La UCR quiere para la oposición la presidencia provisional del Senado

El senador Sanz dijo que le darán pelea al oficialismo por el cargo que sigue al de Cobos.
El jefe del bloque de senadores de la UCR Ernesto Sanz adelantó a Clarín que la oposición intentará arrebatarle la Presidencia Provisional del Senado al kirchnerismo.

La Cámara alta elegirá sus autoridades la última semana de febrero próximo y el asunto cobra especial relevancia porque el presidente provisional del Senado, José Pampuro, es el segundo en la línea de sucesión presidencial. El primero es el vicepresidente Julio Cobos, quien en algún momento tendrá que abandonar el cargo para dedicarse a perfilar su candidatura a presidente en 2011.

La idea de Sanz puede sumar voluntades en otros bloques, en especial en el peronismo disidente que ya mostró las uñas en Diputados y que acumula broncas contra la actitud del bloque de senadores oficialistas que, pese a prometer lo contrario, decidió avanzar la semana próxima con el debate de la reforma política. Para el radicalismo y el resto de los bloques opositores, la actitud del oficialismo "colmó la paciencia".

Es cierto -admiten- que sería quebrar una costumbre parlamentaria de dejar al bloque oficial el cargo que se ubica en la línea directa de sucesión presidencial.

Pero hay un antecedente cercano: el 29 de noviembre de 2001 y luego de la victoria electoral de octubre fue por la Presidencia provisional que quedó en manos del misionero Ramón Puerta (ver Antecedentes). Esa movida significó una salida institucional y la preparación del PJ para llegar al poder ante el inminente derrumbre del gobierno de Fernando de la Rúa.

En aquel momento fue tachado de "golpe institucional" por el radicalismo y esa es la amenaza que se cierne contra una decisión de este tipo, que sumará adeptos en la oposición y encontrará réplica en el kirchnerismo que no se quedará de brazos cruzados.

En febrero, cuando llegue el momento de elegir autoridades, el oficialismo tendrá 32 senadores propios y podrá sumar como aliados a los dos senadores fueguinos y eventualmente, al neuquino Horacio Lorens. Necesitará tres votos más (la mitad más uno del Cuerpo) para imponer su voluntad. En otras palabras, la oposición unida está en condiciones de arrebatarle el cargo, pero no será sencillo que todos tiren del mismo carro.

Lo que ocurra el jueves 3 de diciembre en Diputados será un precedente importante. Será la primera batalla por el poder en la la Cámara baja que tendrá como principal escenario el control de las comisiones. De las 45 comisiones que tiene la Cámara baja los bloques opositores pedirán 25, en proporción a los votos alcanzados en la elección del 28 de junio. En cambio, hay posiciones diversas acerca de reclamar también la presidencia de la Cámara para un opositor. En este sentido los más firmes en dar pelea por la presidencia son el PJ disidente y el PRO.

Las declaraciones de Sanz a este diario advierten que los legisladores del centenario partido también parecen dispuestos a pintarse la cara contra el kirchnerismo.

Sanz recordó que el jefe del bloque oficial Miguel Pichetto le dijo a Cobos, el miércoles que la reforma política se iba a debatir el año que viene en el Senado. Sin embargo 24 horas después se confirmaba la convocatoria -el próximo martes- de un plenario de comisiones para discutir la reforma con la intención de sacar la ley antes del 10 de diciembre. "Nos quieren atropellar", justificó Sanz.

Comentá la nota