"Quizás quedamos cautivos de una interna que tiene el Gobierno"

Tras la fuerte polémica, Teresa Díaz ratifica que el Municipio ha pagado a las vecinales una parte de la deuda. Aunque cree que los cruces mediáticos sirvieron para ello, la titular del Círculo Vecinal admite que la demora en el giro de los cheques podría responder a las pujas intestinas de la gestión Jure
Respondiendo a las preguntas de los usuarios del sitio web de PUNTAL, y en lo que asegura que es la última entrevista que concede, Teresa Díaz, dice que no se arrepiente de su exabrupto televisivo ante el secretario de Economía, Guillermo Mana.

Por el contrario, la presidenta del Círculo Vecinal de Río Cuarto sostiene que así pudo conseguir que le liberaran cheques para cubrir uno de los tres meses que el Municipio adeuda al Círculo Vecinal.

No obstante, 20 días después de aquel episodio, siente que la demora en el giro de los documentos responde a una interna del Gobierno, en la que prefiere no ahondar para no perjudicar a las vecinales.

Al frente de la vecinal Valaco por 16 años, y aún cansada de que siempre le pregunten sólo por su condición de referente del vecinalismo, dice que permanece en el cargo por voluntad de la gente y porque no hay ciudadanos dispuestos a resignar cosas de su vida privada para ocuparse del bienestar de su barrio.

-¿Cómo evalúa la gestión del intendente Jure?

-Es buena. La veo con un buen futuro. Ha tomado determinaciones importantes. Sabemos que está gestionando cosas importantes para la ciudad. Tengo tranquilidad.

-¿Cómo la evalúa frente a las gestiones de otros intendentes?

-Nosotros fundamos la Vecinal con la gestión Rins. Con él nos fue muy bien, porque pudimos hacer todas las obras que necesitábamos: el tendido de agua domiciliaria, cloacas, gas natural, una escuela, guarderías. Luego se hizo un desagüe muy importante. Con el ingeniero Cantero, también nos fue bien. Cortó tres cintas en el barrio, entre ellas el tendido de gas natural. Aunque la red domiciliaria la pagaron entre los vecinos y la Vecinal.

-¿Fue Rins quién le ofreció un cargo político?

-No, Abella. Me ofreció el primer lugar como concejal.

-¿Por qué no aceptó?

-Porque prefiero que en política estén amigos capaces, inteligentes, a los que les guste la política, y yo tener un lugar donde ir a peticionar. Yo soy realmente vecinalista. Para mí fue un honor que un gran intendente como Abella me ofreciera eso. Pero me parece que en un Concejo Deliberante no voy a poder hacer tanto para la gente como lo que hago aquí. Otra vez me ofrecieron cargos por un partido vecinalista de Córdoba, pero no acepté. Y no voy a aceptar cargos políticos por ahora. Creo que pasó mi época.

-¿Se siente más cerca de los gobiernos radicales?

-Yo hablo con todos los gobiernos. Es lo que corresponde. He conseguido cosas a través de la Provincia y de la Nación. Por ejemplo, las 51.000 lámparas de bajo consumo para la ciudad, llegaron desde el Gobierno nacional, a través de Accastello y de unos conocidos que están en el Ministerio de Planificación. Río Cuarto originalmente no estaba incluida en el reparto.

"Surgió otra cosa"

-¿El Municipio ya les depositó el total de la deuda?

-Cada vecinal es diferente, según los servicios que presta. Lo que hizo el Municipio es cancelar todo lo que debía de agosto con cheques diferidos a diciembre. Y está depositando en efectivo todo lo que corresponde a guardería y salas médicas de septiembre. Ahora estamos pidiendo también que se pague el riego de septiembre.

-Hubo declaraciones suyas que despertaron una fuerte polémica. Usted acusó al secretario de Economía, Guillermo Mana, de privilegiar el pago a Gamsur, perjudicando a las vecinales.

-En todos los gobiernos hay gente a la que le molesta el vecinalismo porque nos ven, no como el vecino que puede trabajar junto con el concejal, sino como una competencia, como si quisiésemos un lugar en la política. Y aunque no estaría mal que un vecinalista lleve la palabra del vecinalismo al Concejo Deliberante, en nuestros grupos no hemos pensado así. Ése ha sido un problema, especialmente en otras épocas. En este caso, habíamos tenido varias reuniones con la Secretaría de Economía, cuando ofrecieron los cheques, los primeros días de septiembre. Pero mientras no aparecían cheques para nosotros, veíamos que sí estaban yendo a Gamsur. Ahí tuve el exabrupto. Quizás debería haberlo pensado antes.

-¿Se arrepiente?

-No. Después de eso aparecieron los cheques. Y después surgió otra cosa. Surgió que Economía los tenía, pero alguien no los giró. Quizás quedé cautiva de una interna. Por eso quiero dejar las cosas así. Quiero enfriar este problema, porque si no voy a perjudicar a todo el movimiento vecinalista.

-¿Las vecinales gastan mal?

-Eso piensan los que no conocen el manejo. Si la Municipalidad hace tres meses que no le paga al vecinalismo, ¿con qué pagamos los sueldos? ¿Con qué pagamos la luz, el gas, los seguros? ¿Qué plata vamos a gastar si recién nos han depositado agosto? ¿En qué gastamos mal? En todo caso, las vecinales no gastan porque no tienen. Además, los servicios que les están pagando están desactualizados. El gasoil y la nafta están al precio del año pasado. Hacemos mucho esfuerzo porque estamos muy atrasados. No nos calculan mayores costos como a Gamsur... Hay vecinales en las que los presidentes ponen de su bolsillo. Y no hay muchos vecinos dispuestos a sacrificar su tiempo y su plata.

Renovación

-¿Cuántos años hace que es presidenta de la vecinal Valaco?

-Nuestro estatuto permite períodos de 4 años, y estamos en el cuarto.

-¿Por qué no hay recambio?

-Eso está en manos de los vecinos. Son ellos los que eligen y están tranquilos sabiendo que hay una conducción que ha demostrado ser muy eficiente. Nosotros siempre anunciamos la convocatoria a asamblea. Habrá gente que no está conforme con nuestra gestión, pero como ésta es una vecinal de puertas abiertas, yo siempre pido que traigan los proyectos que tengan. Más allá de que haya gente que nos quiera y gente que no, todo lo hacemos junto a los vecinos.

-Es recurrente que se señale la falta de participación como un problema en Río Cuarto

-Así es. Nosotros estamos preparando jóvenes porque la gente grande no participa; delega en vos porque tenés experiencia. Además, que la cabeza siga no significa que la Comisión sea siempre la misma, eso se va renovando. Cualquier vecino puede ser presidente. Y las cosas se pueden hacer desde cualquier lugar de la Comisión.

-La suya no es la única vecinal en la que se reclama renovación.

-No. Hay muchas vecinales. Especialmente aquellas que han llevado mucho a su barrio. Por ejemplo, Fénix. ¿Quién va a querer en ese barrio que se vaya Waicekawsky? Y él tiene ganas de irse, porque dio mucho de su salud y ha gastado mucha plata para su barrio y para el movimiento vecinalista. Hace bastante que estamos, pero porque nos eligen los vecinos. El que quiera que nos vayamos deberá demostrar si es capaz de conseguir por el barrio lo que nosotros hacemos. A los que estén disconformes los invitamos a que vengan y se postulen en la próxima elección. Pero que antes vengan a ver qué le falta al barrio, que vean cómo nos manejamos para tener una continuidad. Porque nosotros tenemos que cuidar las instituciones, especialmente las que han tomado prestigio. No podemos dejarlas en manos de gente que tiene otro tipo de ideas.

Luis Zegarra

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