorprendió a los tucumanos debido a que se veían relámpagos y se oían los truenos, pero no caía ni una gota. “Me invadió un profundo sentimiento de vulnerabilidad”, confesó un automovilista que fue testigo de la descarga.
“Iba en mi auto por Monteagudo al 600 cuando me sorprendió el estallido de una luz muy potente, que iluminó todo alrededor y nos dejó, por unos segundos, como ciegos”, relató a LA GACETA Ariel García, dirigente político, todavía impresionado por la experiencia que había vivido el martes por la noche.

Un rayo que cayó en pleno Barrio Norte, cerca de las 22 del martes, había sido el responsable de la fuerte impresión que sufrieron García y sus dos acompañantes. El fenómeno causó pavor en el vecindario y, además, provocó varios destrozos en los electrodomésticos de los departamentos de la zona cercana al sitio donde se produjo la descarga eléctrica.

El poderoso destello del rayo, seguido por un estrepitoso trueno estremecieron a los vecinos. El desconcierto y el temor fueron mayores debido a que no estaba lloviendo en ese momento.

“Tuvimos que frenar a mitad de cuadra porque estábamos paralizados; una persona que iba conmigo estaba shockeada”, continuó su relato García. Contó que vio cómo un inmenso rayo de luz viboreó a metros de donde se encontraban y le siguió un ruido ensordecedor. “En esos momentos me invadió una profunda sensación de vulnerabilidad; no podía reaccionar ni hacer nada”, explicó.

Quienes tampoco la pasaron muy bien fueron las personas que se encontraban fuera del sanatorio San Lucas, en Monteagudo casi Marcos Paz. “Unas nueve mujeres estaban en la vereda cuando cayó el rayo; automáticamente se agacharon y entraron corriendo”, recordó Paula Martínez, recepcionista del centro asistencial. “Todas comentaron que la explosión había sido atronadora y estaban asustadas, agregó.

La familia de Erik Frank estaba viendo televisión cuando el estruendo los dejó sin luz y, además, les quemó el televisor.

“Rápidamente salimos a la puerta de casa y nos encontramos con la gente que cenaba en el restaurante de al lado, que también se había asustado mucho”, rememoró Frank. Añadió que fue tal la potencia del rayo y del trueno que se dispararon las alarmas de varios autos y casas de la cuadra.

“Fue un estallido muy fuerte, pero yo no me asusté”, aclaró orgulloso de sí mismo Maximiliano Alderete, empleado de un quiosco ubicado junto al sanatorio San Lucas. Estaba en la puerta del local cuando vio y sintió la descarga del rayo.

Un fenómeno común

Voceros del Servicio Nacional de Meteorología de la Fuerza Aérea, con base en el aeropuerto Benjamín Matienzo, confirmaron que la tormenta eléctrica comenzó a las 21.40 y se extendió hasta las 22.30. Las fuentes apuntaron que el fenómeno es común en esta época de calor.

El chaparrón llegó a la madrugada de ayer, y registró diferentes grados de intensidad en los distintos sectores de la provincia. La tormenta eléctrica también continuó a partir de las 3.

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