ETA quiso envenenar al juez Baltasar Garzón

Según el diario El País, el plan consistía en enviarle una botella de coñac con veneno de parte de un falso admirador
La banda terrorista ETA planeó asesinar al juez de Baltasar Garzón con un veneno introducido en una botella de coñac que le sería enviada al juzgado de Madrid donde trabaja ese magistrado como regalo de un falso admirador.

Así lo publica este martes el diario español El País, que cita como fuente un documento intervenido al 'cabecilla' de la banda armada Jurdan Martitegi, detenido el pasado 18 de abril junto con otras dos personas en Montauriol (Francia) cuando pretendían reunirse.

Martitegi tenía en su poder un listado de futuros atentados entre los que figuraba además otro que sería perpetrado durante la reciente toma de posesión del socialista Patxi López como presidente de la comunidad autónoma vasca, y otro cuyo encabezamiento era: "Propongo hacer una acción mediante veneno".

El plan para atentar contra Garzón consistía en enviarle como regalo una botella de coñac de calidad o de otra bebida que le gustase junto con una copa de cristal cara.

Con el fin de evitar sospechas de los servicios de seguridad de la Audiencia Nacional, institución de la que Garzón es magistrado, el regalo sería enviado desde una agencia de mensajería.

Su remitente sería un supuesto estudiante de cuarto curso de Derecho de una universidad ajena al País Vasco.

En la nota que acompañaría al regalo, el falso estudiante explicaría su admiración hacia el juez por haber procesado a Augusto Pinochet o por las causas abiertas sobre corrupción en el Partido Popular (PP), el principal de la oposición en España, e incluso por "los macrosumarios que tiene con Euskal Herria (País Vasco)".

El documento requisado a Martitegi señala que el envenenamiento se planteaba como un desafío a las medidas de seguridad del juez y preveía extender el ataque a otros dos magistrados de la Audiencia Nacional, juzgado al que está Garzón.

Martitegi, de 29 años, es el autor del atentado que acabó en Legutiano (Álava) con la vida del guardia civil Juan Manuel Piñuel. Accedió a la jefatura de los comandos de ETA tras las sucesivas detenciones de sus antecesores.

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