Raúl Escudero dice que representa al peronismo "del trabajo y la coherencia"

El presidente del PJ repasa su trayectoria personal. Reconoce que el trabajo y la política son dos de sus grandes pasiones. Responde a los cuestionamientos y asegura que está para construir "en serio".
Se hizo a sí mismo. Desde la niñez. En su Azucena natal, fue empleado de almacén y peón de tambo. Hizo la conscripción y buscó otro horizonte en el sur. Allí, trabajó de todo. Peón de albañil, mozo, operario fabril... De cadete a gerente, de sol a sol, sin tiempo para matar. Un día de los ’80 volvió y se metió en política.

Dice que, así como nació ‘negro’, nació ‘peronista e hincha de Boca’, sin medias tintas.

Raúl Escudero, de él se trata, se ha convertido en un empresario reconocido. Anda por los 54 años y tiene una memoria prodigiosa para las fechas que rememoran sus pasiones, que son unas cuantas.

En una extensa Entrevista Semanal, repasa los hitos de su vida personal y política. Admite que tiene aspiraciones, pero que dejaría el primer lugar en la lista de candidatos a concejales del PJ en manos de Néstor Auza. Además, no levanta el pie del acelerador a la hora de cuestionar a José Rubén Sentís, a quien en elecciones internas le arrebató la presidencia del justicialismo lugareño.

La K, ¿maldita o bendita?

-No me va a decir que así, de repente, se hizo kirchnerista...

-No, cada vez soy más peronista. Hoy (Néstor) Kirchner es el presidente del Partido Justicialista. En 2005, cuando representé al peronismo, Kirchner enfrentó al PJ desde el Frente para la Victoria. Y durante tres años no mostró los símbolos ni cantó la marcha. Acá no es cuestión de volverse kirchnerista, yo soy orgánico.

-Se lo pregunto por los últimos contactos con la Rosada...

-Por suerte puedo decir lo que muy pocos pueden: Siempre he sido peronista, nunca saqué los pies del plato, ni siquiera en el ´97, cuando los peronistas de Tandil fueron a abrazarse con (Julio) Zanatelli. Yo permanecí en el Partido, acompañé en la interna a Jorge San Miguel. En 2005 tuve ofrecimientos para integrar el FPV y sin embargo me quedé, porque hago política porque me gusta, por convicción, no porque quiera que sea un medio de vida. Acá han pasado muchos ismos, menemismo, dualdhismo, kirchnerismo, y sin embargo siempre volvemos a las bases.

-...

-Raúl Escudero representa al peronismo de la coherencia, del trabajo, de la ética y de la moral. Creo que acá, desde la provincia de Buenos Aires, se va a dar una segunda renovación peronista, así como se dio aquella de (Antonio) Cafiero.

Con Scioli, a full

-Perdón, pero ¿de la mano de quién?

-De la mano de Daniel Scioli. Se está gestando un peronismo bonaerense representado por Scioli. Es una corriente muy, pero muy fuerte.

-Ahora, Scioli parece atado y netamente funcional a los intereses K. Como lo fue en su momento a Carlos Menem y Eduardo Duhalde. Más allá de su discurso neutro y de una cuestión de ideologías dentro del movimiento, sinceramente no lo veo renovando nada...

-No, no comparto.

-Muchos observadores apuntan que el kirchnerismo languidece. ¿Vislumbra que Scioli lo sobrevivirá, como lo hizo al menemismo y al duhaldismo?

-Scioli ha sobrevivido como funcionario. Hoy va a sobrevivir como Gobernador, y además representa a muchos peronistas de la provincia de Buenos Aires en esto que podríamos llamar al sciolismo bonaerense. Yo no sé si está atado al kirchnerismo, lo que me parece es que actúa con mucha responsabilidad. Creo que no siempre toma las decisiones como él quisiera, pero trata de buscar un equilibrio entre lo ideal y lo posible.

-Discrepo bastante con usted en esto. Le doy ejemplos: El conflicto con el campo, el adelantamiento de las elecciones y las candidaturas testimoniales, entre otros temas, lo han consagrado como absolutamente funcional a un proyecto con el que, me parece, no tiene demasiado en común...

-Creo que Scioli tiene una forma de ser más mesurada que los K. No es tan confrontativo, busca siempre el diálogo y la conciliación. Bueno, acá el único problema del país no es el campo, no son los más necesitados del país aquellos productores agropecuarios que tienen retenciones por las ventas de sus productos. Lo he dicho más de una vez, a mí me parece desmedido el 35 por ciento de retenciones, pero estoy de acuerdo con las retenciones, no con la forma en que se llevaron adelante.

De caja y prolijidades

-¿Supongo que tampoco está de acuerdo en cómo el Gobierno asignó esos recursos, o dicho más llanamente, se gastó la plata?

-Yo hubiera sido más prolijo. También es cierto que hoy estamos padeciendo una crisis mundial, y aquí pareciera que los problemas que tiene el país son originados por culpa exclusiva del Gobierno. Me parece que tiene responsabilidad, pero hay que tener en cuenta que estamos atravesando una crisis mundial casi sin precedentes.

-¡Escudero!, la Presidenta dijo en su momento que la crisis nunca iba a llegar a estos lares, hasta se mofó de que los Estados Unidos no tenían un plan B. Mi interpretación es que la crisis internacional les vino como anillo al dedo para justificar los problemas de caja originados por la administración....

-No, no digo ni una cosa ni la otra.

-Sospecho que los problemas se habían presentado antes del crack internacional. Los defensores a ultranza del modelo siguen hablando de 50 mil millones de reserva, que creo que ya no están, y de una economía rozagante y fuerte. Además, como dice un amigo, las corridas se paran con plata, no con bonos...

-Bueno. Los problemas del país no son toda responsabilidad de este Gobierno, con lo cual no quiero decir que haga todas las cosas bien. El mejor aporte que podemos hacer como peronistas es marcar nuestras disidencias. Estoy cansado de decirlo: No me gusta ser obsecuente ni alcahuete, no tengo que rendir cultos ni siento la presión de que desde algún sector de la política me están pagando un sueldo. No tengo que responder en ese aspecto. Me siento totalmente liberado.

El PJ, por dentro

-¿Cómo le va en la conducción del PJ? Ya le han pegado por derecha y por izquierda...

-Llevamos cuatro meses de gestión. En ese tiempo resulta imposible tener resultados después de 20 años de debacle del peronismo de Tandil. No hay tantos distritos que tengan un peronismo tan convulsionado y con tantos años de derrotas como éste. Nosotros pretendemos empezar de cero, sin apuro. Yo no voy a sentir la responsabilidad de un resultado electoral, por más que me lo quieran cargar aquellos que durante 20 años llevaron al peronismo a esta situación.

-No sea ingenuo. Son las reglas del juego...

-Este Consejo del PJ está poniendo lo mejor de sí para construir un proyecto que tenga continuidad en el tiempo y sustentabilidad. Para el 28 de junio vamos a agotar las instancias para armar una lista con hombres y mujeres que representen al peronismo de la mejor manera. Tandil tiene que tener otra voz, porque hoy tiene una sola, que aumenta los impuestos cuando quiere, de la manera que quiere. El Intendente asume como propia la única responsabilidad de limpiar las plazas, poner algún juego, lamparitas y levantar la basura. La seguridad, educación y el déficit de vivienda son responsabilidad de la Provincia y de la Nación, asegura. Ahora, ¿en qué colaboramos? ¿Qué hubiera sido de la gente de Villa Aguirre si el Gobierno nacional no aportaba la plata para las cloacas, o para el asfalto, el cordón cuneta de la ciudad y demás? ¿Qué hubiera sido de la salud, si el Gobierno nacional no aportaba la plata para los CIC (centros integradores comunitarios)?

-Me lo confirman sus palabras, se está volviendo kirchnerista.

-No, ya se lo dije, queremos construir un justicialismo con sustentabilidad, no solucionar temas transitorios.

-Se lo digo porque en campaña se mostró bastante más distante del Gobierno nacional y provincial. A saber, vamos a tener que remitirnos inexorablemente a la figura de José Rubén Sentís. El dijo que usted al PJ no sólo le sacó la K, también la alegría, pero que a la hora de los bifes fue corriendo a buscar apoyos. O será cierto aquello de que cuando más cerca se está del poder, o mayor responsabilidad institucional se tiene, más lejos se está de los principios...

-No, no. Yo los principios jamás los cambio, no los cambié antes, tampoco los voy a cambiar ahora. Sería muy contradictorio de mi parte ir en contra del Gobernador o del Gobierno nacional. Ni siquiera hubiera sido candidato. Contradictorio era el presidente anterior (por Sentís).

-Pero en la campaña interna, su caballito de batalla fue bajar la K del frente de la sede partidaria, en un claro gesto político...

-Sí, ¿y cuál es? Nosotros sacamos la K, somos peronistas, con todas las letras. Soy orgánico, esto no es una contradicción. Eso sería irme al peronismo disidente.

-Pegó en el palo, porque a Francisco De Narváez quiso recibirlo y dicen que lo pararon. Además, por momentos, su discurso estaba más vinculado con lo de afuera que con lo de adentro...

-(Risas). Yo con De Narváez tengo una relación personal, y después del 28 de junio algunos sectores del peronismo disidente van a volver a casa.

-¿Me lo reconoce, entonces?

-Sí, sí, pero hoy soy presidente del PJ y mis críticas las repito, con responsabilidad. Las objeciones que quieran hacer, que las hagan. Yo no hablo para tener un resultado mañana, no hago nada por una ambición personal. Creo que he demostrado de qué manera trabajo. Yo digo que aquel que en su actividad privada, donde desde lo personal tiene que defender su patrimonio, ha fracasado en todo lo que ha emprendido, ¿qué respaldo va a tener para ser exitoso en la política, y desde allí darle cosas a la gente?

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