Quieren obligar a estudiar a quienes reciben ayuda social

El PJ presentó un proyecto para que los riocuartenses que reciben alimentos o atención sanitaria del Municipio den una contraprestación. Tendrán que ir a cursos, terminar la secundaria y controlar su salud.
Todos los días, 35 mil riocuartenses de bajos recursos reciben módulos alimentarios, copas de leche, una vianda de comedor o alimentos frescos para hacer la comida en familia. Por ahora, no están obligados a dar ninguna contraprestación por esos alimentos. Pero en el Concejo Deliberante ya se analiza un proyecto de ordenanza para que las personas que reciban asistencia oficial tengan una serie de obligaciones, como estudiar, capacitarse, enviar a sus niños a la escuela y cumplir con los controles obligatorios de salud.

El proyecto fue presentado por el concejal justicialista Guillermo Natali, y debatido con el intendente Juan Jure. El gobierno dio el visto bueno y coincide con el criterio general de exigir una contraprestación. “Es adecuado. En algunos programas lo hemos aplicado y coincidimos con el concepto”, manifestó Guillermo Aón, secretario de Desarrollo Social.

Lo que propone Natali es darle una reglamentación a la entrega de alimentos o cualquier otro tipo de ayuda social. “Entiéndase por ayuda social permanente a toda la asistencia que desde el Estado Municipal se otorgue rutinariamente a personas y familias con domicilio comprobable en nuestra ciudad que no pueden por sí mismas procurarse los bienes y servicios mínimos para la subsistencia”, dice la iniciativa. En el artículo 2º establece que la Municipalidad no podrá asistir a los riocuartenses que no cumplan con una serie de controles que serán obligatorios. “El Estado local está autorizado a entregar por cualquiera de sus áreas ayuda social a las personas y familias que no pueden por sí solas procurarse los bienes y servicios indispensables para la vida (alimentos, gas, agua, energía, dinero, pasajes, vestimenta, colchones, frazadas, servicios de salud, exenciones impositivas, etcétera), sólo cuando esas personas o familias superen los controles que a tal fin realizan las correspondientes dependencias del Departamento Ejecutivo (informes socio-económicos, justificación de ingresos económicos nulos o insuficientes, etc.)”, se lee en el proyecto.

Las obligaciones

¿Qué requisitos deberán cumplir quienes necesiten de la ayuda municipal?

Escolarización. Una familia sólo será asistida si los niños van a la escuela. Tendrán que presentar un certificado oficial que acredite la asistencia regular.

Terminalidad Educativa. Las personas que no terminaron el secundario tendrán que demostrar que están concurriendo a alguna institución educativa. Si no están estudiando, no podrán recibir la ayuda oficial.

Capacitación. Los mayores de 21 años que estén desocupados tendrán que justificar su concurrencia a cursos de capacitación en oficios. Hay alternativas sin costo que ofrece la Provincia.

Controles Sanitarios. Para recibir ayuda municipal, las familias inscriptas tendrán que certificar que los menores de 21 años cumplen con los controles obligatorios de salud y de prevención de enfermedades.

El proyecto apunta que estarán exceptuados quienes estén incapacitados por razones de salud. Además, el Municipio no pedirá que se cumplan esos requisitos en caso de una emergencia o un desastre natural.

¿Por qué se le va a exigir a la gente que cumpla con los requisitos? Natali considera que es esencial recuperar la cultura del trabajo y el esfuerzo. “Hay miles de individuos y familias que no pueden procurarse por sus propios medios los bienes y servicios indispensables para garantizar su subsistencia. Hay miles de personas que no tienen trabajo, aunque haya trabajo, porque no saben trabajar, que no estudian, aunque haya oportunidades, porque no ven en el estudio la garantía de futuro. Para ellos nunca llegará la posibilidad de crecer y desarrollarse socialmente”, dice el concejal.

Y agrega: “Por las causas que fueran se ha desarrollado un círculo vicioso en los sectores más humildes de la sociedad: los padres no trabajan y reciben ayuda del Estado, los niños dejan de estudiar pues crecen entendiendo que cuando crezcan será más fácil recibir ayuda del Estado que trabajar. Cortar ese círculo vicioso llevará años, pues también llevó años su conformación. Muchos más años llevará si nunca empezamos a trabajar para que no siga retroalimentándose. Y creemos que el Estado Municipal tiene su propia responsabilidad y voluntad de garantizar los bienes y servicios mínimos para la subsistencia de esos miles de personas, la herramienta para evitar que la ayuda del Estado sea también la única alternativa para las futuras generaciones”.

Si no se recupera la cultura del trabajo, Natali sostiene que los hijos de esos padres que hoy reciben asistencia tendrán el mismo destino: apenas sobrevivir.

Las claves

El gobierno municipal no podrá entregarle ayuda social a las familias que no cumplan con una serie de requisitos y controles.

Los mayores que no hayan terminado el secundario deberán estudiar y los que estén sin trabajo deberán ir a una escuela de oficios.

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