Ratifican que los desmontes en Río Negro se hicieron con los controles respectivos

El secretario de Producción de Río Negro, Humberto Iglesias, aseguró que los desmontes en la provincia se realizaron de forma reglamentada y que las tormentas de tierra y tienen su origen en la sequía de los últimos cinco años y en el mal manejo de suelos de los campos del sur bonaerense. En este sentido, el Secretario explicó que "entendemos que la problemática del desmonte tiene tres perfiles; hay cuestiones agronómicas, sociales e institucionales, en virtud de que el principal aporte a la contaminación ambiental proviene de la provincia de Buenos Aires".
Por otra parte, el funcionario rionegrino consideró que la presentación del legislador Pedro Pesatti ante la Defensoría del Pueblo adolece de cuestiones técnicas producidas por falta de información o información errónea. Incluso recordó que el área a su cargo había respondido al pedido de informes presentado por el parlamentario oportunamente.

Iglesias aclaró que "la provincia de Río Negro tiene una estrategia de intervención condicionada al tipo de monte del que se trate, su ubicación y a las condiciones climáticas. Esto surgió en la década pasada, cuando condiciones de mercado y de ocupación del territorio hicieron que la región del este rionegrino despertara el interés de empresarios para desmontar y hacer agricultura!.

"Esta agriculturización que sufrió el país en la década del ‘90 derivó en que se volcaran a hacer trigo en condiciones extremas pero el mercado perecía pagar estos costos; lo que no pagaba el mercado eran los costos ambiéntales", añadió.

El funcionario recordó además que "cuando asumimos en el año 2004, organizamos un taller en el que participaron distintas estaciones experimentales de INTA, las Universidades, gente del partido de Patagones y de las distintas áreas del Ministerio de Producción, en el que se analizó cómo abordar la problemática del monte y el desmonte".

"Hay prácticas de intervención en el monte que son habituales y necesarias para enriquecerlo como es la quema prescripta; hay otras prácticas necesarias para tener un usufructo del monte como es la extracción de leña; hay otras que apuntan a la apertura del monte para que este se convierta en más productivo; y hay otras que se han convertido en una patología que es el desmonte agrícola", sostuvo.

Agregó que "este último tiene dos variantes, una es el desmonte para riego que no tiene restricciones en la medida en que los establecimientos que lo solicitan tengan la autorización previa del Departamento Provincial de Aguas y por otro lado tenemos los desmontes agrícolas en secano que por ahora las solicitudes estuvieron circunscriptas a la zona de la costa, porque es precisamente ahí donde las condiciones de precipitación parecían ser más propicias para que la agricultura prosperara".

"Esto empezó en el año 2004 como una advertencia, en el 2007 se convirtió en un reglamento del Ministerio, cuando sacamos la resolución 460 que estableció pautas mediante las cuales se maneja el desmonte", remarcó, agregando que "en lo que hace a las áreas desmontadas que están activas, estamos elaborando una resolución que apunta en primer lugar a eliminar el desmonte agrícola y en segundo lugar, condicionar o prohibir la agricultura en esos sueldos hasta tanto queden consolidados".

Iglesias sostuvo que "el problema de las tormentas de arena no es producido en Río Negro, sino en provincia de Buenos Aires. La gran contribución a la situación actual proviene de los suelos del sur bonaerense, que creo será una situación de difícil resolución".

"Nosotros todavía tenemos los suelos con aptitud para producir forrajes, mientras que en el sur de la provincia de Buenos Aires la situación es mucho más complicada. Además, la legislación que permitió los últimos desmontes en Río Negro restringía el porcentaje de la superficie a desmontar, que implicaba dejar el monte en una superficie mayor a la desmontada, lo que le permitirá al propietario volver a producir mientras clausura el área afectada", indicó.

Añadió en tal sentido que "esto no fue así en provincia de Buenos Aires, donde se produjeron múltiples subdivisiones que generaron pequeñas chacras totalmente desmontadas, que no serán posibles de clausurar porque el productor no tiene otra salida económica".

Por otra parte, el secretario de Producción indicó que "en las últimas semanas ha proliferado el polvo en suspensión y determinadas condiciones climáticas como el viento del norte, ha afectado a la población y la infraestructura urbana; esto tiene más que ver con la situación del Partido de Patagones que con la situación de Adolfo Alsina porque en primer lugar los vientos predominantes que provocaron esto eran vientos norte, por lo que no quedan dudas de donde provenía el material, pero además el partido de Patagones tiene más de 1 millón de hectáreas desmontadas mientras que Río Negro apenas alcanza a 60 mil, un número que tiene más de diez años, en muchos casos, cuando sobrevino la sequía que provocó que el material se suspendiera y volara, muchas superficies ya estaban fijadas por la vegetación espontánea".

Explicó además que "las previsiones climáticas prevén una finalización del ciclo seco que ha afectado a la zona durante estos últimos cinco años. No obstante, si no se reinicia el ciclo húmedo, lamentablemente habrá que convivir con el problema hasta tanto las lluvias se normalicen y hagan que precipite el material en suspensión y se frenen las voladuras".

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