Rauzzino, acusado de secuestro

Fue imputado por las desapariciones de Griselda Ponce y Julio Burgos. Quedó en libertad bajo caución de 50 mil pesos. Eludió un escrache en la calle.
El ex militar Juan Daniel Rauzzino fue imputado e indagado ayer por las desapariciones forzosas de Griselda del Huerto Ponce y Julio Genaro Burgos, el 15 de diciembre de 1976, cuando el ahora acusado ocupaba el cargo de jefe de Policía de la provincia, en plena dictadura militar.

Luego de treinta años de ausencia, Rauzzino volvió a la provincia y quedó imputado del delito de "privación ilegítima de la libertad agravada". Y aunque se le concedió la libertad bajo caución real de 50 mil pesos, seguirá vinculado a la causa por su presunta participación en la comisión de delitos de lesa humanidad, por lo tanto, imprescriptibles para la ley penal.

Rauzzino, actualmente de 74 años, llegó a Catamarca para ser acusado de cuatro desapariciones. Además de las mencionadas, la Justicia Federal iba a imputarle los secuestros de Francisco Ponce, el 6 de abril de 1976, y de Nelly Yolanda Borda, en enero de 1977. Sin embargo, el militar acreditó mediante documentación que cuando se produjo el primer hecho todavía no era jefe de Policía -asumió en mayo de 1976- y que se encontraba de licencia cuando un grupo armado paramilitar secuestró a Nelly Yolanda Borda en su casa paterna de Belén.

Durante la indagatoria Rauzzino fue defendido por el abogado Lucio Montero. Según trascendió, aseguró no tener conocimiento de los hechos que se le imputaban, aunque en la causa existen constancias y declaraciones que indican que desde su función no movió un dedo para ubicar a los jóvenes secuestrados, luego de que sus familiares radicaran la denuncia penal.

Mano dura

El ex militar, que intervino en la guerra de Malvinas y forma parte de la Asociación de Veteranos de esa contienda bélica, asumió en el cargo de jefe de la Policía de Catamarca en mayo de 1976, cuando tenía el rango de mayor.

Es recordado porque manejaba la fuerza de seguridad con mano dura y, frecuentemente, ordenaba detenciones de ciudadanos que ni siquiera tenía vinculación con alguna organización política. Hay quienes lo consideran un ícono de la represión ilegal en Catamarca durante los años de plomo.

Aunque no fue indagado en esta oportunidad por esta causa, su nombre aparece vinculado también a la desaparición del comerciante Duilio López Rodríguez (51), el 2 de septiembre de 1977.

Su desaparición siempre fue vinculada a diferencias personales que mantenía con Rauzzino.

Luego de ser indagado, el ex militar fue trasladado a la Policía Federal para ser fichado y prontuariado, tramo en el que evitó tener contacto con representantes de organismos de Derechos Humanos y ex presos políticos que habían organizado un escrache en la puerta de los tribunales federales.

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