Raúl Alfonsín ahora descansa en un mausoleo propio, en la Recoleta

Raúl Alfonsín ahora descansa en un mausoleo propio, en la Recoleta
Los restos del ex presidente fueron trasladados desde el panteón de los próceres radicales.
Un mes y medio, exacto, pasó desde aquella noche en que el ex presidente Raúl Alfonsín falleció a causa de un fulminante cáncer de pulmón.

Pero recién ayer su familia pudo trasladar sus restos al lugar donde quedará sepultado definitivamente. Fue en un acto íntimo al que asistieron unas 40 personas entre hijos, nietos y bisnietos del ex presidente, más algunos estrechos amigos, los mismos que un día antes de su fallecimiento habían decidido construir el Mausoleo en la Recoleta.

Los restos de Alfonsín estaban en el Mausoleo de los Caídos en la Revolución de 1890 junto a las tumbas de otros legendarios radicales.

Desde ayer, Alfonsín reposa en un espacio construido sobre mármol gris y beige, con una cruz sobre lo alto y un llamativo y luminoso vitraux por el cual entra una tenue luz para poder apreciar algo más el pequeño lugar donde se ubica el sarcófago.

Detrás de su féretro esta inscripto el símbolo nacional y también el de la Unión Cívica Radical, el centenario partido que lo tuvo como líder excluyente en la década del 80.

Los arquitectos Luis Cabillón y Pablo Turchet cuidaron hasta el último detalle, incluso los floridos colores del vitraux. También la inscripción sobre mármol que reseña, en pocas palabras, las intenciones y el legado del ex presidente. Dice allí: "... Con el objetivo de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino..."

Todavía en el cementerio no hay ningún aviso sobre el inaugurado Mausoleo y la gran parte de los visitantes (muchos de ellos turistas extranjeros) sigue llegando atraídos por la figura de Eva Perón. En el transcurso del día solo una decena de hombres se acercó hasta el Mausoleo del líder radical, que queda algo alejado de la entrada pero es de fácil acceso con unas indicaciones de por medio.

Además del texto sobre el mármol, ayer se podían apreciar un puñado de rosas rojas y rosas sobre el féretro, que habían dejado sus familiares por la mañana, y que se iban deshojando con el correr de las horas en una soleada tarde de otoño porteño.

En el cementerio, uno de los más emblemáticos del mundo, hay más de 20 ex presidentes. A a escasos metros de Alfonsín descansan, además, los restos de Juan Bautista Alberdi, Juan Manuel de Rosas y José Evaristo Uriburu.

Entre las 6.000 tumbas y más de 70 bóvedas que fueron declaradas Monumento Histórico Nacional, también están los restos de Bartolomé Mitre, Juan B. Justo, y Julio A. Roca, entre otros. En el sector conocido como el Panteón de los Radicales están Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen, Arturo Umberto Illia y Elpidio González.

Tras varios días de agonía, Alfonsín murió la noche del 31 de marzo. El abogado nacido en Chascomús fue considerado un símbolo de la democracia por haber sido el primer presidente tras la última dictadura militar que sufrió el país entre 1976 y 1983.

Su figura tuvo un homenaje que resultó inesperado incluso para sus familiares más cercanos. Todo el arco político y más de 80 mil personas lloraron su muerte en un funeral que no registraba antecedentes desde el fallecimiento de Juan Domingo Perón en 1974.

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