Raúl se apoya en la vieja guardia

Un año después de asumir la presidencia de Cuba, Raúl Castro comenzó a reestructurar su gobierno al nombrar a influyentes dirigentes militares y políticos de su confianza como vicepresidentes, en busca de agilizar el aparato burocrático y reforzando el poder de la vieja guardia comunista.
Raúl Castro designó vicepresidentes de su gabinete a tres ministros y miembros del selecto Buró Político del Partido Comunista de Cuba: al comandante Ramiro Valdés (titular de Comunicaciones), al general Ulises Rosales (Agricultura) y Jorge Luis Sierra (Transporte), según informó ayer el diario oficial Granma. Los nombramientos tienen “el objetivo de distribuir de un modo más efectivo” entre los miembros del Consejo de Ministros “la atención, el control y la coordinación de los organismos de la administración central del Estado”, añadió el comunicado.

Los nuevos cargos fueron anunciados a un año de que Raúl Castro, de 77 años, asumiera formalmente la presidencia, pues hasta el 24 de febrero de 2008 había ejercido interinamente desde que enfermó en julio de 2006 su hermano Fidel, cinco años mayor. Ese día anunció su plan de reducir y compactar el gobierno, pero en diciembre pasado afirmó que el golpe en Cuba de tres ciclones llevaron a posponer el reacomodo, así como “cambios estructurales” que había prometido, aunque, aclaró, que no los había “encajonado”.

Valdés, de 76 años, fue jefe y fundador de la Seguridad del Estado, primer titular del Interior y en un tiempo número dos de Raúl cuando era ministro de Defensa; Rosales, de 66, ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Azúcar, y Sierra, de 47, es una figura en ascenso al que encargó el sensible sector del transporte.

Cuando asumió Raúl Castro, la generación histórica de la revolución, que promedia unos 75 años, emergió en los puestos clave y fue nombrado como número dos José Ramón Machado (77), cuando se pensaba que subiría Carlos Lage, de 57 años y considerado la cara de la renovación. Asimismo y luego de varios ajustes, suman ocho generales –incluido Raúl– en la cima del poder, en el Buró Político y los Consejos de Estado (máximo órgano ejecutivo) y de Ministros, un hecho relevante con unas fuerzas armadas que controlan estratégicos sectores de la economía.

Ministro de Defensa desde el triunfo de la revolución en 1959 y hasta la sustitución de Fidel, Raúl Castro impulsa un política de rigor, control, austeridad y eficiencia, con una estructura administrativa diseñada para las empresas militares.

Comentá la nota