Radicales: pase de facturas, invitados e intrusos en un encuentro de Bolívar

El crecimiento y la perspectiva del poder los une y les genera desencuentros. El radicalismo triunfante de la Séptima se junta, se posiciona como hegemonía partidaria y excluye a los principales dirigentes de la oposición interna. Lanceta, sin embargo, fue sin que lo invitaran y quiso copar el acto. Ricardo Alfonsín, con sus propios objetivos. Facturas para el comité provincia por la tercera senadora.
El encuentro radical convocado para este sábado en Bolívar se encontró con la sorpresa de tener que recibir a dirigentes que no habían sido invitados y que tampoco se quería invitar.

En primer lugar, nunca se supo muy bien si era una reunión partidaria o institucional o si realmente se trataba de un encuentro de la línea que triunfó en la interna que erigió a Juan Carlos Simón en candidato a senador por el radicalismo, primero, y luego por el Acuerdo Cívico y Social. Pero estuvo presente el diputado nacional electo, Ricardo Alfonsín, como para que se sospechara aún más que la onda del encuentro no era precisamente institucional.

En realidad, nunca se supo muy bien por qué se juntaron, pero lo cierto es que cuando se presentaron allí el diputado nacional, Rubén Lanceta, su hijo Leandro, y el joven dirigente estudiantil, Alejo Alguacil que había ido por su lado, todos se sorprendieron y mucho más grande fue la sorpresa cuando el legislador se sentó a la cabecera de la mesa, tomó el micrófono y se presentó porque hasta ese momento no lo había presentado nadie. "Buenas tardes..., yo soy el diputado nacional...", dicen que dijo.

"Bebe" se sentó en la cabecera e intentó copar el acto, pero no faltó quien le cuestionara, aunque por lo bajo, que su candidatura no había sido definida por el comité local ni por la sección.

No es la primera vez que al legislador se lo ningunea. Antes lo había hecho el claderismo en el Club Boca, cuando habría pretendido asistir a unas jornadas que organizaban Ernesto Cladera y la gente de Cantera Popular. Podría decirse que "Bebe" siempre pagó el precio de ser uno de los dirigentes en la Provincia que debió decidir.

¿Interna o institucional?

De Olavarría, aunque de la vereda contraria a la del legislador, fue Daniel Fittipaldi, que fue uno de los pocos que fogoneó en lo local la lista de Simón en la interna para definir los candidatos seccionales.

Según algunas voces, la convocatoria tuvo un "disfraz institucional", pero verdaderamente era de la línea. "Simón ganó las elecciones internas y ahora se cree el jefe de la Séptima", disparó una fuente de los que perdieron aquella vez antes de los comicios del 28.

Dicen que las invitaciones fueron un poco amañadas. Por ejemplo, el comité olavarriense de la UCR fue notificado pero las autoridades decidieron no concurrir porque consideraron que "era de la línea interna y no institucional".

Sin embargo, "Bebe" Lanceta, por más que no había sido invitado, igual fue. Y lo resolvió rápidamente. Le pidió a su hijo Leandro que lo acompañara, y tomaron la 226 rumbo al oeste.

A Carlos Gorosito, intendente de Saladillo, tampoco lo invitaron. Según comentó la misma fuente, al "Goro", le habría molestado sobremanera que "el Flaco (Simón) lo invitara a través de su secretaria y no lo hiciera él mismo". Fue su secretario de gobierno, Vladimir Wuiovich, y con los tapones de punta porque, dicen, que "le pegó duro a Simón".

En realidad, entre los radicales hay internas y subinternas. Una fue la principal, que se disparó cuando Simón creyó ver en la elección de candidatos de la lista seccional que se hizo en Olavarría, una maniobra destinada a excluirlo, se fue a Bolívar e inmediatamente le armó la interna de la cual salió ganador. Y por ello hoy es senador electo.

La otra, si se quiere, subinterna, es la referida a la designación del tercer candidato, en este caso, el cupo femenino para el cual el radicalismo pretendía poner a la alvearense Mirta Anido en vez de María Isabel Gainza, quien es del ARI, y para una parte importante de los radicales que estuvieron ayer en Bolívar, "es un partido que no tiene en la Sección la fuerza del radicalismo". Es que, más allá de la representación que tenga cada partido en las secciones electorales, cuando se cierra un acuerdo arriba, el esquema se repite abajo más allá de las singularidades porque también es verdad que una fuerza puede no tener nada en una sección y a la vez ser la más fuerte en otra.

Nadie creía

De todos modos, la discusión se centró en ese tema que fue la puntita del iceberg de problemas que hoy tienen los radicales bonaerenses.

"Lo que pasa es que nadie creyó que el tercero iba a entrar, y hoy Gainza es senadora", tiró uno con un tono irónico y resignado. Y es posible que el tercer lugar haya sido subestimado y de pronto se encuentran con un resultado seccional que no esperaban.

Por esto, le pasaron facturas al presidente del comité provincia, Daniel Salvador, y también a Ricardo Alfonsín, quien el sábado también estuvo en Bolívar, un dato que para algunos indicaba varias cosas: que era una reunión de la línea interna de Simón y que se buscaba algún respaldo a "Ricardito" para que sea el presidente del bloque de diputados en vez del cordobés Oscar Aguad, un hombre absolutamente vinculado al diputado Lanceta.

Precisamente, el próximo encuentro se haría el 24 de octubre en Olavarría y casi seguramente vendrá Oscar Aguad, el rival directo de Ricardo Alfonsín. Aunque quedó la alternativa, a instancias de Lindor Burgos, que la sede fuese Azul.

El alvearense, Bernardino "Pollo" Althabe también estuvo en Bolívar y dicen que fue muy crítico con Simón porque su coterránea y correligionaria no había sido la tercera de la lista. "Mirta lo llamó varias veces a Daniel (Salvador) y nunca le atendió el teléfono", se quejó. Y Ricardito habría cometido el error de hacerse cargo de ello en vez de endosarle la factura a Salvador.

Llama la atención que el anfitrión, quien supuestamente organizaba una reunión para su propia línea, incluido Alfonsín, de pronto haya recibido varios que le pegaron duro. Una de las fuentes informantes insistió con su hipótesis: "quisieron darle un disfraz institucional, y se les volvió bastante en contra".

De la oposición aseguran que "Simón es cobista y ricardista" y que "Ricardo no lo puede ni ver a Cobos", lo que de ser cierto, sería un cóctel interesante y contradictorio.

Aunque no se sabe muy bien hasta dónde llega la contradicción. La política ha ido perdiendo de manera cada vez más acelerada el marco ideológico o doctrinario, el pragmatismo hizo añicos los límites éticos de acción, y lo que hoy parece imposible, mañana puede ser un hecho. Y tanto es así que hoy se habla de un tándem electoral entre Cobos y Sergio Massa.

El radicalismo diversificado en varios espacios sabe que aquel 2 por ciento de Leopoldo Moreau quedó lejos y que el gobierno de la Nación lo tienen a la vuelta de la esquina. Eso les confiere una dosis de esperanza pero también es la razón de tantas peleas y desencuentros. La perspectiva de poder los une y a la vez los enfrenta.

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