Racconto se mostró mucho pero no pudo tomar medidas

El Vicegobernador está a cargo de la provincia, pero Jaque no le dejó margen para decidir nada. Aprovechó para "mejorar su relación con la gente".

Mostrarse lo más posible pero sin sacar los pies del plato, parece haber sido la consigna que siguió el vicegobernador Cristian Racconto durante su primera semana formalmente a cargo de la Provincia. Nada hace pensar que esta actitud vaya a variar en los próximos siete días, cuando desde mañana encare su segunda parte como gobernador de la quincena.

Diferenciarse de todos sin distanciarse de nadie (oficialista u opositor) es lo que intentó. "Antes que crítico con el PJ, soy sincero, pero por sobre todas las cosas soy un agradecido con el Partido Justicialista que me ha permitido ser Vicegobernador. Reconozco mi pertenencia a este gobierno justicialista. No busco armar ningún nuevo partido político", manifestó por un lado.

"Pensamos en la oposición como un espacio político con el que, más allá de las diferencias, podemos lograr beneficios para todos y la resolución de los problemas con sentido común y con coherencia. No hubiéramos sacado ninguna iniciativa sin apoyo de la oposición. En otros temas no nos han acompañado y no está mal si lo hicieron desde las convicciones", dijo por el otro.

Abanderado de las "buenas intenciones", busca cultivar las "mejores relaciones", y se manifiesta partidario de "la armonía y el equilibrio" con declaraciones de tono amplio y general, sostenidas a través de un malabarismo verbal que evita los pronunciamientos precisos frente a los hechos puntuales.

Aún así sus referencias generales no le evitaron dolores de cabeza cuando habló de la "incompatibilidad" entre los roles de funcionarios y candidatos, lo que alimentó la polémica interna existente en el justicialismo sobre la principal candidatura al Concejo Deliberante de Mendoza Capital.

A lo largo de la semana evidenció claramente que está en plena tarea de "posicionamiento" y que para ello eligió transitar por senderos políticos "intermedios" ubicados entre la virtud de la amplitud y el vicio de la tibieza. Asumió la postura del político que -con su cara más simpática- comenzó a dar sus primeros pasos "propios" sin que -como en la campaña del 2007- lo lleven de la mano.

Vivió una semana con una agenda cargada de acontecimientos protocolares que presidió más formal que efectivamente. Es que -según él mismo reconoce- el gobernador Celso Jaque "firmó todos los decretos, antes de irse (de licencia)" y "no dejó ninguno" para que él firmara.

No obstante, Racconto respetó en los hechos el acuerdo alcanzado con Jaque para garantizar una continuidad en la orientación general del Gobierno. Gobernador y Vice hablaron hace ocho días -momentos antes de que Jaque iniciara su licencia- en una reunión en la que se traspasó un listado de prioridades y un cronograma de actividades a cumplir. Desde entonces no hubo otro contacto telefónico. "No lo quiero interrumpir en sus vacaciones", dice el Vice.

Hiperactividad

Durante la semana Racconto subió y bajó las concurridas escaleras de la Casa de Gobierno -repartiendo abrazos y besos- y evitó los menos poblados ascensores. Presidió los actos de la Cuarta Brigada Aérea en Las Heras; inauguró El Bicentenario en el Cerro de la Gloria; despidió a los expedicionarios del Cruce de los Andes en El Plumerillo; entregó reconocimientos policiales en San Carlos; participó de la elección de la candidata a Reina de la Vendimia, en Rivadavia; "cayó" a la madrugada en las guardias de los hospitales Central y Notti y no se perdió el Boca-River por penales del Estadio Malvinas Argentinas.

Ordenó que Obras Sanitarias y Vialidad Provincial repararan una pérdida de agua y taparan un bache en el barrio Sanidad. Se pronunció por reclamarle a los cónsules en Mendoza que los países vecinos paguen las atenciones a los ciudadanos extranjeros en los hospitales mendocinos.

Propuso que las reinas de los agrupaciones de jubilados cobren un mayor protagonismo en la Fiesta Nacional de la Vendimia. Y dijo que "no sabe" por qué el vicepresidente Julio Cobos y el gobernador Jaque no trabajan juntos.

No dejó en claro si la hiperactividad de esta semana estuvo orientada a cumplir sus obligaciones públicas o si se obligó a mostrarse "activo" buscando ganarse al público. Con la Gobernación formalmente a su cargo se movió entre el ser y el parecer. "Quiero ser un Vicegobernador que entienda mucho más las demandas sociales y por eso estoy fortaleciendo mi relación con la gente", reconoció.

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