"Los quiero pasar por arriba"

BOCA: El 9 que noqueó a River en el último Súper vive a full el duelo de mañana: "Es el partido que todo hincha espera". Y advierte que Boca estará más duro que su rival.
Es un clásico o un partido de verano?

-(Interrumpe) No, es un superclásico.

-Entonces lo viven con mucha intensidad...

-Yo lo vivo así. Del otro lado tengo la camiseta de River y los quiero pasar por arriba.

Espontáneo, inocente, fanático, genuino, Lucas Viatri es la máxima expresión del sin cassette. Bostero desde la cuna, se anima a hablar con Olé desde la tribuna, como siente, sin temor a lo que piensen del otro lado. Así de expresivo como es en la cancha, siempre metiendo garra y yendo al frente.

-¿Cuánto tiene de especial enfrentar a River?

-Es el partido que todo hincha de Boca espera. Será especial y vamos a tratar de hacer las cosas lo mejor posible para que no se note tanto la imprecisión por los duros trabajos físicos que venimos haciendo en la pretemporada.

-Van a llegar al partido con una gran carga de trabajo.

-Sí. Sabemos que no vamos a estar muy livianos, pero tenemos que mantener la tranquilidad y dejar todo.

-¿Creés que para River es más importante por los dos clásicos oficiales perdidos el año pasado?

-No, ellos quieren ganar tanto como nosotros. Vamos a salir a dejar todo y por eso creo que se va a dar un lindo partido. Tienen jugadores de mucha experiencia y van a jugar con tranquilidad.

-¿Pero la obligación es de River?

-No. Tuvieron una mala racha y quizás este año se les da vuelta. El fútbol es así, un año tenés cosas buenas y al otro podés tener cosas malas.

-¿Sienten que juegan contra el último o ante el rival de toda la vida?

-El torneo ya terminó y fuimos campeones nosotros. Ahora estamos todos iguales, con cero puntos, y lo que pasó no importa. Va a ser un partido nuevo.

"Un gol a River debe ser lo máximo", le decía Viatri a este diario el 27 de septiembre del año pasado. Un mes después lo consiguió. Su cabezazo Monumental le dio la victoria a Boca, su nariz prominente fue la tapa de todos los diarios y a partir de ahí, Boca arrancó (estaba 11 puntos abajo de San Lorenzo) la senda ganadora hasta alcanzar el título. "Uno siempre se acuerda del gol que hizo, pero éste es un partido distinto, en el medio de la pretemporada, en el que los más duros vamos a ser nosotros porque ellos ya jugaron dos partidos", explica Lucas, quien con sus 21 años ya es el papá de Lautaro. No quedan dudas entonces de que su vida deportiva dio un vuelco en aquella tarde de Núñez, con ese cabezazo de espaldas al arco después de un centro de Riquelme. El lo sabe y reconoce que ese gol lo "ayudó mucho". Vaya si habrá sido así que sus ocho conquistas en el Apertura lo transformaron en el máximo artillero del equipo. Y eso es lo que lo sostiene por estos días como el nueve titular hasta que vuelva Palermo.

-¿Estás esperanzado en afianzarte?

-Seguro. Uno siempre pelea los puestos con grandes jugadores como Martín o Lucho (Figueroa), pero trabajo duro para que el técnico me tenga en cuenta.

-Te ayuda el buen rendimiento que tuviste en el último torneo.

-Juega el que está mejor. No me puedo poner a pensar que hice tantos goles en un campeonato porque de esa manera me voy a quedar toda la vida en el banco, va a a estar toda la vida Martín, con todos los goles que metió a lo largo de su carrera. Uno trabaja duro para estar a disposición del técnico.

-¿Qué te ponés a pensar cuándo lo ves a Martín de la manera que está?

-Que se puede, que siempre se puede. Aunque las lesiones te lo impidan, como ya lo demostró Martín. La verdad es que lo veo a él y me dan más ganas de entrenar.

-¿Es tu espejo?

-Sí, seguro.

-¿Palermo y Viatri pueden jugar juntos?

-¿Por qué no? Claro que sí. Ya jugué con Figueroa y cuando era más chico también lo hice con otros jugadores de área. Es cuestión de hablarse, de no chocarse y de entenderse.

Simil Palermo en el olfato goleador y en algunos gestos (varias veces se arremangó el pantalón al momento de marrar un gol), parecido a Riquelme en esos estiletazos punzantes (vade retro para la habilitación a Nico Gaitán, en la cancha de Newell's) y en la manera de caminar la cancha, Viatri trata de copiar lo mejor de las máximas figuras de Boca. Por eso progresó tanto en el último año. Así las cosas, si el verano pasado lo encontraba como un pibe más de la Reserva, este año puede ser el de su consolidación. Y arranca bien, con la confianza del técnico. Tanta que en el primer partido (vs. San Lorenzo) no lo pusieron para cuidarlo y tenerlo en el superclásico. Ese que Lucas se desvive por jugar. Ese que vive como hincha. Ese en el que va a "dejar la vida" para "darle una alegría a toda la gente de Boca".

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