CFK no quiere sorpresas y ordenó que su Gabinete esté cerca durante el verano

CFK no quiere sorpresas y ordenó que su Gabinete esté cerca durante el verano
En el mundo político comienzó la primera temporada estival tras la derrota al oficialismo en las legislativas del año pasado. Atenta, la Presidente dispuso que sus funcionarios más cercanos no rompan filas.
Con la derrota electoral a cuestas y un año que le promete más de un dolor de cabeza, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner restringió aún más su tiempo de vacaciones y el de su gabinete. Mientras la mandataria se quedará hasta el próximo lunes en El Calafate, provincia de Santa Cruz, junto a su esposo Néstor Kirchner, algunos de sus ministros optaron por un breve descanso a comienzos de este mes y otros apenas se animarán a hacer fugaces escapadas los fines de semana.

A pesar de que la jefa de Estado siempre se caracterizó por ser un poco más permisiva que Néstor, esta vez decidió adoptar la receta de su marido. Los integrantes de su gobierno sólo tendrán un mínimo respiro frente a un año que se avecina convulsionado y en el que el kirchnerismo deberá mostrar su capacidad para afrontar las batallas que le proponga la oposición.

Después del festejo de fin de año junto a su esposo, sus hijos Máximo y Florencia, su madre, Ofelia Wilhem, y su cuñada y ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, la Presidenta tiene planificando retornar a la Casa Rosada el próximo 5 de enero.

Apenas finalice algunas tareas vinculadas al Bicentenario, el 22 de este mes, la mandataria viajará a Bolivia para asistir a la ceremonia de asunción de su par boliviano, Evo Morales. Y luego partirá a China, en el marco de un mayor acercamiento a los mercados del gigante asiático. A causa de estos viajes, el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, no tendrá vacaciones, más allá de alguna escapada a su casa cerca de Luján, como ocurrió este fin de semana.

Aunque a Néstor le quedan por delante dos meses para comenzar con su labor legislativa, el próximo miércoles volverá a Buenos Aires para afincarse en el conurbano bonaerense y realizar algunos viajes por el interior del país. Lejos de darles tregua a sus contrincantes –dentro y fuera del PJ–, el diputado nacional planea reasumir la conducción de justicialismo a fines de enero o principios de febrero.

El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, también eligió el sur como destino de descanso. Atado a los tiempos de la jefa de Estado, el funcionario despidió el año en su provincia natal, Neuquén, y tiene pensado pasar algunos días más allí antes de retomar la agenda de la Presidenta.

Con el celular encendido en caso de tener que apagar algún inesperado incendio, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, al igual que otros años, pasó las fiestas junto a su familia en su habitual lugar de vacaciones, Villa Gesell. Si bien la próxima semana estará de nuevo en su despacho de la casa de Gobierno, los sábados y domingos descansará en esa localidad costera, donde ya se alquiló una carpa al lado de la de su amigo y compañero de truco, el diputado José María Díaz Bancalari.

Cerca de allí, más precisamente en Valeria del Mar, estará el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien también decidió adoptar la modalidad de ir y venir los fines de semana. Mientras tanto, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, pasará una semana en Pinamar con fecha de regreso el 13 de enero. La ministra de la Producción, Débora Giorgi, volverá a Buenos Aires el 7 de este mes, y la titular del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, retornará el 5. Lejos de los planes veraniegos de sus pares, el ministro de Economía, Amado Boudou, se conformó ayer con disfrutar de la 32ª edición del Rally Dakar en pleno centro porteño. Al joven funcionario le espera un verano complicado por la polémica en torno al uso de las reservas del Banco Central y la reapertura del canje de la deuda. Sin embargo, no descarta viajar algún que otro fin de semana a su tierra natal, Mar del Plata.

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