Quintas cavas en Chivilcoy

Algunas registran más de dos metros de profundidad

Según una ordenanza municipal, la explotación del suelo no puede exceder los 35cm. de profundidad. Cuando se registra una infracción, se debe pagar una multa y se notifica al dueño del terreno que debe reponer el material extraído.

La multa se cobrará en función de la gravedad de la falta. La extracción de tierra sin ningún tipo de control genera una degradación del suelo y la proliferación de cavas; de manera tal que se produce la afectación directa al medio ambiente y en algunos casos da lugar a la acumulación de agua en grandes cantidades. Por otro lado, estos lugares terminan siendo utilizados como basurales, con todos los riesgos de higiene y seguridad que ello implica. Como la mayor parte de la tierra es utilizada en los hornos de ladrillos es pertinente mencionar la Ley Provincial 11459, Decreto 1741/96. Esta ley que trata sobre los establecimientos industriales, menciona que las fábricas de ladrillos pertenecen al grupo 2 de las industrias. Según esta ley, las industrias se clasifican en función de un índice de Nivel de Complejidad Ambiental, que entre otras cosas tiene en cuenta el impacto en el medio ambiente y en la calidad de vida de la población. Los hornos de ladrillos deben notificar la procedencia de la materia prima que utilizan. Con una simple recorrida por la zona de quintas de Chivilcoy se puede observar la gran cantidad de terrenos cavados excediendo largamente lo permitido. En algunos casos, las excavaciones superan los dos o tres metros, como periodistas de este diario han podido observar sobre la calle Antártica Argentina y calle 504 (ver fotografía). La quita de las mejores tierras ya impactan negativamente en el medio ambiente y dejarán un triste legado hacia el futuro.

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