Raúl Castro iniciará su primera gira internacional con una visita a Chávez

El dictador cubano comienza mañana su primera gira internacional desde que asumió la presidencia de la isla hace dos años y medio, en lugar de su hermano Fidel, con una primera escala en Venezuela
En principio, el primer viaje del mandatario cubano al extranjero iba a ser a Brasil, invitado por su par Luiz Inacio Lula da Silva, quien, tras dos visitas a La Habana en lo que va de año, logró por fin en octubre arrancar la promesa a Raúl Castro de retornar el gesto a mediados de diciembre.

El hecho de que Castro viajara primero a Brasil y no a Venezuela, principal aliado de la isla, había sido destacado por observadores, muchos de los cuales lo interpretaron como una muestra más del interés de La Habana por diversificar sus alianzas en América Latina y el resto del mundo.

Brasil por su parte ha expresado en numerosas ocasiones este año su deseo de convertirse en el "socio número uno" de Cuba, puesto que en los últimos años ha ocupado sin disputas Venezuela.

Sin embargo, el presidente de ese país, Hugo Chávez, no consintió el gesto y anunció públicamente a mediados de noviembre que su par cubano no visitaría "ningún otro país antes de venir a Caracas".

De esas palabras aparentemente Raúl Castro se enteró por la prensa cuando acudió a despedir al presidente chino, Hu Jintao, tras una visita oficial a la isla.

"No sé nada, pero si lo dijo el sobrino, hay que ir", bromeó Raúl Castro en referencia a las afirmaciones de Chávez de que el histórico líder cubano y hermano del mandatario, Fidel Castro, es su "padre político".

El motivo del viaje a Caracas iba a ser una cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) que finalmente ha sido aplazada a 2009. Aun así, Chávez mantuvo su invitación en firme, apuntando a su simbolismo histórico.

"Venezuela fue el primer país que Fidel visitó (en 1959) y la va a repetir Raúl, que el primer país que visita es Venezuela", dijo la víspera.

En Brasil asistirá a la I Conferencia de América Latina y el Caribe (CALC) sobre Integración y Desarrollo, que se celebrará el martes y miércoles próximos en el balneario brasileño de Costa do Sauípe, vecino a Salvador de Bahía.

Además de los viajes oficiales a Venezuela y Brasil, que se cumplirán en lo que queda de 2008, el menor de los Castro también tiene confirmadas varias visitas, más lejanas, el año próximo, a China, Rusia y Egipto, donde en julio entregará la presidencia trienal del Movimiento de No Aliados (NOAL) a El Cairo.

"Estoy listo para viajar en cualquier momento, en verano o en invierno", prometió Raúl Castro al presidente chino Hu cuando lo despedía en La Habana.

Entretanto, la visita a Moscú fue confirmada por el propio presidente ruso, Dimitri Medvedev, aunque tampoco hay aún una fecha concreta.

Desde el verano boreal, Cuba y Rusia han intensificado sus contactos económicos, políticos y hasta militares, despertando un cierto resquemor en Washington por los recuerdos de la amistad entre la pequeña isla situada frente a su costa y la antigua Unión Soviética que tanto le preocupó durante los años de la Guerra Fría.

En lo que lleva de gobierno Raúl Castro, quien sucedió oficialmente a su hermano Fidel en febrero, después de que éste renunciara a seguir aspirando a la presidencia a causa de una enfermedad de tipo intestinal que lo tiene retirado de la vida pública desde finales de julio de 2006, Cuba ha diversificado y afianzado alianzas con numerosos países y bloques.

Además de con China y Rusia, Cuba normalizó plenamente en 2008 las relaciones con México, después del impasse de tensiones sufrido durante la gestión del anterior presidente azteca, Vicente Fox (2000-2006).

De hecho, se espera que en 2009 el nuevo mandatario, Felipe Calderón, cumpla una visita a la isla, al igual que su par chilena, Michelle Bachelet, quien será recibida en febrero como la primera presidenta del país sudamericano que viaja oficialmente a Cuba en 37 años. Desde Salvador Allende, ningún otro mandatario chileno había pisado oficialmente pie en Cuba.

Pero la normalización de las relaciones internacionales de Cuba no acabaron ahí. La isla no sólo mantuvo sus tradicionales alianzas con Venezuela, Bolivia o Nicaragua; también logró ingresar en noviembre en el Grupo de Río y en los pasados meses normalizó, tras cinco años de desencuentros, sus relaciones con la Unión Europea, con quien reanudó la cooperación y el diálogo político.

Ni siquiera el tradicional antagonista de Cuba, Estados Unidos, parece ser ya el eterno imposible. En la primera entrevista concedida en dos años, Raúl Castro aseguró al actor norteamericano Sean Penn que estaría dispuesto a encontrarse en un "lugar neutral" con el futuro presidente Barack Obama. Aunque eso es ya una posibilidad más incierta.

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