"Quiero que me digan Palomito"

El hijo del Palomo Usuriaga está a prueba en Independiente. Tiene 18 años y juega de 9. Sueña: "Me gustaría ser ídolo como él".
¿Cómo te llamás?

-Carlos Albeiro Usuriaga.

-¿Qué sos del Palomo?

-El hijo, tengo 18 años.

-¿Y qué hacés en Independiente?

-Esto es lo que me gusta a mí, el fútbol. Y vine a ver si me dan la oportunidad de jugar en este club. De hacer historia como la hizo mi padre acá. Es un ídolo y me gustaría ser como él.

-¿Qué recordás de tu papá como jugador?

-No lo vi mucho. Siempre lo vi en videos, no más... Sé que fue un gran jugador, que dejó su marca en Independiente, veo lo que pasan de él, la final de la Supercopa 94 contra Boca, me da una alegría inmensa, y me gustaría seguir haciendo grande el apellido.

-Cuando tu papá jugaba acá, ¿vos vivías con él?

-Me trajo un tiempo aquí a la Argentina, me lo cuenta mi mamá, porque yo era muy chiquito y no recuerdo nada. Y me volví.

-¿Te das cuenta de que fue alguien querido?

-Sí, sí, lo veo, lo quieren mucho... Me cuentan su historia, es el equipo con el que más ganó. Mi mamá Diana me dice que él siempre hablaba de Independiente, que era el club que más amaba, y ahora a mí me gustaría jugar aquí.

-Y cuando lo ves jugar en los videos, ¿qué ves?

-Una alegría inmensa. Y pensar que ya no está... Falleció. Hay que seguir. Ahorita lo quiero intentar yo. Me hace feliz verlo.

-Y en Colombia, sabiendo que el hijo del Palomo jugaba a la pelota, ¿te buscaban los medios?

-No, no, en Colombia no le dan mucha bola al jugador. Cuando mi papá murió, en Argentina le hicieron un homenaje, la hinchada coreó su nombre, allá nada... El fue parte de la historia del fútbol de Colombia, los clasificó al Mundial de Italia, y no lo valoraron como acá.

-El grito "U-su-riaga" era un clásico en la cancha.

-Lo sé. Por eso pensé en venir acá, mi sueño es jugar en Independiente.

-¿Y cómo surge esta posibilidad en el Rojo?

-Hablé con mi representante de que quería venir a probarme a Independiente, porque era el club de mi papá, y se dio esta prueba de 15 días en la Reserva.

-¿Y qué te dijo tu mamá al venir a Argentina?

-Me apoyó mucho. El sueño de ella también es verme jugar y no tuvo problema en dejarme venir.

-¿Qué sentiste en tu primer día de prácticas?

-Una alegría inmensa, ansiaba usar la ropa con este escudo... Estos días los voy a jugar a muerte para quedarme aquí. Y aprovechar al máximo esta chance. Nunca pensé que me fueran a recibir así. Cayetano Rodríguez, el profe, me preguntó sobre mi papá...

-¿Dónde te formaste?

-Estuve tres años en las Inferiores del Deportivo Cali. Quedé libre, pero mi sueño era estar en Independiente y ser grande como él.

-Jugás de 9. ¿Cuáles son tus características?

-Soy de mucha gambeta, de tener mucho el balón, y gol. Y también ando bien de cabeza. Soy de perfil derecho y mido 1,80 metro.

-¿Y a quién copias, aparte de a tu papá?

-Je. A Drogba. Lo miro. Me asombra cómo se mueve en el área, su cabezazo, siempre está donde tiene que estar. Me encanta.

-Las trencitas son por...

-Por mi papá, claro. Desde chiquito las he tenido.

-Te faltan los aritos, pero el agujero lo tenés.

-Sí, los dos, como él, pero se me perdieron, je.

-¿Y cómo querés que te digan? Carlos, Palomo...

-Que me digan Palomito.

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