"No quiero que el tenis me deje a mí"

Mariano Puerta quiere volver a sentir la motivación de otros tiempos y se ilusiona con jugar un año más
Hace dos meses estaba jugando el Challenger de Manta, en Ecuador, y no sentí nada dentro de la cancha, no tenía motivación. Me sentí tan mal que me fui del partido." El recuerdo, en boca de Mariano Puerta, su protagonista, toma la dimensión de un momento trascendental. Aquel abandono en primera rueda frente al colombiano Alejandro González le indicó que su ánimo estaba muy lejos del que lo había llevado a ser top ten y finalista de Roland Garros en 2005. Sentía que, mientras se sintiera así, su carrera estaba en juego.

Pero, tras tomarse unas semanas para meditar su situación, Puerta volvió a reencontrarse con aquella motivación que había perdido. "Hace algunas semanas me dieron ganas nuevamente, encontré de dónde agarrarme para motivarme. Sinceramente, hoy ya no busco grandes resultados pero sí quiero estar en una cancha y sentirme de la mejor manera. Por ahora voy bien y, si sigo así, eso me va a ir empujando para seguir."

No es fácil decir adiós en penumbras. El de Puerta no es el único caso de un jugador que quiere irse con algo del brillo perdido. Les pasa a Gastón Gaudio, a Mariano Zabaleta, a Guillermo Cañas. Le pasó a Guillermo Coria.

La estrategia del cordobés es simple. Para recobrar ese impulso del que habla, intentará jugar la mayor cantidad de torneos de aquí a noviembre, impulsado, en parte, porque muchos de ellos se harán en América del Sur. Luego, decidirá si continúa jugando un año más.

La derrota de ayer por 7-5, 6-7 (8-10) y 6-3 frente a Horacio Zeballos (curiosamente, quien había ganado aquel torneo en Manta), por los octavos de final de la Copa Petrobras, no cambiará ese plan.

?¿Cómo es eso de las sensaciones en la cancha?

?¿Cómo explicarlo? No pasa por los resultados, tiene que ver con entrar en la cancha, perder el primer set y que me den ganas de dar vuelta el partido. A veces me pasaba que, a la primera de cambio, cuando algo salía mal, chau, me iba. Y voy bien en ese sentido.

?Pero un año más no es tanto. ¿Vale la pena este esfuerzo?

?Sí, ¿sabés por qué? Es cierto, un año no es mucho más. Son muchos los años que llevo en esto y a mí hoy me cuesta muchísimo ir a tomar el avión a Ezeiza, eso me mata. Pero, por otro lado, quiero dejar el tenis cuando yo lo decida. No quiero que el tenis me deje a mí. Hace mucho que no gano un torneo y en lo que va del año habré jugado ocho, que no es nada. Así no agarrás ritmo nunca. Y eso depende de las ganas. Por eso me propuse jugar la mayor cantidad de torneos que pueda de acá a noviembre.

?Si encontrás las ganas, ¿podés volver al nivel ATP o ni se te cruza por la cabeza?

?Estoy convencido de que si me vuelven a agarrar esas ganas, voy a jugar en el nivel ATP. No digo que estaré entre los primeros veinte, pero puedo llegar a estar entre los mejores 60 o 70 del mundo. Eso lo puedo hacer.

?¿Tenés algo en mente para después del retiro?

?Una de las ideas que tengo es facilitarles un poco las cosas a los chicos. No sé si como entrenador, pero me gustaría seguir ligado al tenis haciendo torneos.

* Roitman y una derrota que marcó su adiós

La derrota de anoche por 6-2 y 6-4 frente al ecuatoriano Nicolás Lapentti significó el retiro de Sergio Roitman, que había adelantado que dejaría el tenis tras el Challenger de Buenos Aires. Ayer avanzaron a cuartos de final, además de Zeballos y Lapentti, Brian Dabul y Juan Ignacio Chela. Dabul venció al español Rubén Ramírez Hidalgo por 7-6 (8-6), 2-6 y 6-3; y Chela, por 6-0 y 6-2 a Juan Martín Aranguren.

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