Hay más "quietud" que "parálisis" en el negocio inmobiliario

En Mar del Plata se verifican menos operaciones, pero la plaza no está paralizada. Los operadores consultados confían en que la situación habrá de revertirse.
Aunque la retracción es evidente, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades el movimiento inmobiliario marplatense no parece estar detenido del todo por la crisis. Más bien, los operadores de esa actividad interpretan que el público está indeciso o a la expectativa, al aguardo de que pase lo peor de la crisis para volver a invertir.

Es conocido que una sucesión de crisis nacionales y mundiales afectó a todos o a la mayoría de los rubros comerciales. Y por supuesto, entre ellos, el negocio inmobiliario no podía quedar al margen, creencia que viene corroborada por informes realizados en distintos lugares de la Argentina, que hablan de que "la compraventa de inmuebles se encuentra prácticamente paralizada".

Pero generalmente Mar del Plata es en muchos sentidos una ciudad atípica, bien lo dicen el titular del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos que "es la última en entrar en las crisis y la primera en salir por ser eje de inversión".

Igualmente, no conforme con estas apreciaciones, LA CAPITAL realizó una recorrida por locales inmobiliarios de diversos puntos de la ciudad. El objetivo fue recoger de parte de los propios martilleros (Donsini, como tal, entre ellos) si el paro del campo, las oscilaciones del dólar y la bolsa y, en suma, la crisis global, provocó una situación de esta índole.

Por supuesto que obtener una respuesta optimista como si nada pasara, hubiera frustrado el sentido de esta nota. Pero ello no sucedió. Los testimonios tuvieron diversas tonalidades que van de los más optimistas, que adjudican a esta desaceleración del mercado inmobiliario a una "indecisión psicológica" más que a la falta de dinero, y que pronto se revertirá, hasta los más pesimistas que hablan de "paralización", principalmente en la venta de casas, pero no sólo se lo adjudican a la crisis, sino también al problema de inseguridad, que lleva a la gente a la adquisición de departamentos.

Factores que llevaron a esta situación

Varios son los factores que se fueron puntualizando sobre el origen de esta reticencia de la demanda, y más que todo de la concreción de negocios inmobiliarios. En rápida síntesis, estos fueron los siguientes -por supuesto que no se trata de una enumeración exhaustiva ni ordinal-:

* La crisis global, oscilación del dólar y la bolsa más el paro del campo.

* El aumento de las propiedades, que en un año, por imperio de sus dueños, que especularon con no perder u obtener mejor ganancia, superaron como promedio el 30 por ciento.

* La falta de decisión por temor a que hoy se compre a un precio, porque el dólar está alto, y la semana entrante se produzca una rebaja de la moneda extranjera con la consiguiente pérdida para el adquirente del inmueble.

* En cuanto a la disminución de demanda de casas, también es debida a que por un problema de inseguridad, la gente se inclina por vivir en un departamento.

Y como corolario de esta recorrida en la que la opinión generalizada fue que hay una marcada disminución de operaciones inmobiliarias, el otro rasgo que se obtuvo es que hasta los más pesimistas se inclinaron por considerar que se trata de una situación coyuntural que podría revertirse en la medida que se aplaque no ya la crisis local o nacional, sino lo que sucede a nivel mundial.

Los operadores no pierden el optimismo

* Stella Maris Schiavone (Manzo Propiedades): "Ya para esta época había un montón de gente que estaba con la idea de comprar el departamento para el verano. Otros años, setiembre y octubre eran los meses más fuertes en venta. Pero no es una paralización total del negocio, porque aisladamente se van vendiendo inmuebles. Nuestra inmobiliaria es de renombre y tiene muchos años en el mercado, por lo que la gente suele venir a comprar por recomendación. Hay mucha demanda. Creemos que no va a haber compras masivas hasta que no se sepa bien qué va a pasar en la Argentina con la crisis global. No es que no hay dinero, sino que no se invierte, aunque los ladrillos sigue siendo el mejor destino para el dinero. Un fenómeno que conspira contra este negocio son las oscilaciones que está experimentando el dólar. Hasta que no quede fijo, la gente sentirá temor en comprar, porque podría ser que a la semana siguiente el dólar baje o suba".

* Hugo Martínez Arrechea (inmobiliaria homónima): "La venta de casas está tranquila. Se comercializan más departamentos. Si calificamos este momento podemos afirmar que está entre tranquila y parada. Depende del tipo de propiedad. La causa es la situación de crisis mundial, pero también la inseguridad que este fenómeno provoca y la otra inseguridad. Por eso, la gente en vez de comprar una casa, prefiere un departamento. Hasta hace 15 días atrás nosotros veníamos trabajando bien, sobre todo en construcciones nuevas. Tenemos cuatro en esas condiciones. Entre ellas la 'Lumiere' de 21 pisos. Pero desde hace dos semanas comenzamos a sentir los efectos de la crisis global. No obstante, hay consultas. La gente está preocupada: tiene el dinero, pero no sabe si conviene invertirlo o esperar. Igual, somos optimistas. Una muestra de ellos es que con un cliente estamos preparando el lanzamiento de otros dos edificios. Hay que seguir para adelante, porque esto es coyuntural".

* Juan José Sánchez (S y C Propiedades): "La situación que se vive es de una quietud y paralización no sólo en el negocio inmobiliario, sino en muchos otros rubros. El nuestro está afectado. Habría que ver si en gran medida. Además esta reticencia en comprar y vender, también afecta otra de nuestras actividades: el alquiler. Si bien no nos dedicamos a este rubro para la temporada, al estar interconectados con las demás inmobiliarias que sí lo hacen, nos llega la voz de quienes dicen que, por ahora, hay menos alquileres. Pero se puede revertir cuando estemos más cerca del verano. Lo que observamos es mucha especulación con los precios. Tanto el que vende como el que compra y el que alquila. Asimismo, la oscilación del dólar no ayuda a revertir esta situación. La recomendación sincera que hacemos a la gente es que siga invirtiendo en ladrillos, porque es la mejor forma de mantener su capital".

* Alejandro Ordieres (Lochocki y Asociados): "En esta zona (la inmobiliaria está en la calle Güemes) la compraventa de propiedades está desde hace 60 días totalmente parada. El problema, en parte, no es nuestro, sino que es causa de la crisis global. La Argentina y Mar del Plata, en particular, no pueden escapar de esta situación. No es que no hay dinero, sino que es temor por la situación que se vive. La gente por ahora no toma determinaciones, sino que espera. Hasta junio y julio los alquileres venían bien. Pero primero padecimos el tema del campo y después se dio esta crisis con el acompañamiento de las oscilaciones del dólar. Las consultas siguen haciéndose, y cuando quieren definir, las propuestas son inferiores a lo que se demanda. Las propiedades que hoy tienen más salida son los departamento de alta gama, ubicados en la zona costera, que superan los 100 mil dólares".

* Marcelo Potente (Potente Propiedades): "Venimos de un invierno que resultó atípico por los cimbronazos producidos por una serie de fenómenos, algunos mundiales como las oscilaciones de la bolsa. Pero también, por el incremento del dólar y el tema del campo. Igualmente, es una situación más benévola que la que se vivía en el comienzo de 2000, cuando la crisis nos golpeó fuertemente a todos los rubros comerciales. Por ahora sufrimos un momento de quietud. No existe todavía parálisis. Esperemos que no la haya y que pronto se revierta, para que sus efectos no se transmitan al próximo año y después de la temporada. Igualmente, no dejamos de ser optimistas porque la inversión inmobiliaria sigue siendo la más segura".

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