No me quiero sacar, ¿y usted?

No me quiero sacar, ¿y usted?
El Ogro pidió permiso para no ir a entrenarse pero ni la contractura en el aductor le impidió casarse con la Vanucci. En el civil sí gana...
"Al Gordo lo amo con toda mi alma...".

El Gordo es Cristian Fabbiani, claro. Y la autora de la frase, Victoria Vanucci, ex tenista, modelo, conductora, ¿cantante? y desde hace 24 horas la flamante esposa del delantero de River. Es que mientras Gorosito atraviesa su etapa más crítica al frente del equipo, Shrek faltó (con aviso) a la práctica de fútbol y dijo "sí, quiero" en el Registro Civil de Ituzaingó. En duda para el partido del domingo contra Chacarita a causa de una contractura en el aductor, el Ogro vivió un día a todo trapo, con estreno de alianza, un almuerzo familiar de celebración y hasta el intento de ensayar unos pasitos de cumbia (bailar, no bailó) junto a su esposa, fruto de una relación de seis meses. Todo a lo Fabbiani, casi-casi por cadena nacional...

"Pipo, el jueves necesito tomarme el día: es que... ¡Me caso!". El pedido, pronunciado por el Ogro durante la mañana del miércoles en Ezeiza, le alisó la melena a Gorosito. A pesar de que había tenido 39 días de receso, de que estuvo suspendido para la primera fecha del Apertura o de que a partir del lunes gozará de nueve días sin competencia hasta el partido contra Central, el delantero hizo la gran Fabbiani y sorprendió a todos con una boda en plena temporada, a mitad de semana, en medio de la preparación para un partido que puede resultar decisivo. Y lo que supuestamente iba a ser en secreto, estalló en los medios cuando su ex Amalia Granata, enojada porque no le oficializaron el evento al que iba a asistir la pequeña Uma (al final, no estuvo), lo delató la noche anterior en el programa de Petinatto. Al Ogro le salió un Granata en el rulo. Peor aún: a muchos dirigentes les pareció "un desatino" la movida y a los hinchas no les cayó nada bien.

Si bien la cobertura mediática del casamiento no fue de la talla de una Spice Girls, al menos tuvo la cuota de glamour argento estilo Electrostars. Elegante, clásico, sonriente, el Ogro llegó al volante de su camioneta junto a Victoria. Allí se llevó la primera sorpresa, cuando descubrió que la calle estaba cortada debido a la gran presencia de curiosos y periodistas del espectáculo. Zambullidos en el tema, a las 13.30 el Tanque y su novia contrajeron matrimonio y salieron al encuentro de la lluvia de arroz de los vecinos y de un reducido grupo de afectos (la mayoría se enteró del enlace pocos días antes del mismo). En el medio, habló con la prensa: "Muero por jugar el domingo", destacó en Fox. Sin embargo, el picante lo puso Mirtha, su mamá, cuando Majul le preguntó sobre la falta de gol de su hijo: "¿El solo qué puede hacer? Si le traen jugadores de 35 años...".

Tras el Civil, hubo un almuerzo para 40 personas en el restaurante La Caballeriza de Parque Leloir, aunque sin jugadores de River, Newell's o Lanús (mucho menos del Beitar y del Cluj). La noche de bodas fue en un hotel de Recoleta, desde donde el delantero irá hoy hacia el entrenamiento. Al límite de un desgarro, el Ogro cambió la kinesiología por el carnaval carioca, pero... "Si me ven con cara de culo, es porque estoy preocupado por el domingo. No quiero que me pase lo mismo que contra Nacional, que por cabeza dura jugué lesionado y le hice mal al equipo. Si el sábado no estoy bien, ya decidí no entrar a la cancha", confesó el ex soltero. Perdiz no comió: al menos, el Ogro siguió la dieta...

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