Racing salió de perdedor a la espera de Matthaeus

Venía de cuatro caídas seguidas, y con actitud sumó un empate positivo.
La pobre campaña del equipo, con cinco puntos en diez fechas, derivó en la prematura partida de Racing de Caruso Lombardi (había sacado 30 puntos en el certamen anterior) e inundó de incertidumbre el espíritu de los hinchas, que recién ahora están tratando de digerir la noticia "bomba" de la semana, pues el club de Avellaneda decidió elegir al alemán Lothar Matthaeus para llevar adelante la misión de alejar al conjunto de la amenaza del descenso y la promoción.

Y en medio de la polémica por la elección del nuevo entrenador, Racing tuvo que rearmarse futbolísticamente, con siete cambios en la formación, y con más actitud que juego asociado, logró alcanzar un empate con sabor positivo frente a Lanús, porque le sirvió para cortar una racha adversa de cuatro derrotas consecutivas, y exhibir que a partir del esfuerzo y la concentración de sus jugadores, puede soñar con una recuperación en el corto plazo.

Lo cierto es que en el comienzo de la semana, la historia parecía emparentada a una broma. O una típica noticia del "día de los inocentes". Pero lo que anticipó DIARIO POPULAR, ya es una realidad, porque desde el próximo miércoles, Lothar Matthaeus, el jugador que más participaciones mundialistas posee, se pondrá el buzo de técnico de la Academia.

Con Caruso, Barbas, Matthaeus, o el Mago Emanuel, los hinchas de Racing quieren resultados, sueñan con un equipo que gane partidos, que sume puntos, y que en esta primera etapa, por lo menos, tome distancia de las amenazas de volver a caer en el descenso, como en el ‘83. Y por eso, este golpe de timón que acaban de dar los dirigentes, generó más dudas que certezas, y también, más críticas que respaldos.

Igual, se sabe que el técnico puede tener el mejor inflador psicológico, puede imponer respeto por su trayectoria, puede sugerir un espíritu audaz y ganador, pero los verdaderos protagonistas del juego son los futbolistas, y Racing está con un plantel ausente en jerarquía.

En el primer tiempo, tras el tanto de Salvio, Racing perdió la brújula y parecía que Lanús estaba cerca de la goleada. Y allí, su gente estalló, elevando el reclamo, con gritos, insultos y diversos cánticos. Como hubo una leve recuperación en el complemento, en el final del juego, la salida de los jugadores fue acompañada por una mezcla de silbidos y aplausos, pues hubo quienes valoraron el esfuerzo de la Academia para salir de perdedor.

A la hora de argumentar la contratación de Matthaeus, los dirigentes hablaron de la necesidad de lograr un "shock anímico", en la gente y especialmente en los jugadores, y no desconocieron la necesidad de sumar cuatro refuerzos de jerarquía, en el verano, porque a Racing no le sobran recursos futbolísticos para un próximo semestre en el que necesitará estar sólido para no volver a coquetear con los fantasmas del descenso.

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