CFK quiere pedir por Hilda Molina sin enojar a Fidel

A poco de la visita, Cancillería negocia a contrarreloj la agenda cubana. Buscan el viaje a Buenos Aires de la médica disidente y otra foto con Castro.
A sólo siete días de su viaje a Cuba, la agenda de Cristina Fernández de Kirchner no tiene ninguna referencia a los temas más delicados de la visita: el caso de la médica cubana Hilda Molina (que pretende viajar a Buenos Aires para conocer a sus nietos) y la eventual cita fotográfica con Fidel Castro. “Eso se negocia con mucha reserva y bien arriba”, explicó ayer una fuente de Cancillería.

Los funcionarios dirigidos por el ministro Jorge Taiana preparan la agenda oficial. Desde que Raúl Castro invitó a Cristina en la cumbre latinoamericana de Costa do Sauípe, lo oficial es que los funcionarios de los dos países trabajarán en la posible cooperación en temas de salud y energía. La Presidenta, de hecho, viajará con una pequeña comitiva de empresarios argentinos. Y se menciona la chance de que en el avión oficial vaya acompañada por su marido. De ser así, la cuarta sería la vencida. Néstor Kirchner canceló tres veces un viaje oficial a La Habana. Las tres veces como consecuencia del mismo tema: Hilda Molina.

La médica es la clave del viaje presidencial (el primero desde 1986, con Raúl Alfonsín).

En 2005, el presidente argentino suspendió la visita a sólo diez días de la fecha anunciada, porque Fidel se negó a dejarla viajar a Buenos Aires en el avión del gobierno. Este año, a modo de guiño, Raúl Castro permitió que Hilda Morejón –la madre de Molina– viajara a la Argentina (en pocos días cumplirá noventa años en Buenos Aires).

Molina cuenta los días en un pequeño departamento, a metros de la Plaza de la Revolución, en La Habana del cincuenta aniversario. Ya pidió una reunión con Fernández de Kirchner. Y es optimista, aunque nadie en la embajada argentina le respondió (“Hace meses que no viene ni me llama nadie”, le dijo a este diario).

–¿Piensa que le van a conceder la entrevista con la Presidenta?

–No sé si me va a recibir porque el gobierno cubano se la pasa poniendo condiciones. Hacen eso desde hace cincuenta años. Pero yo sé que ella lo va a pedir. Porque sería una actuación coherente con su historia de defensa de los derechos humanos.

–Si pudiera, ¿qué le pediría?

–Yo quisiera hablar con Cristina para explicarle que no pretendo que el Gobierno defienda mis derechos porque, en definitiva, yo soy cubana. Lo que se le está pidiendo a la presidenta argentina es que sean respetados los derechos de mis nietos, que son argentinos, hijos de una argentina y de mi hijo nacionalizado argentino. Que se les respete el derecho que se reconoce en la Convención sobre los Derechos del Niño de crecer en un contexto familiar normal. Que no vean a su abuela paterna como una cosa extraña sino como una abuelita normal que los visita.

–¿Usted se siente apoyada por los Kirchner?

–Sí, el gobierno de ellos siempre ha tenido una actitud muy solidaria con el problema de mi familia. Yo le agradezco muchísimo que por la gestión de su gobierno, y por el gesto de buena voluntad del general Raúl Castro, mi madre pudo salir.

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