El radicalismo, con Carrió, Stolbizer y Ricardo Alfonsín, defendió a los productores en Gardey

Los candidatos del Acuerdo Cívico y Social pasaron de campaña por la localidad rural. El hijo del ex presidente y postulante a diputado nacional dio el discurso más encendido de la noche.
El radicalismo local, con la presencia de Elisa Carrió, Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, pasó de campaña por Gardey, donde realizó una fuerte defensa de los productores agropecuarios y lanzó críticas al oficialismo que representa el matrimonio Kirchner.

El acto, que tuvo lugar en el club Ferroviarios, contó con el fervor proselitista que no abundó el viernes 22 en Apymet, cuando el lunghismo inició el camino hacia el 28 de junio.

El oficialismo serrano colmó las instalaciones del gimnasio, para un mitin en el que las figuras más aplaudidas y vitoreadas por los concurrentes fueron Marcos Nicolini, Atilio Magnasco y Ricardo Alfonsín, que se llevó las máximas ovaciones de la Juventud Radical.

El segundo candidato a diputado nacional por el Acuerdo Cívico y Social fue precisamente el encargado de abrir el acto. En primer término, se refirió al triunfo que obtuvo Carlos Fernández fuera del ámbito de las urnas y que le permitirá competir por una banca en el Senado provincial: "A los radicales nos hace felices la justicia", manifestó.

Alfonsín criticó con dureza al Gobierno K, al que acusó de no abrir el diálogo y determinar medidas antiproductivas para el país. "La sociedad no quiere más que la crispen y la confronten. Es imposible progresar si la dirigencia no puede debatir entre sí", lanzó.

Consideró que el Frente Justicialista para la Victoria y Unión PRO son "las dos caras de una misma moneda" y fustigó las candidaturas testimoniales.

"Me pregunto si no se puede estar preocupado cuando un candidato habla de justicia social y transparencia, cuando avaló y fue el financista de la campaña de Carlos Menem en 2003", dijo, en clara alusión a Francisco De Narváez.

Vinculó también a los Kirchner con los gobiernos del ex presidente riojano, porque "lo apoyaron cuando los ayudó a favorecerse con las rentas petroleras y llevarse el dinero de los santacruceños al exterior".

En el cierre, dejó una frase bien de campaña, que desató la algarabía de la militancia radical: "Ellos necesitan a los pobres porque quieren votos. Nosotros queremos los votos para terminar con la pobreza".

Anclar en Gardey

Marcos Nicolini y Atilio Magnasco, primer y segundo candidato a concejal por la UCR, pusieron un fuerte énfasis en la defensa de los productores agrícolas, una cuestión lógica siendo Gardey el punto del encuentro.

"En materia de leche, no se cumplieron los acuerdos que firmamos con unos señoritos que nunca vieron una vaca y que nos dijeron cómo teníamos que producir", protestó Magnasco.

Continuó señalando a "los tambos que se cerraron en estos últimos cinco años por la desastrosa política del Gobierno nacional, que le sacó la alegría al sector agropecuario".

El empresario finalizó traduciendo el lema "Néstor (Auza) es Néstor (Kirchner)", que corre como murmullo en la política tandilense y que tanto le resta al senador provincial. Ya lo había tratado, elípticamente, de "oportunista" en Apymet. Esta vez, sostuvo que "el concejal del Frente Justicialista para la Victoria dice que va a generar trabajo y va en la boleta con Kirchner, que fue el autor intelectual de las medidas que golpearon al sector agropecuario".

Nicolini reiteró el mensaje del intendente Miguel Lunghi al decir que "esta gestión es popular y progresista", pero agregó que "no lo es sólo desde el discurso, para después usar carteras Louis Vuitton", en alusión a la presidenta Cristina Fernández.

El candidato también repitió la frase que pronunció Antonio Cafiero (esta vez no nombró al referente del PJ) al despedir los restos de Raúl Alfonsín: "El que sueña solo, sólo sueña. El que sueña con otros, cambia la realidad", para pedirle el apoyo a los ciudadanos de la localidad rural.

Y cerró: "Ni peronismo oficial ni disidente. Así como la lluvia trajo esperanza al campo, llenemos las urnas de esperanza el 28 de junio. Vamos con optimismo, que hay futuro".

Ignoradas por abandonar el partido

Los últimos dos discursos fueron los de Margarita Stolbizer y Elisa Carrió. La efervescencia que generaron las palabras de Alfonsín, y de Nicolini y Magnasco en menor medida, desapareció cuando subieron al escenario las dos candidatas a la Cámara baja nacional.

La Juventud Radical, que le puso color al acto, las ignoró por completo. La razón es sencilla: a pesar de la alianza, ya no pertenecen al centenario partido.

Fue así que los momentos más álgidos de sus oratorias sólo fueron acompañados por tibios aplausos de los presentes.

Stolbizer, también consciente de estar en una población rural, sostuvo que "el campo nos enseñó a levantarnos para que no nos atropellen".

Consideró que las listas del Acuerdo Cívico y Social son "la contracara de las candidaturas truchas" y luego apuntó contra Kirchner al referirse a "los que vinieron a nuestro territorio para arrebatarnos la provincia".

"Pasó de ser un pingüino patagónico a ser un carancho bonaerense", ironizó.

Para persuadir al electorado, utilizó el ingreso de Carlos Menem a la casa de "Gran cuñado" (sketch del ciclo Showmatch, que conduce Marcelo Tinelli y se emite por Canal 13) y así golpear al oficialismo y a Unión PRO.

"Entró y los escrachó a todos. Le recordó a (el jefe de Gabinete, Sergio) Massa que fue el padrino de su boda; a los Kirchner que lo apoyaron para favorecerse con el petróleo, cuando gobernaban San Cruz; y a (Francisco) De Narváez que fue el principal financista de su campaña en 2003", dijo.

Para culminar, enfatizó que el Acuerdo Cívico y Social es una fuerza "nacional" y aventuró que "gobernará el país en 2011 con Elisa Carrió a la cabeza"

Comentá la nota