Ley de Radiodifusión: advierten que "anulará la competencia"

Según los expertos, también se retrasaría el avance de las nuevas tecnologías.
Con nuevas críticas al proyecto de Ley de Radiodifusión que impulsa el Gobierno, que se sumaron a las enunciadas durante la jornada inaugural, cerró el jueves en Mar del Plata el IV Encuentro de Cable y Banda Ancha.

Con la lógica del conflicto del gobierno, toda la ley está sospechada", dijo el diputado del PJ disidente Felipe Solá, en referencia al proyecto oficial. El ex mandatario bonaerense habló en la segunda y última jornada del encuentro que abrió el miércoles el gobernador Daniel Scioli exhortando a "no tomar decisiones apresuradas".

Durante dos días, en el Hotel Hermitage, 25 panelistas advirtieron sobre los riesgos que entraña la iniciativa oficial para el sector de la televisión por cable. "Los operadores de cable de nuestro país no necesitan que el Estado les diga cuáles contenidos deben transmitir y mucho menos si deben crecer o no. Este es un mercado maduro que ha sido construido a lo largo de los últimos 40 años por emprendedores sin subsidio alguno", sostuvo Solá.

"Por el contrario -agregó- la obligación del Estado, lejos de introducir actores económicos de contrabando, es defender a esos empresarios independientes y Pymes de la voracidad de las grandes empresas de telecomunicaciones". Y aseguró que "abrirles el mercado a estas últimas sería volver a la ley de la selva, donde el que tiene más capital se queda con todo".

A su turno, el economista Diego Petrecolla -director del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina-, afirmó que el argumento en el que se basa la propuesta del Gobierno es "falso de toda falsedad: el mercado de cable y banda ancha no es monopólico, por lo que es un tema que no preocupa a la economía. El ingreso de las telefónicas no podrá expandir la demanda en ningún caso, y sí asfixiar a los pequeños operadores y sacarlos del mercado".

Petrecolla sostuvo que "el proyecto del Gobierno producirá concentración, anulará la competencia y retrasará el ingreso de las nuevas tecnologías". También afirmó que "es necesario introducir la prohibición expresa a las telefónicas de adquirir empresas de cable por un tiempo a determinar, así como impedirles proveer contenidos televisivos por un período prudencial, como forma de proteger las inversiones que vienen realizando desde hace décadas los operadores de cable de todo el país".

Otro de los oradores, el ex regulador Raúl Parodi -empresario argentino radicado en España-, destacó que "la Comisaría de la Competencia de la Unión Europea señaló que bajo ningún concepto se puede permitir que Telefónica se constituya en un nuevo monopolio". Además, recordó que según los pliegos para la privatización de Entel, las telefónicas "no podrían dar radiodifusión por 99 años".

Mediante una videoconferencia transmitida desde México, Alfredo Martínez Córdoba, titular de la Cámara Nacional de la Industria de las Telecomunicaciones, destacó las consecuencias negativas del monopolio telefónico en su país. "México cuenta con las tarifas más altas de telefonía. Esto es consecuencia de una concentración de más del 94% de la telefonía y pretende ingresar en el cable".

El encuentro concluyó con la Declaración de Mar del Plata firmada por las asociaciones que agrupan a los cables de todas las provincias, en la que denuncian que "la entrada de las cooperativas de servicios públicos constituye el ingreso de monopolios locales con multiplicidad de servicios", advirtiendo que de aprobarse "las Pymes del cable asistiremos a nuestro propio fin". Además, sostiene que el ingreso de las telefónicas "desmantelará la red alternativa y agravará la brecha digital". El documento concluye con el reclamo de un "debate exhaustivo y organizado. Si no, podrá ser la ley sancionada en democracia, pero no la ley de la democracia".

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