"No quiero parar de ganar".

Battaglia, mejor promedio Olé del torneo, no se conforma con haber alcanzado a Guillermo como el más ganador de Boca: "Ahora no va a estar tan solo. Igual, espero que no se corte acá", dice. Y va por más.
Habrá que entenderlo a Sebastián Battaglia. Nacido en el semillero, criado bajo la órbita de un triunfo atrás de otro, sus únicos recuerdos son de un Boca rodeado de luces y flashes. Amaneció futbolísticamente de la mano de García Cambón, meses antes de que se iniciara el reinado del Virrey. Ahí, en ese mítico 98 y con tan sólo 18 años, el hoy mejor volante central del fútbol argentino empezó a gestar ese espíritu insaciable, esas ganas de ganar siempre, de ganar todo. Lo que sea. Lo que venga. "Yo no quiero parar", dice ahora tras conquistar su 16° título en el club y alcanzar a Guillermo Barros Schelotto en el podio de futbolista más exitoso de la historia de Boca.

-Y ahora se viene otra Libertadores...

-Me gustaría ganarla, ¿a quién no? Es uno de los torneos más importantes y Boca siempre lo pelea. Vamos a prepararnos para ganarla.

-¿Qué significa haber alcanzado a Guillermo?

-Eso es algo especial, un condimento distinto que lo disfruto y esperemos que no se corte. A Guille lo alcancé para que no esté tan solo, je. Le voy a hacer compañía. Igual, a pesar de que sumo en lo personal, es el club el que sigue ganando cosas y eso es lo más importante.

-¿Fue tu mejor año?

-No me puedo quejar de mi año. Por suerte pude jugar con mucha continuidad y fue muy bueno en lo personal. La verdad es que me sentí bien y me pone contento. Salí invicto, jugué en mi posición natural, la de Inferiores, y eso me ayudó a tener un buen rendimiento. Fue fundamental porque antes me había tocado jugar por los costados y si bien aprendí mucho, en este año jugué en la posición en la que lo hice de chico y me sentí muy bien.

-¿Sentiste el peso de proteger a los pibes?

-Ellos se acoplaron muy bien y uno en lo que puede ayudar, lo hace. En algún momento pasé por esto, miraba a su alrededor y ellos viven otra situación. Se pueden apoyar en Martín, Román, Hugo o en mí. Cada uno en su partido aportó algo para lograr este título.

-¿Fue el más sufrido?

-Puede ser. La verdad es que se sufrió mucho, pasamos por muchas cosas que no esperábamos, nos sobrepusimos y es un doble mérito. Seguimos llegando adonde tenemos que llegar, han salido jugadores de Inferiores que respondieron y todo sirvió para llegar al final. Sufrimos lesiones inesperadas y así millones de cosas, hasta la muerte de Pompilio. Por eso uno está contento.

-¿Qué tuvo Boca para conseguir el título?

-Pasó por muchas situaciones feas y siempre salió adelante con huevo y con ganas. Queríamos ganar este título. Había dicho que íbamos a jugar a morir y así lo hicimos.

-¿Cuál fue el partido del quiebre?

-Con River, sin dudas. Veníamos muy atrás y haberle ganado fue un envión, por todo lo que veníamos viviendo, pero todos los demás también fueron importantes.

Equilibrado en la cancha y más allá de la línea de cal, Battaglia sabe escaparle muy bien a las declaraciones que pueden hacer diario. Sin embargo, en la charla con Olé, reconoció que existe una chance de una transferencia. Lo cierto es que tiene varias ofertas para regresar a Europa y sus ya 28 abriles invitan a creer que ésta pueda ser su última oportunidad para jugar en el alto nivel europeo y engrosar su cuenta bancaria.

-¿Te vas o te quedás?

-No sé. Hay una posibilidad dando vueltas que estoy analizando, uno a veces no ve con malos ojos tener una nueva chance en Europa, pero Boca es mi casa. Aunque a veces los ciclos se cumplen... Igual, no me voy a apresurar.

-Puede ser la última oportunidad...

-Sí, pero eso nunca se sabe. El otro día en un diario me pusieron que tenía 33, digo pucha... Dejame disfrutar de esto. La verdad es que estoy en la edad justa y disfrutando. Estuve en Europa y me quise volver. En ese momento no nos acostumbramos. No me arrepiento de nada.

-¿Y ahora?

-Uno siempre va cambiando, las nenas están más grandes y vas viendo otras cosas. Se verá cuando llegue el momento de tomar una decisión. Por ahora quiero disfrutar este nuevo título con Boca y soñar con otro el año que viene. Mi prioridad es seguir ganando con esta camiseta.

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