Quintana convenció a Carrió de no pedir prisión para los empresarios que suben precios

Quintana convenció a Carrió de no pedir prisión para los empresarios que suben precios

El coordinador presentó con la chaqueña un proyecto para controlar la inflación. Habrá multas fuertes pero no cárcel.

Mario Quintana es para muchos funcionarios el mejor intérprete de Macri en el Gabinete, pero ahora podrá colgarse otra medalla: logró conciliar con Elisa Carrió para suavizar un proyecto de ley que pedía cárcel a los empresarios por abuso de precios, adelantado por LPO.

Por falta de acuerdo en Cambiemos, el proyecto dormía en la Comisión de Defensa del Consumidor junto a otro menos virulento del radical Mario Negri y Quintana logró acordar un texto único para negociarlo con el resto de los bloques.

Cerró su trabajo con su presencia en el anuncio de Carrió y Negri en el salón Parodi de la Cámara de Diputados, donde también asistieron el ministro de Producción Francisco Cabrera, el secretario de comercio interior, Miguel Braun y presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, respaldado por Lilita en su interna con María Eugenia Vidal.

-¿Por qué desistió de su proyecto original de pedir cárcel para los empresarios? –preguntó LPO.

“Porque Quintana me hizo entender que es mucho más democrático. El problema está en la carterización y eso se evita con la magnitud de la multa. Tiene que haber una cadena razonable. La intermediación no se puede llevar el 80% de un producto”, respondió.

El drama de la carterización fue el eje de la exposición de Lilita, con chicanas y bromas pero con un preciso racconto histórico que no salvó ni a sus aliados.

“Vengo denunciando el tema de la cartelización desde el 2003, cuando cada presidente de la Cámara Argentina de la Construcción arreglaba con las provincias que empresas se quedaba con cada obra sin que haya competencia y con coimas a los gobernadores", detalló y recordó que Franco Macri estuvo al frente de la Cámara.

También se la rebuscó para hablar de Héctor Magnetto, el Ceo de Clarín. “Yo lo defendí pero va a tener que competir”, advirtió, en clara alusión a su posición dominante telecomunicaciones.

"No puede ser que en la Argentina los alimentos tengan los precios que tienen, siendo uno de los países con mayor llanura del mundo. Se van a terminar las cartelizaciones, porque se pueden bajar los precios y subir la calidad", insistió Carrió.

“Los emprendedores no te piden créditos. Te piden que no les cobren más peajes. Quiero una Aduana legal y transparente para que las pymes no tengan trabas para exportar", sentenció Carrió.

Cabrera aclaró que si bien es importante atraer inversiones externas, el Gobierno entiende que las pymes son las generadoras de empleo.

"Con esta reforma avanzamos juntos hacia un marco institucional acorde a las mejores prácticas internacionales. Cuidamos a los consumidores. Por eso, promovemos políticas transparentes para evitar abusos que afecten el bolsillo de los argentinos", celebró el ministro.

El proyecto que no está

La presentación en realidad fue el anuncio de una serie de postulados que intentarán imponer en la Comisión de Defensa del Consumidor, presidida por la massista Liliana Schwindt.

Mañana será la primera reunió de asesores y los de Cambiemos intentarán tratar la semana próxima en un plenario los proyectos de Carrió y Negri, para modificarlos con el texto acordado con Quintana y Cabrera, que según anunció Braun consta de tres puntos.

El primero es la creación de un Tribunal de Defensa de la Competencia conformado por cinco miembros, dos de ellos abogados y otros dos licenciados o con posgrados en Ciencias Económicas.

Antes de aumentar las multas por carterización, se implementa un programa de clemencia, con reducciones a las empresas que adhieran.

Además, se prevé la creación de una subsecretaría de Fomento a la Competencia, para financiar programas de capacitación y mejorar la burocracia para las Pymes.

Otro aspecto central es la creación de la figura del arrepentido, con el objeto de que una persona o empresa pueda denunciar el propio accionar monopólico, para que se pueda evitar esa cartelización que sucede cuando se acuerdan precios entre dos o varias empresas.

También su subirá el monto para pedir autorización para la fusión de empresas.  La ley de Defensa de la Competencia actual fue sancionada en agosto de 1999 y nunca se conformó el tribunal, que debía aplicar y controlar el cumplimiento de esta norma. 

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