Radiografía de la autopista que une a Rosario con Córdoba

Los 385 kilómetros que dividen las dos principales ciudades del interior del país parecen ahora más cercanos. La geografía es la misma: pampa, cables, chacras, soja y cielo. Pero con la habilitación de los nuevos tramos de la autopista, ahora sólo se recorren por la ruta 9 unos 80 kilómetros, contando los empalmes.

Ya no se precisa entrar a ningún pueblo, ni parar en los semáforos. La vida de los pobladores ahora pasará de largo. La ruta atraviesa los mejores campos de la patria gringa y los automovilistas se maravillan. La ruta llega hasta Tortugas del lado santafesino y hasta Bell Ville del lado cordobés.

Al salir, en el tramo de Rosario el asfalto está deteriorado, distinto a la salida de Córdoba. Ahora que la concreción es un hecho —el proyecto tomó forma los últimos 20 años pero data del año 1970— todo es optimismo. Las tareas quedaron finalizadas en algo más de dos años y medio, una dilación de apenas unos meses con relación a la fecha tope de terminación.

La obra que se acaba de habilitar representó la construcción de 27 puentes, incluidos los del río Carcarañá y el arroyo Tortugas, además de los accesos a San Jerónimo Sud, Correa y Cañada de Gómez, las prolongaciones de las rutas provinciales 91, 15, y la nacional 178, y la A los costados se ven árboles flacos, de momento no hay estaciones de servicio ni paradores, y se levantan pocos postes SOS. El viaje a Córdoba no excede las cuatro horas y en una hora y media se llega a Armstrong. En la entrada a las poblaciones la luz es al giorno y las luminarias dan un aspecto de show a la autopista en ciernes, que aún no fue inaugurada pero sí habilitada.

Los camiones ya ocupan su lugar, la obra constituye un enlace clave para el corredor que une la región Centro, el Litoral y la Mesopotamia. Los puentes son de 5,10 metros y el asfalto, de momento, está impecable.

Pese a que se licitó en noviembre de 1986, la construcción de la autopista comenzó en la década del 90. Los pliegos licitaban los tramos desde la Circunvalación de Córdoba hasta Pilar y desde la Circunvalación de Rosario hasta Armstrong. En este último tramo la empresa Covicentro sólo construyó el camino hasta Carcarañá.

En el 2000 ese licitaron los 109 kilómetros entre Pilar y Villa María, con el detalle de que el contrato sólo incluía una mano en el tramo desde Oliva a Villa María. En febrero de 2006 se concretaron obras de Oliva a Villa María y de Villa María a Ballesteros.

En mayo de 2006 les llegó el turno a los tramos faltantes en Santa Fe. La empresa Dycasa se hizo cargo del tramo entre Carcarañá y Armstrong, mientras que la UTE Esuco-Chediack debía construir la autopista entre Armstrong y Tortugas. Se trabajaron en turnos de 12 horas.

Después del viernes sólo queda pendiente un último tramo de unos 80 kilómetros entre Bell Ville y Leones, y de Leones a General Roca. El primer trayecto, en la provincia de Córdoba, quedaría finalizado a principios de 2010, y el restante a fines de ese año.

Tambores pintados de naranja señalan cuando la ruta queda interrumpida, y si hay dudas un grupo de operarios lo indica con banderas. Las motoniveladoras y los camiones son un paisaje sabido. Los funcionarios son optimistas: “Vamos a ver si para la inauguración, para la cual aún no tenemos fecha, puede llegar a estar presente la presidenta Cristina Fernández”, dijo Rafael Pretto desde Vialidad Nacional.

Por lo pronto, hubo habilitación sin corte de cintas. El último tramo santafesino, 76 kilómetros entre Carcarañá y General Roca, se abrió al tránsito. Fue a las 10 de la mañana del viernes, cuando los operarios de Dycasa y CCI retiraron máquinas, palas y tierra, y la ruta se abrió. Así de simple.

Los cálculos son vastos, unos 10 mil vehículos recorrerán este camino al día. Para ese entonces estarán los servicios. El peaje desde Córdoba es de 1,5 peso las motos, 3 pesos los autos, 6 pesos los camiones y de 9 a 15 pesos los camiones, según los ejes.

La banquina de asfalto, de unos 40 centímetros, está limpia, y badenes y zanjas dividen las dos manos. No hay sistema vial de cambio de carril, y aún es difícil pasar al carril contrario por los rulos. Los viajeros esperan que esta autopista, anhelada y demorada, sea una realidad.

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