Raúl Castro le deseó una pronta mejoría.

Taiana le comunicó la suspensión cuando compartía un acto con el presidente Correa.
"Deseamos que la Presidenta se recupere. La esperamos la semana que viene", le transmitió el presidente cubano, Raúl Castro, al canciller argentino, Jorge Taiana, tras escuchar las razones del gobierno argentino para la postergación del viaje que tenía previsto realizar a La Habana la presidenta Cristina Kirchner.

Castro se mostró preocupado, aunque las palabras del canciller argentino lo tranquilizaron, pues le aseguró que el malestar de la Presidenta era pasajero y que la postergación del viaje era lo que habían recomendado los médicos, como precaución.

Taiana se comunicó con su colega cubano, Felipe Pérez Roque, para explicarle lo que le estaba ocurriendo a la Presidenta. En ese momento el diplomático estaba en un acto con el presidente Castro, que recibía a su par de Ecuador, Rafael Correa.

De inmediato, Pérez Roque se lo comentó a Castro, que le trasmitió su deseo de una pronta mejoría y, en un gesto inusual en la diplomacia internacional, le ofreció que pusiera la fecha que le resultara más conveniente para concretar la visita.

En ese momento se resolvió que toda la agenda se iba a mantener una semana más tarde.

El presidente Correa, siempre atento a Cristina Kirchner, se preocupó por el comentario de Raúl Castro sobre la salud de la Presidenta y también le deseó que se recuperara pronto.

Las gestiones con Venezuela para postergar el viaje fueron igual de ágiles, tras las comunicaciones de Taiana con las autoridades de ese país, según fuentes de la Cancillería.

Sólo que la suspensión temporal de la gira presidencial le impedirá concretar una reunión tripartita con Hugo Chávez y con el líder de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, que visitará Caracas la semana próxima. La Presidenta sólo tendrá actividad oficial con Chávez.

El propósito declarado del viaje presidencial a Cuba está relacionado con la consolidación de las relaciones comerciales con la isla, que se incrementaron más de un 30 por ciento en el último año, y con el nuevo escenario de integración de Cuba con América latina, tras su ingreso en el Grupo Río y su participación en la Cumbre de América Latina, en diciembre.

No obstante, el tema que sobrevolará todo el periplo es el conflicto por la médica disidente Hilda Molina, impedida de salir de Cuba para viajar a la Argentina a ver a su hijo y a sus nietos. Pero no se informó si la jefa del Estado tenía previsto hacer gestiones por la médica ni que esté pactada una reunión con Molina.

La madre de la médica, Hilda Morejón, de 90 años, obtuvo permiso para viajar a la Argentina en mayo. El caso Molina había generado fricciones entre Cuba y la Argentina en 2006, que obligaron la salida del embajador Raúl Taleb, y frenó una visita al Caribe de Néstor Kirchner.

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