El raid de propuestas del PD, con varios obstáculos.

Los candidatos presentaron sus ideas en el Gran Mendoza. Los echaron del Cerro de la Gloria y de los Portones del Parque.
El Partido Demócrata obvió las caravanas por los barrios saludando a la gente y, en cambio, apuntó a recorrer el Gran Mendoza en 12 horas. A modo de símbolo, se paró frente a los hitos construidos o pensados por representantes del PD a lo largo de la historia de Mendoza para presentar sus propuestas.

La fórmula para el Congreso: Omar De Marchi y Juan Carlos Aguinaga, enumeró sus ideas frente a las cámaras y a eventuales seguidores que se acercaron a saludar.

Acompañados por el resto de los candidatos nacionales y provinciales, el team demócrata prefirió no apelar a los contrincantes de manera directa así como dar por terminadas las recorridas y dejar el mano a mano con los eventuales votantes.

No obstante, De Marchi y varios de sus compañeros se animaron a subirse a un colectivo para intentar convencer a los pasajeros de que ellos eran la mejor opción para el domingo.

Los demócratas se mantuvieron estoicos durante todo el día frío y disfrutaron con humor del último día de la campaña. No les quedó otra. Es que cuando llegaron al Cerro de la Gloria no los quisieron dejar subir y cuando se hicieron presentes en los Portones del Parque una empleada de Parques y Zoológico amenazó con ponerles una multa por estar mal estacionados.

A las 17, debieron suspender una parada en Guaymallén porque los cobistas realizaban su acto en las inmediaciones mientras que el cierre frente a la Legislatura debió ser suspendido debido a que otro partido les había ganado de mano. En ambas ocasiones, se prefirió no provocar a los contrincantes y por eso decidieron replegarse.

Como si esto fuera poco, una vez que los afiliados estaban "calentitos" en la sede de su partido, los municipales les obligaron a sacar los parlantes y despejar la vereda para no molestar a los vecinos. Ya resignados, el PD hizo el acto puertas adentro y terminó un día agitado. "Nuestro verdadero cierre fue el martes con los jóvenes en el Bustelo", intentaban consolarse.

Paradas simbólicas

La mañana estuvo movida para los demócratas que rezaron sus propuestas desde seguridad hasta vivienda y obras repartiendo naranjas y panfletos. Por la tarde, el ritmo de la recorrida menguó un poco. Primero porque la organización no previó que la presentación de las propuestas para el desarrollo vial y energético -pautada en el cruce de los accesos Sur y Este- se iba a cruzar con el multitudinario acto cobista.

Para el cierre -y considerando que era el último día de campaña- el pequeño acto pensado frente a la Legislatura debió trasladarse a la sede del partido ya que la agrupación Mendoza Merece Más llegó antes para realizar su propio acto.

En el medio, algunos tropiezos levantaron -por momentos- la temperatura de la caravana. Es que en la tercera parada en el Cerro de la Gloria -a media mañana cuando los partidarios recién comenzaban a juntarse- una discusión con los guardaparques que no dejaron pasar al grupo de minibuses amarillos por la existencia de una reciente resolución que prohíbe los actos partidarios en el parque, provocó malestar entre los demócratas que no dudaron en poner el grito en el cielo ante tamaña injusticia.

Sin embargo, mientras estaban realizando el acto, una orden llegó a los encargados de custodiar el acceso al monumento: "Dice Celso que los dejes pasar y facilitales lo que necesiten". Después, los demócratas no quisieron subir ya que consideraron que la orden se revirtió gracias a la presencia de los medios de comunicación.

"Si hicieran todo este esfuerzo en ocuparse del país en lugar de pelearse por el poder, el país sería otro", opinó uno de los guardaparques que debió escuchar las quejas de los seguidores del PD.

Así -y a pesar del permiso conseguido ad hoc- cuando al mediodía finalizaban el acto frente a los Caballitos de Marly, una empleada de Parques y Zoológicos apareció con varias boletas amenazando con colocar una multa a los autos y colectivos estacionados en la rotonda. Lejos de dramatizar, la mayoría soltó la carcajada y subió volando en los respectivos autos no sin antes enviar los respectivos saludos al secretario de Turismo, Luis Böhm.

La parada frente a la Universidad Nacional de Cuyo deparó varias sorpresas para el grupo de seguidores. Un hombre que sabía de la recorrida de los demócratas, llegó con un cartel contra las mentiras de Jaque, se sacó foto con los candidatos y le regaló un vino a Juan Carlos Aguinaga.

Minutos después, De Marchi logró la complicidad de un chofer de la línea 3 que permitió que los postulantes al Congreso se subieran unos minutos, cual vendedores ambulantes, para presentarse ante los atónitos pasajeros que no entendían muy bien qué sucedía.

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