"A Racing no le vamos a tener compasión".

El 9 sabe que "ellos necesitan puntos", pero no perdona ni a Migliore. El Titán piensa sumar para la próxima Copa: "Ojalá Coco pueda dirigirla". Teléfono, Virrey.
Metió más de 200 goles con la camiseta de Boca, ya sabe de memoria cómo dar vueltas olímpicas, se dio el gusto de jugar en Europa y en la Selección, lo operaron tres veces y tres veces se levantó, es ídolo para los hinchas y referente para sus compañeros.

Quizás, el gran secreto de la vigencia y de los logros conseguidos por Martín Palermo a lo largo de su carrera se deben a su voracidad, a su hambre de gloria. Entonces, cuando se supone que Boca no jugará por nada en las tres fechas que quedan del Clausura, ahí sale el Loco para dejar en claro que su profesionalismo, su sed de triunfos y su optimismo goleador están más allá de la ubicación actual en la tabla. Se viene Racing, necesitado de una victoria para escaparle a la Promoción, pero para el 9 no hay recreo ni vacaciones anticipadas. Mucho menos contra un equipo con el que existe mucha rivalidad entre ambas hinchadas: "Ellos están con la necesidad de sumar puntos. Saben que enfrente tendrán a Boca y eso los motiva más, porque con un buen resultado se alejarían de la Promoción. Pero nosotros no tenemos compasión con nadie. Saldremos a jugar, a ganar el partido".

Para un jugador con tanta experiencia como él, la imagen es muy importante. Más allá de la posición en la que termine Boca en el campeonato, la clave es que en este tramo final, el equipo pueda mostrar su mejor cara. Y en especial en un clásico contra Racing, y con el plus de ser un partido en el que Boca será juez en la lucha de varios equipos por la permanencia en Primera. Por eso expresó: "Sabemos que tenemos que salir a jugar como en los últimos partidos. Porque más allá de estar afuera de la pelea debemos dejar la mejor imagen. Seguramente será un partido muy duro, peleado, pero iremos a buscar los tres puntos para demostrar lo que es este equipo. Tenemos la obligación de dejar todo, matarnos por la camiseta. Hay que terminar el torneo dejando una buena imagen".

Para evitar suspicacias, Palermo se encargó de aclarar que esa falta de compasión hacia Racing también será del mismo modo, en la fecha siguiente, con Gimnasia La Plata, otro de los equipos que pelean por zafar del descenso: "Primero voy a pensar en el partido del domingo, en el que tendré a mi amigo Migliore en el arco rival. Y tampoco tendré compasión con él. Y el próximo partido contra Gimnasia seguramente será de la misma manera. Lo mismo pasó con los tucumanos, sabiendo la situación en la que estaban. Algo de lo que nosotros no éramos los culpables y también necesitábamos un resultado positivo y lo conseguimos. Encararemos de la misma manera el partido contra Racing, el de Gimnasia y el último en Santa Fe. Por eso no hay que tener compasión con nadie".

En realidad, más allá de la seriedad con la que hay que afrontar este tipo de encuentros, existe una necesidad para Boca: la de sumar la mayor cantidad de puntos pensando en la clasificación para la Libertadores del año que viene, en la que el club hoy no tiene designado un lugar. "Queremos estar en la Copa así que haremos todos los esfuerzos para volver a jugarla, eso está claro", explicó. Tan claro quedó que cuando se lo consultó sobre la chance de que Basile fuera el técnico de Boca (es el candidato elegido por Bianchi), comentó: "Ojalá que el Coco tenga la chance de dirigir a Boca en una Libertadores, porque en el paso anterior no la tuvo. Y nosotros deberemos hacer todo lo posible para clasificarnos".

Un Palermo frontal y directo. Sin compasión.

Comentá la nota