"Quiero que explote el Monumental".

Diego le pide a la gente que les regale una ovación a sus jugadores. A horas de su debut oficial, esconde el equipo, pero irá de entrada con los tres bajitos: messi, Agüero y Tevez. ¡Aplaudan!
No es fácil para Diego construir al Maradona entrenador. Intenta sacarse el protagonismo que impone su sola presencia y quiere que el eje sean los jugadores. Sella la historia confesando: "El sueño mío es que la cancha de River explote. Que todos mis jugadores salgan aplaudidos, eso es lo que me ronda hoy en la cabeza". Barba de varios días, anteojos oscuros y predisposición para atender a los medios que lo recibieron temprano en Ezeiza. Activo y transpirando la camiseta durante la práctica, tirándole indicaciones cortas, pero indicaciones al fin, a cada jugador. De muy serio a más relajado por la nochecita a la hora de la conferencia de prensa. Esta versión técnico 24 horas es uno de sus desafíos que parece saber desandar. Por eso, repite que las luces y los brillos deben ser para los que sagan al verde césped...

–¿Te imaginás cómo será entrar a la cancha, la ovación...?

–(interrumpe) Yo digo que me gustaría que Messi salga ovacionado como alguna vez salí yo ovacionado. Que salga ovacionada la Selección como me tocó a mí. Se extraña a una Selección que salga ovacionada de su propio terreno.

–Y toda esa expectativa a pesar de estar cuartos en la tabla... ¿Te preocupa?

–Estoy muy tranquilo. La euforia que tengan los muchachos la van a tener que sacar en la cancha. Quiero contagiar a la gente. Con la euforia no se gana. Se gana jugando bien, teniendo la pelota y haciendo goles. Quiero que la Selección salga aplaudida de la cancha. Una y otra vez, Diego regresó al mismo foco: sacarse el protagonismo. Arrancó un poco molesto y apurado ("Vamos, a ver si la hacemos cortita que ya me vieron toda la semana"), pero se fue aflojando. Largó la primera sonrisa cuando le preguntaron qué quería repetir de los triunfos con Francia y Escocia ("Je, el resultado", contó) y no mordió los mil anzuelos que le tiraron para que diera pistas del equipo. Que probó una defensa con tres y con cuatro, pero que "según el rival, armaré mi equipo", aunque en La Ultima Palabra terminó dándole un guiño directo a que defenderá con una línea de tres. "No quiero decir el equipo todavía porque busco tenerlos a todos enchufados. Que haya una competencia leal de acá al partido". Eso sí, les puso nombre y apellido a varios de los "diez más" que acompañarán a Mascherano. "Carrizo es mi arquero titular... Maxi (Rodríguez) se encargará de los tiros libres con Lio... " y faltaría confirmar si Zanetti o Díaz estarán en el fondo junto a Angeleri Angeleri y Heinze. En el medio Gago junto al capitán, Maxi y Jonás Gutiérrez por afuera. Los bajitos Tevez y Agüero acompañando a Lio, al ¿10?

–¿A Messi se le cuestiona que no rinde acá como en el Barcelona? ¿Lo hablaste con él?

– Creo que es el mejor del mundo en el Barcelona, en la Argentina, en Camerún y en todos lados.

–¿Y cómo suplantarás la falta de un jugador como Riquelme, que tiene ese último pase?

–Esa tarea estará más distribuida. No lo tenemos a Román, ya está. Los mediocampistas le tiene que hacer llegar la pelota a los delanteros. No tenemos el del útlimo pase como Román, pero tenemos grandes jugadores jugadores y trataremos de hacer lo mejor. Yo hice todo lo posible para que la historia terminara bien. Soy el técnico de la Selección y he asumido todos lo problemas que puedo tener y los tengo que solucionar. No le hice daño a nadie, estoy muy tranquilo. Lo lamento, nunca me gustó comprar a la gente a través de algo. El detalle de haber elegido decir Román y no Riquelme también fue un símbolo de su tranquilidad. Volvió el Diego jugador sólo cuando lo pincharon con Pelé señalándolo a Diego como un mal ejemplo. "Pelé debutó con un pibe" y aunque no era la primera vez que lanzaba la granada, explota diferente con la pilcha de técnico tan asumida. Rápidamente regresó a su eje para reiterar que "es secundario cómo me reciba la gente a mí. Lo que le pido a la gente es que reciba a los jugadores como se lo merecen. Salir con el estadio lleno no me va a quebrar. Tengo que estar con todas las pilas para que los jugadores entiendan mi mensaje".

Más descontracturado, tomó como objetivo objetivo poner paños fríos a tanta euforia de la gente. "Quieren ver a Messi, a Tevez, al Kun, a Mascherano... Tengo un banco acá, hay millones de euros concentrados y todos quieren un pedacito, ja. El sábado hay que hacer feliz a la gente y la única forma es jugar bien y ganar". Movió los ojos con sorpresa escuchando de cuántos lugares ignotos provenían los periodistas. Recibió contento una camiseta de la selección peruana que le envió Solano y firmó algunos autógrafos. Ya había cerrado con su mejor versión. "Argentina tiene que ganar siempre. Venezuela ha crecido, pero la historia no se compra". Como para que el Monumental no explote...

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