Raúl Castro visita el Kremlin

Desde la asunción de Raúl, el vínculo entre ambos países se reactivó. Según declaraciones del canciller ruso, Serguei Lavrov, uno de los acuerdos suscriptos prevé la fabricación de los autos rusos Lada en La Habana.
El jefe de Estado cubano, Raúl Castro, llegó ayer a Moscú para una visita oficial de una semana, la primera de un jefe de Estado de la isla luego de la caída de la Unión Soviética. “Esperamos que nuestras relaciones se desarrollen y fortalezcan en el futuro”, dijo Castro en una entrevista concedida a la prensa rusa. “La visita es histórica”, replicó a su vez el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin. El encuentro tiene como objetivo profundizar las relaciones entre ambos países.

Castro desembarcó en la gélida capital rusa para quedarse hasta el 4 de febrero. La agenda es apretada. Durante la jornada de hoy se reunirá con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, para mantener conversaciones informales en la residencia presidencial de Zavidovo, en las afueras de Moscú, que el gobierno ruso suele reservar a sus invitados más importantes. También se hará un tiempo para visitar el museo central de la Gran Guerra Patria de Moscú, como llaman en Rusia a la Segunda Guerra Mundial, que alberga una exposición fotográfica sobre la Revolución Cubana que incluye varias fotos de Alberto Korda, incluida la mundialmente famosa instantánea del Che Guevara realizada en 1960 y titulada “Guerrillero Heroico”.

El viernes, los líderes se volverán a encontrar, esta vez de forma oficial, en el Kremlin, donde firmarán una serie de acuerdos de cooperación. “Firmaremos toda una serie de documentos, principalmente en los campos económico-comercial, financiero, de inversiones y de la cultura”, informó el Canciller ruso, Serguei Lavrov, especificando que uno de los acuerdos suscriptos prevé la fabricación de los autos rusos Lada en la isla. Además, de acuerdo con declaraciones a la prensa local, el funcionario se mostró esperanzado en que el embargo estadounidense a la isla, que Moscú considera un vestigio de la Guerra Fría, sea retirado por la nueva administración norteamericana. “Esperamos que la postura solidaria de la mayoría de miembros de la comunidad internacional permita que EE.UU. revise sus posiciones para que sean más realistas”, señaló Lavrov a la agencia oficial cubana Prensa Latina.

La visita del mandatario cubano es la primera desde 1987, cuando su hermano Fidel asistió a las ceremonias del 70º aniversario de la Revolución Rusa. Tras la caída del muro de Berlín y el derrumbe soviético, las relaciones bilaterales sufrieron un enfriamiento. Por eso, Raúl aprovechó la ocasión para recordar el apoyo cubano a Rusia en su oposición al proyecto de Estados Unidos de desplegar un escudo antimisiles en Europa del Este y criticó la diplomacia de Washington. “Cuba y Rusia defienden activamente la idea de un mundo multipolar y nosotros, como muchos otros, juzgamos que el renacimiento de Rusia es un factor positivo”, explicó el viejo líder. De todas maneras, diversos analistas coinciden en que el encuentro no dará pie a una alianza estratégica comparable a la de tiempos de la Guerra Fría, cuando los soviéticos destinaban miles de millones de dólares a sostener al régimen castrista. “Ese tipo de relaciones no se pueden repetir. Deberían ser más racionales y pragmáticas”, explicó Vladimir Davidov, director del Instituto Ruso de América Latina.

Desde la asunción de Raúl, el vínculo entre ambos países se reactivó. Primero, con la decisión rusa de congelar la espinosa cuestión de la deuda cubana contraída en la época de la URSS, que asciende, según cálculos de Moscú, a más de 20.000 millones de dólares. Luego, con la voluntad de desarrollar las relaciones económicas en sectores tan variados como los hidrocarburos, la extracción de níquel, la industria farmacéutica, biotecnologías, telecomunicaciones, informática y turismo. Actualmente, los intercambios comerciales entre ambos países ascienden a unos 400 millones de dólares anuales, lo que igual deja a Cuba en el décimo destino de las exportaciones rusas a América latina.

Mientras tanto, la cooperación en materia de defensa continúa y numerosos equipamientos del ejército cubano son de fabricación soviética. “Rusia mantendrá la cooperación técnico-militar con Cuba con el fin de crear garantías de seguridad para la existencia de ambos países”, justificó el viceprimer ministro ruso. Sin embargo, en ocasión de una visita a la isla en diciembre pasado, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, dijo que Moscú no necesita ahora tener bases militares permanentes en Cuba, pero no excluyó esa hipótesis en un futuro.

Raúl Castro no visitaba la capital rusa desde 1985, cuando asistió a los funerales de Konstantin Chernenko, secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).

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