"Quiero hacerle honor a la 14 de Rodrigo"

Ricardo Noir, nuevo integrante del equipo de memoria, sueña con aprovechar su momento y hacer olvidar al jugador al que más extraña el DT. "Basile me dijo que iba a meterle un gol a Vélez y le fallé. La próxima vez no le voy a fallar", dice.
Un año y cuatro meses. Del pibe de trencita y botines color naranja que debutó con un gol a Racing al que hoy se siente preparado para ser titular pasó apenas ese tiempo. Pero en ese tiempo vivió todo. Buenas y malas. Ese gol en su estreno sobre el cierre del Clausura 08 y otro en el arranque del Apertura 08. La falta de lugar hasta en el banco. Las ganas de irse. El pedido de Bianchi para que se quedara en el club. Un gol más, en el inicio del Clausura 09. Otra vez sin lugar. Una fractura de peroné. El nacimiento de su hija. Una desgracia familiar. Otra vez sin lugar...

Ricardo Noir ya dejó todo eso atrás. La salida de Palacio y la lesión de Mouche dejaron un puesto vacante en el equipo y repentinamente se convirtió en uno de los 11 que Basile pretende que se conozcan de memoria. "Estoy bien, motivado. El técnico confió en mí y me posibilitó jugar con Vélez. Lástima que no le pude responder con un gol", se lamenta Tito, en el mano a mano con Olé.

-¿Cómo te sentiste en la vuelta a la titularidad?

-Siento que en este momento estoy acercándome a mis verdaderas posibilidades físicas. Estoy rápido. No hay que olvidarse de que tuve una fractura que me mantuvo tres meses sin hacer nada. Eso me hizo perder estado físico y ritmo futbolístico. En este nivel, cuesta remontar...

-En la gira jugaste pero después, cuando empezaron los partidos oficiales, casi nada...

-En esta temporada mi primer partido fue con el Manchester. Nada fácil. A partir de ahí me mentalicé para remarla y ganarme la consideración de Basile.

-En el semestre anterior no te salió nada bien...

-Varias cosas se dieron para atrás. Aparte de la fractura, se accidentó mi hermano Facundo. El trabajaba en la construcción, se cayó de un andamio y se golpeó la cabeza y también tuvo complicaciones en los pulmones. Estuvo una semana en coma, pero afortunadamente ya está recuperado. Va a estar en la cancha con Godoy Cruz. La gran alegría en medio de tantas malas fue el nacimiento de Geraldine. Me cambió la vida. El miércoles, después de la derrota, llegué a mi casa muy amargado y con su dulzura me cambió el humor.

-Estuviste por ir al Inter de Brasil, pero te quedeste y no tuviste lugar...

-Sí, no se dio. Pero no me hice mucho drama, porque todavía tengo muchísimas cosas para aprender. Y además deseo triunfar con la camiseta de Boca.

-¿Cómo terminaste con la camiseta número 14?

-En la pretemporada me habían asignado la número siete, pero un día Pablo (Mouche) me preguntó si tenía inconveniente en cedérsela. Acepté y me quedé con la 14. Justo la de Rodrigo, a quien admiro mucho. Quiero hacer honor a la 14 de él.

-En tu primer partido entre los 11, ¿qué notaste que le falta al equipo?

-No se nos están dando los resultados. Por ahí estamos medio desordenados. La idea es reencontrar el equipo que dejó tan buena imagen en Europa. En este plantel hay muchos jugadores importantes y muchísimas ganas de mejorar.

-¿Y en lo personal?

-Voy a dejar todo para cumplirle a Basile. Antes del partido con Vélez me llamó aparte y me dijo que iba a hacer un gol con un derechazo cruzado, similar al que había hecho en Reserva contra Newell's. Tuve una oportunidad de cabeza y no la puede meter. Pero en el próximo partido no le voy a fallar.

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