Quieren el dinero de la Anses

El ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, consideró "positivo" el destino del préstamo, pero matizó: "Reclamamos los 2.200 millones de pesos anuales que Santa Fe aporta, porque podríamos apoyar a pequeñas y medianas empresas".
Aunque el ministro de Gobierno de la provincia, Antonio Bonfatti, dijo que le parecía "fantástico" que la Anses destine 259 millones de pesos para financiar a la automotriz General Motors, aprovechó la ocasión para reiterar el reclamo de Santa Fe por los 2.200 millones de pesos anuales que aporta a la Administración Nacional de la Seguridad Social. "Bien podríamos con ese dinero apoyar a tantas pequeñas y medianas empresas en la provincia, a tantos emprendimientos productivos", indicó el titular de la cartera política provincial. "Hemos agotado la vía administrativa y estamos haciendo el reclamo judicial. Nosotros sostenemos la Anses con 2.200 millones por año, y ya no es deficitaria, por lo tanto creemos que ese dinero tiene que ser devuelto a Santa Fe y a todas las provincias argentinas", dijo Bonfatti.

Apenas terminó el acto oficial de firma del crédito de la Anses a General Motors, los periodistas interceptaron a los únicos funcionarios que no se habían ido con la presidenta, los provinciales. Bonfatti aprovechó para mencionar dos temas sensibles. Uno, el reclamo de los fondos que aporta la provincia al organismo de la seguridad social, y otro, el conflicto con las entidades ruralistas. "Hay liquidez de dinero en la Anses, y creo que también podría ser un punto de partida para otras producciones, que generan mucho más mano de obra, como son las pequeñas y medianas empresas, como es el caso de la maquinaria agrícola, que en la provincia está atravesando una situación tan complicada, originada en las dificultades que existen en las políticas que se tienen con el agro para toda nuestra Nación".

Sobre el crédito de ayer, subrayó que General Motors genera "mucha manos de obra, más que en sí misma, por todas las empresas que son proveedoras". De hecho, ese había sido el reclamo del gobernador Hermes Binner durante su discurso, cuando se refirió al "proyecto de sumar a todos los autopartistas que hay en Santa Fe, en la región centro y en el país. Pensando que es fundamental la producción de válvulas, de crucetas, de blocks, de caños de escape, la producción de llantas y tantas producciones genuinas que tenemos en la provincia de Santa Fe. Y nosotros tenemos que trabajar en función de armar cluster, que era la propuesta original cuando se instaló General Motors", indicó el mandatario provincial, sin saber que Cristina Fernández diría, minutos después, que una de las condiciones puestas por el gobierno nacional para darle el crédito a la automotriz norteamericana era la adquisición de autopartes locales. Así lo ratificó después el ministro de la producción de la Provincia, Juan José Bertero. "Nos enteramos hoy, durante el discurso, y ha sido una muy buena noticia", dijo el funcionario.

En la misma línea, Bonfatti subrayó el valor de los insumos locales. "Nos parece sumamente positivo que todas las autopartes sean de producción nacional, creo que si esto se concreta tenemos esperanza de en algún momento volver a tener el auto argentino, como fue el Kaiser Carabela, que recuerdo de cuando era joven, o el Graciela", indicó.

La creación de un auto enteramente argentino fue planteada por la presidenta en su discurso, y luego retomada por los funcionarios provinciales. Sobre el papel de Santa Fe en ese proyecto, Bonfatti respondió: "General Motors está en Santa Fe. Bien podría ser uno de los lugares donde un grupo de empresas comience a pensar en el block, empezando por el block del motor, porque yo creo que muchas de las otras cosas se fabrican en esta región. Los santafesinos tenemos capacidad y conocimiento, hay que recibir un empujoncito", subrayó Bonfatti.

También el ministro de la Producción se entusiasmó con el auto nacional. Bertero mencionó la necesaria homologación de las distintas piezas de los proveedores, un control de calidad que podría realizar el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti). Y fue optimista al ponerle un plazo de "dos años" al motor argentino. "Lo más importante es que los proveedores ya existen, la voluntad política también y ya hemos tenido charlas con General Motors para hacer un recorrido por esos posibles proveedores. Estamos en ese camino", señaló Bertero.

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