Rafaela no tiene indicios del "Plan K" de heladeras

Se hizo el anuncio de rebajas para heladeras con freezer a 1.440 pesos, pero no hay stock, no se sabe quien paga la logística, la devolución de los electrodomésticos entregados por el canje, ni su desguace. En la ciudad hubo muchas consultas, pero no hay novedades.
A un mes del lanzamiento nacional del Plan de Renovación de Electrodomésticos, los comercios siguen sin recibir las heladeras prometidas por la presidenta Cristina Fernández, como parte de un paquete de medidas tendientes a la reactivación del consumo interno y el fortalecimiento del empleo en Argentina.

El anuncio se realizó antes que las fábricas que acordaron la producción de heladeras de 360 litros con freezer, a un precio final de 1.440 pesos, tuvieran el stock suficiente para hacer frente a la alta demanda que generó la medida en todo el país, sin ser la excepción Rafaela, ya que luego de una escalada inflacionaria, la rebaja prometida para uno de los electrodomésticos principales de toda casa, tentaron a miles de familias. Pero, el diseño de este programa no se realizó de manera inteligente, sumándose a la lista de incumplidos del Gobierno nacional.

En nuestra ciudad, las dos principales cadenas de venta no tienen novedad alguna del arribo de mercadería, con muchas consultas, pero sin información oficial, las heladeras tientan pero se transforman en imposibles. En Bonesi "no está en vigencia", porque no se sabe como operar este Plan, en tanto, en Red Megatone, la ola de consultas llevó a comenzar a inscribir a los aspirantes a adquirir una heladera subsidiada, al igual que la cadena lo hace en todo el país, pero las novedades podrían llegar esta semana, pero sólo con delineamientos de estrategias, nada de productos y nada de ventas por el momento.

Lo cierto es que el plan se lanzó demasiado rápido y el stock de dos mil heladeras previstas por el plan canje, sólo bastó para proveer a la Capital Federal, en pocos días.

DESCONCIERTO

Los correntinos son unos de los pocos privilegiados que recibieron en las últimas horas un mínimo stock del Plan de una sola marca. Sin embargo, aún no están disponibles para la venta. Mientras, en Rosario la Oficina Municipal del Consumidor desestimó la validez de los anuncios oficiales por el incumplimiento de los mismos, incluyendo en esto a los 0km.

La heladera propuesta es de 236 litros con freezer de 77, línea nacional, pero no se conoce quien se hará cargo de costear la logística y algo que hasta suena un poco más preocupante es quien será responsable de acopiar las heladeras viejas, ni cómo se las envían a las fábricas que las reciben, e incluso quien desarmará los aparatos que queden fuera de uso. Lo que sí se supo y que podría aventajar a Santa Fe, ante el resto del Litoral, es que el lugar de desguace se ubica en la capital provincial, por lo tanto algunos costos podrían reducirse.

En caso de afrontar la logística cada comercio, se reduciría al mínimo la ganancia en cada venta, haciendo poco tentadora la opción del Canje, mientras que según trascendió, al no existir reducción de la presión fiscal, tampoco cargar con los gastos, el Plan hasta el momento depende más de la órbita privada que de la estatal.

Una muestra de esto es la búsqueda de una segunda alternativa. En el marco del Plan de Uso Eficiente de la Energía, la Nación anunció también una línea de créditos blandos para comprar heladeras eficientes y de bajo consumo, pero sin tanta promoción, por lo tanto la repercusión y las consultas fueron nulas.

Estos aparatos fueron identificados con letras de la A a la G, de acuerdo con el consumo de energía anual. Por lo tanto, una heladera de primera marca catalogada como A, tiene un consumo anual de 364 kw por hora, con un costo de 2.329 pesos. La clase B, consume 478 kw/hora, con un valor de 1.719. Precisamente, la heladera que la presidente está impulsando es categoría C.

Ahora bien, no es menor considerar que el Gobierno impulsa el consumo de nuevos electrodomésticos, pero al mismo tiempo castiga el crecimiento en la demanda energética, en un país estancado en la inversión de obras eléctricas.

Comentá la nota