Ramificaciones

Por Jorge Fontevecchia

Viene siendo más difícil hacer periodismo en los últimos días. El periodismo es una forma de comunicar que no difunde informaciones producidas por los propios actores como si fueran brindadas por terceros independientes (en la propaganda por lo menos el interesado dice que es él mismo quien se alude).

Viene siendo más difícil hacer periodismo en los últimos días. El periodismo es una forma de comunicar que no difunde informaciones producidas por los propios actores como si fueran brindadas por terceros independientes (en la propaganda por lo menos el interesado dice que es él mismo quien se alude). El periodismo identifica explícitamente a las fuentes cuando ellas no piden anonimato, o le explica al lector a qué grupo de interés corresponde la fuente que pidió no ser mencionada para que se sepa desde dónde dice quién qué cosa.

Antes de ayer leo en Perfil.com la nota titulada "Prohíben la fusión de Cablevisión con Multicanal". Allí se publicó que "hace pocos días la Corte avaló la fusión Cablevisión-Multicanal" y en el mismo texto había un link a otra nota también publicada por Perfil.com el 28 de agosto pasado, donde el mismísimo título era "Avaló la Corte la fusión Cablevisión-Multicanal". Sorprendido, releí las dos notas preguntándome: "¿Pero si la Corte lo único que avaló fue el Acuerdo Preventivo Extrajudicial –esa variante de concurso preventivo frente a la imposibilidad de pagar deudas que introdujo Duhalde– con el que Cablevisión obtuvo quitas y plazos para pagar sus compromisos?". Miro el crédito de ambas notas de Perfil.com y comienzo a comprender qué sucedía: las dos notas tenían la misma firma: la agencia DyN.

Inmediatamente, recordé cuando, durante el conflicto con el campo de 2008, el editor general de Perfil.com, Darío Gallo, decidió no publicar más cables de Télam porque en medio de los cacerolazos la agencia oficial no registró las movilizaciones y se ocupó de "fútbol, boxeo y hasta cómo estuvo la capacidad hotelera de Monte Hermoso en Semana Santa".

Llamé entonces a Darío Gallo para pedirle que tuviera con los cables de la agencia DyN sobre la Ley de Medios la misma exigencia que había tenido hacía algo más de un año con los cables de la agencia oficial sobre el conflicto con el campo.

Perfil.com corrigió el párrafo cambiando "hace pocos días la Corte avaló la fusión Cablevisión-Multicanal" por "hace pocos días la Corte había dejado firme la homologación del acuerdo preventivo extrajudicial de Cablevisión", que es lo que había sucedido.

El capital de DyN está integrado por trece diarios provinciales, más El Cronista y Buenos Aires Herald, y todos juntos acumulan el 49,4% del total de las acciones, mientras que el 50,6% restante que, a la vez, permite el control de la agencia, está en manos del diario La Nación (25%) y de Clarín (25,6%).

Según fuentes internas de la redacción de DyN, el Grupo no suele meterse mucho en el día a día de la agencia pero "cuando las papas queman, comienzan a aparecer sus enviados y están más encima de lo que se publica"; por ejemplo, hay un pedido de cobertura máxima sobre el tema de la Ley de Medios y todo aquello que atañe a Clarín como empresa (como en el caso de Cablevisión o del contrato del fútbol por TV).

En DyN siempre se consideraron "los hijos no reconocidos" de Clarín, ya que si bien figuran como miembros de las empresas del Grupo, nunca Clarín les dio el espacio protagónico que tienen otros de sus medios, como el diario, Canal 13, TN o Radio Mitre.

Esa situación sería funcional al papel que una agencia de noticias podría tener dentro de un conglomerado como Clarín. En todo el mundo las agencias de noticias no son rentables, y en su gran mayoría sus déficits son subvencionados por los Estados, que las asumen como una herramienta de su sistema de comunicación.

Quizá Clarín tenga con DyN idénticos fines. La enorme mayoría de las radios y sitios de Internet de todo el país que no pueden contar con una redacción de cien periodistas para tener acreditados, enviados o móviles en todos lados reproducen los cables de DyN casi como única fuente de información. El efecto multiplicador que tiene una agencia de noticias tanto para la construcción de la agenda pública como para orientar la perspectiva sobre las noticias ya producidas puede ser superior al de cualquier medio de comunicación exitoso.

Si entre los objetivos de Clarín con DyN se encontrara también influir, su participación tendría que pasar lo más desapercibida posible para no producir los anticuerpos que generaría si se tratara de algo evidente. Por ejemplo, Télam tiene escasa y a veces nula credibilidad en noticias relacionadas con el Gobierno pero difícilmente las centenas de redacciones del país que reproducen los cables de DyN tengan plena conciencia de que las informaciones sobre la Ley de Medios, las controversias por la fusión de Cablevisión y Multicanal o el contrato del fútbol por TV, que reciben por DyN, están alineadas con las necesidades del protagonista de esas noticias, el principal accionista de la agencia, el Grupo Clarín. Perfil.com no lo tenía tan claro a pesar de su entrenamiento para distinguir los intereses que guían ciertas informaciones.

Clarín tiene todo el derecho de contar con una agencia noticiosa pero es importante que todos los medios que la reproducen sean conscientes de eso cuando vienen a difundir informaciones donde el propio dueño de la agencia es el protagonista porque, por más ecuánime que trate de ser, el conflicto de intereses se lo impedirá.

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