Ratifican la decisión de usar a la policía

La Casa Rosada considera que Pesce es el jefe de la entidad y puede decidir quién entra y quién no
Desde ayer cuatro policías federales de uniforme y chaleco naranja custodian las 24 horas del día la entrada al Banco Central para impedir que Martín Redrado ingrese en el edificio. Fue por decisión del jefe de gabinete, Aníbal Fernández, pues el Gobierno entiende que el fallo que deja en manos del Congreso y el Poder Ejecutivo la remoción del presidente del Banco Central hace caer el amparo anterior que lo mantenía en su puesto.

Fuentes de la Casa Rosada dijeron a LA NACION que el vicepresidente del Banco Central, Miguel Pesce, fue quien dio la orden a la Policía Federal para que custodiara el banco. Y a los vigiladores de la empresa de seguridad privada que vigila el edificio les solicitó que impidieran el acceso de Redrado.

Señalaron que su orden no se extiende puertas afuera del edificio, sino en el interior de la sede de la entidad bancaria.

Es la continuidad de Redrado el tema que más preocupaba al Gobierno y no tanto la constitución del Fondo del Bicentenario, argumentaban ayer fuentes oficiales después del fallo que derrumbó sus intenciones de pagar deuda con reservas de libre disponibilidad.

"Estábamos obsesionados con echar a Redrado y eso ya lo tenemos", dijo ayer a LA NACION un funcionario de la Casa de Gobierno, que restaba importancia al desafío del economista de presentarse el lunes a trabajar, pese a la orden emanada a la policía.

El aparente desdén con el fallo que frenó el Fondo del Bicentenario tiene una explicación y la dio Aníbal Fernández: el Gobierno cree que, con el fondo o sin él, puede pagar con reservas del Banco Central la deuda con organismos de crédito internacional. Se usarán así 2187 millones de dólares para cumplir con pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los bancos multilaterales.

Esta alternativa ya está autorizada por un decreto ratificado por una ley del Congreso, elaborada para pagar el total de la deuda con el FMI en 2005.

A pesar del anuncio de Fernández, el Gobierno manifestó ayer que iba a recurrir ante la Corte Suprema la decisión de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal que cuestionó el decreto de necesidad y urgencia por el cual se formó el Fondo del Bicentenario.

No obstante, expertos en derecho administrativo consultados por LA NACION aseguraron que no es materia de recursos ante la Corte lo decidido en el marco de medidas cautelares, que no son sentencias definitivas.

Así lo viene sosteniendo el máximo tribunal y, por eso, la Cámara de Apelaciones podría denegar esa vía recursiva. El Poder Ejecutivo podría igual intentarlo. No está muy claro si la Corte vería con buenos ojos darle tratamiento a un caso así. Lo que es cierto es que el máximo tribunal está a la espera de un caso en el que deba decidir sobre la facultad del Poder Ejecutivo para dictar decretos de necesidad y urgencia, pero para eso debería esperar un fallo que trate sobre el fondo del amparo y no sobre las medidas cautelares.

No parecería que sea éste el caso, pues todo hace pensar que el problema va a encontrar primero una salida política en el Congreso, antes que una solución judicial.

El personaje

MIGUEL PESCE

Vicepresidente del banco central

Profesión: economista.

Edad: 47 años.

Origen político: radical K.

Es mendocino. Fue secretario de Hacienda y Finanzas de la ciudad de Buenos Aires en la gestión de Aníbal Ibarra y asesor del radicalismo en el Congreso. Kirchner lo impulsó como su hombre en el Central.

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