Raúl, querido.

DOLOR Y RECUERDOS: Murió ayer Raúl Alfonsín, el histórico presidente que en el 83 dejó atrás siete años de dictadura.
A las 20.30 de ayer, él también pasó a la inmortalidad. Raúl Alfonsín fue la cara de la democracia, del retorno a la libertad en 1983 después de los oscuros años de la Dictadura. Tenía 82 años, era oriundo de Chascomús, radical, demócrata, y de Independiente. Padecía un cáncer de pulmón que se complicó con una neumonía. El doctor Alberto Sadler, a las 21, anunció: "El doctor Alfonsín ha fallecido tranquilo en su domicilio, acompañado por sus familiares". Su casa de Santa Fe al 1600 fue el centro de las muestras de afecto. Como en aquellos años en los que sonaba el "Raúl, querido, el pueblo está contigo...".

En esos 80 era el Maradona de la democracia, aunque los vaivenes del país terminaron desgastándolo. Entonces todo parecía posible, en la política y en el fútbol. Alfonsín se acostumbró a recibir campeones del Mundo: primero, a los de México, con Diego a la cabeza; luego, a los de River, e inmortalizó una frase para uno de ellos, de impecable traje: "¡No tenés saco, Gorosito!".

Después llegó la realidad. Pero será, siempre, el ícono de la democracia.

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