Las químicas de Río Tercero, a la espera de un repunte

Las químicas de Río Tercero, a la espera de un repunte
Atanor, Petroquímica Río Tercero y la Fábrica Militar siguen con ventas retraídas.
Río Tercero. Las grandes empresas químicas instaladas en Río Tercero, que en conjunto ocupan en forma directa a casi 1.200 personas, no logran recuperar los altos niveles de producción que tuvieron hasta el año anterior. Pero mientras Petroquímica Río Tercero apunta que logró mejorar sus ventas respecto de meses atrás, en Atanor señalan que los niveles de actividad no se recuperan y que siguen siendo similares a los de fines del año pasado. En tanto, Fábrica Militar sufrió alguna retracción pero, por su condición de estatal, no se tradujo en medidas que impactaran en la masa laboral.

Atanor y Petroquímica registraron, desde 2002 a 2008, un continuo y sostenido crecimiento, que llevaron a que año tras año vencieran sus records de producción, sumando además inversiones para ampliar su capacidad. En el caso de Atanor, como productora de agroquímicos, el conflicto entre Gobierno y campo primero afectó sus ventas en el país y luego la crisis internacional le complicó los mercados del exterior. Petroquímica, sin relación con el rubro agropecuario, no se alteró por esa situación pero sí ligó desde fines de 2008 la recesión internacional que retrajo sus ventas, sobre todo en cuanto a exportaciones.

Hugo Gorza, gerente de Recursos Humanos de Petroquímica, recordó a La Voz del Interior que desde noviembre último se percibe una fuerte merma de ventas, que le generó una acumulación de stock a la empresa. Por esa situación, se paralizó la actividad durante todo enero, adelantando una parada de mantenimiento prevista para abril. "Desde febrero se retomó y hubo algún repunte. Las ventas ya están mejor que a fin de año. Los mercados de Argentina y Brasil se recuperaron en volumen, aunque se debió sacrificar en precio", señaló Gorza. Actualmente, la producción de TDI ya se acerca a los niveles previos a la crisis. De todos modos, el directivo acotó que la situación y las decisiones "se repasan mes a mes".

El TDI es el producto central de la firma y es un insumo central para la fabricación de colchones, y en forma secundaria, se destina a autopartes y otros sectores. Petroquímica –propiedad del grupo nacional Piero–, no varió su planta de personal directo (que suma unas 295 personas) aunque sí redujo meses atrás el de algunas empresas que tiene contratadas para tareas tercerizadas. Éstas hace hace seis meses empleaban a unas 80 personas y actualmente a 55.

Atanor tiene en Río Tercero una de sus cinco fábricas en el país. Ricardo Sani, gerente de la unidad en esta ciudad, señaló que los niveles de producción se mantienen "similares" en los últimos meses, luego de que por primera vez en varios años cayeran. Según citó, la planta del herbicida 2,4 D (el producto central de esta fábrica) funciona al 90 por ciento de capacidad, la de cloro y soda cáustica al 80 por ciento y la de agua oxigenada al 60. Mientras, la planta de 2,4 DB está parada desde fines del año pasado, ante su escasa demanda. Atanor había resuelto antes de finalizar 2008 la parada total de su plan de inversiones, con lo que varias firmas contratistas que montaban ampliaciones fueron suspendidas, y unos 100 trabajadores afectados. Por ahora no hay ningún indicio de que esas inversiones sean retomadas. A su planta de personal permanente la firma –del norteamericano Dennis Albough–, la redujo en 18 personas y ahora quedan 342 empleados directos, más unas decenas por tareas tercerizadas.

Mientras, la estatal Fábrica Militar ocupa en Río Tercero a unos 530 empleados directos, y tiene en su sector de producción química a su principal actividad. En los últimos meses registró también una retracción de ventas, por la menor demanda de sus clientes (el principal es su vecina Petroquímica). Pero esa situación no generó, ni se avizora que pueda provocar ninguna modificación en su estructura de personal.

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