Una rama de Al Qaeda reivindicó el atentado frustrado de Navidad

La organización, de la península arábiga, dijo que el joven que quiso detonarse en el vuelo a Detroit se había entrenado en Yemen. Y lanzó más amenazas contra EE.UU. y sus aliados. Obama pidió a la gente que esté "vigilante pero en calma".
Una facción de la red Al Qaeda se atribuyó ayer el atentado fallido contra un avión de pasajeros estadounidense el pasado viernes de Navidad y amenazó con nuevos ataques, en el mismo día en que el presidente norteamericano, Barack Obama, anunció una revisión exhaustiva de los sistemas de seguridad aérea.

Según el instituto privado norteamericano IntelCenter, especializado en analizar mensajes de organizaciones terroristas, la facción "Al Qaeda en la Península Arábiga" (AQAP) se atribuyó el atentado en un comunicado en el que publica además una fotografía de Umar Faruk Abdulmutallab, el joven nigeriano que trató infructuosamente de detonar un explosivo en un avión procedente de Amsterdam cuando se disponía a aterrizar en Detroit.

"Nuestro hermano el mártir Umar Faruk Abdulmutallab ha realizado una operación única a bordo de un avión estadounidense en ruta de Amsterdam a Detroit durante sus celebraciones de Navidad el 25 de diciembre", reza el comunicado, fechado el 26 de diciembre. "Con valor logró romper todas las modernas y sofisticadas tecnologías y puestos de control en todo el mundo (...) su acto supone un gigantesco golpe al mito de los servicios de inteligencia estadounidenses y globales y muestra cuán frágiles son sus estructuras", agrega el escrito.

Abdulmutalab, de 23 años, coordinó el ataque con Al Qaeda en la Península Arábiga, una alianza de extremistas basados en Yemen y Arabia Saudita, dice el comunicado.

Según el centro con sede en las proximidades de Washington, el motivo del frustrado atentado es una "represalia" contra la "injusta agresión norteamericana contra la Península Arábiga", donde -agrega AQAP- "lanzó sus bombas de fragmentación y misiles de crucero desde sus buques de guerra en el ocupado Golfo de Adén".

También la cadena CNN había informado de que el frustrado atentado constituia una represalia por una reciente operación contra Al Qaeda en Yemen realizada con ayuda estadounidense.

El propio Abdulmutallab habría confesado tener vínculos con Yemen, considerado uno de los nuevos refugios de la red terrorista internacional.

Prácticamente al tiempo que se conocía el presunto comunicado de AQAP, Obama interrumpió sus vacaciones en Hawai para dar un discurso en el que pidió a la población que permanezca "vigilante pero en calma".

Obama, para quien el atentado del viernes constituye un "grave recordatorio" de los "peligros" que afronta Estados Unidos y un incidente del que hay que "aprender" para "evitar futuros actos terroristas", explicó que ha ordenado "una revisión exhaustiva no sólo de cómo se manejó la información relativa al caso, sino de todo el sistema de vigilancia y de cómo pued

ser reforzado".

Asimismo, indicó que se "examinarán todas las políticas de rastreo, tecnologías y procedimientos relativos al transporte aéreo".

"Tenemos que determinar cómo logró el sospechoso introducir peligrosos explosivos en un avión y qué pasos más podemos dar para evitar futuros ataques", dijo.

El comunicado de AQAP suma amenazas: "Hemos venido a cometer una matanza y hemos preparado a hombres que desean morir con el mismo fervor con que ustedes desean vivir y, Dios mediante, les atacaremos con todo aquello desconocido hasta ahora (...) nuestra venganza está próxima", aseguró AQAP, que también llamó a "todo musulmán al que le importe su religión a ayudarnos a expulsar a los apóstatas de la Península Arábiga, matando a todo cruzado que trabaje en sus embajadas u otros lugares".

Según IntelCenter, este llamamiento constituye una "significativa escalada" en las actividades de este grupo y forma parte de una serie de "cambios operacionales" desde que las facciones de Al Qaeda en Arabia Saudí y Yemen se fusionaron para formar AQAP.

En tanto, las acciones de las mayores aerolíneas estadounidenses perdieron ayer cerca del 3 por ciento de su valor en los mercados neoyorquinos, tras el reforzamiento de las medidas de seguridad en aeropuertos y vuelos.

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